LOS QUE SUSURRAN

ORLANDO FIGES

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Sinopsis

De todos los períodos de la historia rusa, sin duda uno de los más negros corresponde a la era de Stalin. A millones de muertos provocados por el hambre y la guerra hay que sumarles al menos otros tantos que perecieron a manos de la brutal maquinaria represiva soviética, unas víctimas que en su mayoría fueron ocultadas e ignoradas hasta hace muy poco. En esta nueva obra, Orlando Figes, autor de ´La Revolución rusa´ y ´El baile de Natacha´, se adentra en el territorio inexplorado de las vidas privadas durante aquellos años terribles, tomando como base el trabajo de un extenso equipo de investigadores, que durante varios años desenterraron cartas, fotografías, diarios y documentos privados y entrevistaron a cientos de supervivientes. Figes nos describe una sociedad en la que nadie osaba hablar en voz alta una sociedad dividida entre los que susurraban para no ser detenidos y los que entre susurros delataban a otros. Un libro conmovedor y necesario, el mejor homenaje a aquellas vidas que Stalin destrozó.

Año de publicación:2017

2 reseñas sobre el libro LOS QUE SUSURRAN

UNA HISTORIA DEL GULAG O LA VIDA DE LOS OTROSEs un tremendo ensayo histórico sobre la represión en la era de Stalin, pero visto desde el lado de las victimas a través de una enrome cantidad de testimonios. Es una obra monumental de casi 1000 páginas, pero de lectura imprescindible, para entender un tiempo de la Unión Soviética, el tiempo donde STALIN fue amo y señor. Hay una cantidad impresionante de testimonios orales que fue posible recoger solo a partir de la caída del muro.La historia de cada familia es por si misma desgarradora.Como dije antes es un libro muy extenso, pero muy bueno.Empieza así: “Antonina Golovina tenía ocho años cuando fue deportada, junto con su madre y dos hermanos menores, a una «colonia especial» de exilio penal en la remota región de Altai, en Siberia. Su padre había sido arrestado y sentenciado a tres años en un campo de trabajo por su condición de kulak o campesino rico, durante la colectivización de la aldea del norte de Rusia donde vivían, y desde entonces la familia había perdido su casa, las herramientas agrícolas y el ganado, que pasaron a ser propiedad de la granja colectiva. La madre de Antonina sólo tuvo una hora para empaquetar sus últimas pertenencias antes del largo viaje a Siberia. El hogar en que los Golovin habían vivido durante generaciones fue destruido, y el resto de la familia se dispersó: los hermanos y hermana mayores de Antonina, sus tíos y tías, huyeron en todas direcciones para evitar ser arrestados, pero la policía los atrapó a casi todos y también fueron exiliados a Siberia, o enviados a trabajar a los campos del Gulag, y muchos desaparecieron para siempre.Antonina pasó tres años en la «colonia especial», un campo de explotación forestal con cinco barracones de madera situados junto a un río, donde fueron alojados mil kulaks con sus familias. Dos de los barracones fueron sepultados por la nieve el primer invierno, y muchos de los prisioneros tuvieron que vivir en hoyos excavados en la tierra helada. No recibían aprovisionamiento, ya que la colonia estaba aislada por la nieve, por lo que la gente tuvo que vivir de los alimentos que habían traído de sus granjas. Murieron tantos de hambre, de frío y de tifus, que muchos no pudieron ser sepultados; sus cadáveres fueron apilados al aire libre para que se congelaran hasta que llegara la primavera, cuando por fin los arrojaron a las aguas del río.”OBRA POR DEMÁS RECOMENDABLE


Lectura obligatoria para entender la peste roja


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