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Sinopsis

El cazador y veterano de Vietnam Llewelyn Moss descrubre por casualidad la sangrienta escena de una carnicería entre narcos en algún lugar de la frontera entre Texas y México. Entre los cuerpos y los paquetes de heroína, descubre también algo más de dos millones de dólares. A partir de este momento comienza la violenta carrera de Moss por escapar de los que quieren darle caza: Wells, ex agente de las Fuerzas Especiales contratado por un poderoso cartel; Antón Chigurth, una implacable máquina de matar, para quien recuperar el dinero de sus jefes es apenas la excusa para descargar una y otra vez su arma y poner en práctica su máxima: no dejar nunca testigos; y un sheriff veterano de la segunda guerra mundial que añora los buenos tiempos y esconde un doloroso secreto que lo mantiene vivo. El resultado es una novela que es"mucho más que un thriller corriente"(Time Magazine) que"te dejará jadeando y atemorizado"(Sam Shepard)."No hay manera de solatar el libro. Es duro, duro e impactante."El país

Año de publicación:2012

5 reseñas sobre el libro NO ES PAIS PARA VIEJOS

Obra que mantiene al lector conectado de principio a fin. El autor consigue crear unos personajes desesperantes, casi odiosos y terriblemente creíbles. Es necesario recordar y reconocer el acierto de los Cohen al trasladarla al cine. Pero es una novelita que incluso se puede /debe leer de una tirada... Y pasar así media tarde desde nuestro sillón lejos (o no) de una ambientación hostil con unos personajes a los que no quisiéramos conocer.


Cuando la trama no es complicada y los personajes son pocos se requiere de cierta habilidad para mantener candente el curso de un relato. En este sentido, Cormac McCarthy triunfa sólidamente, ofreciéndonos si no un desarrollo vertiginoso de los hechos, sí un dinamismo en donde se destacan la oportuna interacción entre expresiones lacónicas y el dibujo en detalle de ciertas escenas, como también la precisa caracterización de los escasos protagonistas que llevan adelante la novela. Así, desde el principio uno se ubica perfectamente tanto en la geografía en donde transcurre la historia, como en las armas que utilizan cazadores y presas. En lo que cabe señalar más allá del aliento narrativo del autor propiamente dicho, el mismo inserta, de cuando en vez, diálogos propios de la idiosincrasia de la región, acompañándolos con suaves pinceladas que indican gestos y señales, como una suerte de detalles que intensifican o demarcan con justeza las expresiones expuestas. De esta manera, un menear la cabeza, un volcar la mirada de una dirección a otra, terminan siempre redondeando las imágenes que, además, se tejen en una disposición de inusual puntuación, donde los tradicionales guiones, por ejemplo, son descartados como si se tratasen de ayudas innecesarias al lector entrenado. El otro crucial “detalle” es que se trata de una novela doble, o de una doble novela. Sí, porque en paralelo de que nos van siendo mostrados los hilos del argumento, también accedemos a los íntimos pensamientos de uno de los protagonistas, como si al tiempo que leyéramos las noticias, también leyéramos el diario personal del que está involucrado en esas noticias. “Tampoco puedo decir que se trate de lo que uno está dispuesto a hacer… Creo que se trata más bien de lo que uno está dispuesto a ser”, es una de las construcciones con las que comienza el libro. Ya metidos en el lío, o en la piel de los actores, el autor nos ofrece una gama de psicologías diversas y (de repente) originales a primera vista, pero bien mirado, de ningún modo completamente extrañas. Una esposa de diecinueve años fiel hasta la muerte (literal), un veterano representante de la justicia cuya íntima motivación es un sentimiento de culpa que se origina en Vietnam, o un asesino infalible con un incuestionable sentido de la lealtad, son algunas de las aristas de un poliedro diestramente ensamblado, donde lo fantástico no tiene lugar y en el que van inmersos auténticas vivencias humanas. “No es país para viejos” está a mucha distancia de ser un thriller al uso, o de esa literatura que suele darse en llamar “de suspenso”. Es más bien la recreación, o la exposición de una coyuntura real que en el fondo cuestiona y nos hace reflexionar muy desde dentro cómo se llega a donde nadie quiere llegar. Con una prosa entre irreverente y audaz, con no pocos destellos metafóricos y que no nos priva de cierto humor mordaz, McCarthy nos brinda un panorama sobre el cual es preciso definir una línea de pensamiento y, por supuesto, un curso de acción.


Un libro corto e intenso. Esta bastante bien pero en mi opinión es de las pocas veces que la película supera al libro.


Un libro corto e intenso. Esta bastante bien pero en mi opinión es de las pocas veces que la película supera al libro.


Novela corta (algo mas de 200 páginas) que no me ha terminado de convencer. El libro parte de una premisa muy interesante en la que todo apunta bien y que según vas leyendo, va ganando tensión, llegando a su punto mas interesante sobre la mitad del libro. Alcanzado este cenit, la trama empieza a desinflarse pues no termina de romper hacia lo que llevas todo el libro esperando. Creo que el desenlace te deja frío, pues elimina de un plumazo toda esa tensión que has ido acumulando a lo largo de la historia. El tramo final del libro es un relleno de paginas con las divagaciones del Sheriff principal que, estando a punto de jubilarse, empieza a rememorar su pasado y a plantear el cambio radical que ha sufrido su país en los últimos tiempos, en los que las mafias que trafican actualmente con drogas, actúan muy por encima de la ley, desbordando a los representantes de la misma y dando de esta forma título al libro (No es país para viejos). Como apunte negativo he de decir que no me ha gustado nada la forma de escribir del autor. Inicialmente me impacto mucho la ausencia de comas, las cuales son sustituidas por la conjunción "y". Esto es algo que se repite a lo largo de toda la novela, lo que genera párrafos que a veces te sacan de la lectura por no sonar naturales a leerlos. Dejo aquí un par de ellos, originales de la novela, a modo de ejemplo: " Se hundió en el pedregal y se quitó una bota y la colocó encima de las rocas y apoyó la caña del rifle en el cuero y accionó la muesca del seguro con el pulgar y apuntó por la mira telescópica." "Apagó las luces y dejó el motor en marcha y se apeó del coche y fue hasta la verja y la abrió. Volvió a montar y pasó sobre el guardaganado y se apeó y cerró la verja de nuevo y se quedó a la escucha." Al principio me incomodaba tanto la lectura que busqué la novela en idioma original para seguir leyéndola, con la esperanza de que algo tan absurdo fuera un falló de traducción de la editorial. No es así. Esa forma de escritura pertenece al estilo de Cormac McCarthy. Por si fuera poco, el señor McCarthy tiene otra "manía" de escritura y es la ausencia de guiones en los diálogos, así como la de no indicar quién es el personaje que habla. Tampoco indica claramente el inicio de un dialogo y aunque normalmente cada frase hablada suele ir en lineas diferentes, a veces no es así y el autor las escribe seguidas. Esto se convierte en un popurrí métrico en el que el lector, tiene que hacer composiciones mentales para descifrar los diálogos y su orden. A veces el dialogo empieza seguido de un párrafo. Otras inicia desde un punto y aparte. A veces el autor indica en la primera frase quién ha hablado, en cambio en otras ocasiones te lo indica a mitad del dialogo. De cualquier forma, cada dialogo es como un partido de tenis mental para ir siguiendo la conversación, pues cada personaje habla en un línea de texto diferente, aunque a veces hablan dos personajes en la misma línea de texto sin que el autor indique el cambio, por lo que puede ser que al final del dialogo te des cuenta de que el orden no era el que tu estabas siguiendo y tienes que volver a empezar para cuadrarlo bien. Realmente es una locura pues el autor es desordenado en su escritura y no sigue una regla clara que, una vez aprendida, te haga seguir bien los diálogos de los personajes durante toda la novela, sino que todavía en el final de la misma, te tocara empezar de nuevo el dialogo entre dos personajes para ordenarlo bien y que tenga sentido. Todo un suplicio. Hay que dar gracias a que el autor, sabiéndose vago y desordenado en su escritura, desarrolla prácticamente el 100% de los diálogos entre dos personajes. Nunca participan 3 o mas en una conversación de forma claramente activa. Si así fuera su obra sería infumable. Por último voy a destacar que ciertos diálogos puntuales de la novela, me han parecido excepcionales. Desarrollados de forma brillante. Mi puntuación final es de 5 sobre 10, porque considero que un autor no es solo la historia que nos cuenta, sino como lo hace y de que forma nos la expresa y presenta. Un libro publicado no es un diario personal, es una obra expuesta a un público que quieres que se lea, por lo que se debe ser mas cuidadoso con los detalles.


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