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Sinopsis de LA CASA DE LAS BELLAS DURMIENTES

Una escalofriante meditación sobre la sexualidad y la muerte. La casa de las bellas durmientes sobresale en la obra de Yasunari Kawabata por su perfección formal. Comienza con la visita del viejo Eguchi a una casa secreta gobernada por una mujer ordinaria y práctica que, al final, como él mismo, revelará su esencia inhumana. En ese burdel, el protagonista, de sesenta y siete años, pasa varias noches junto a los cuerpos de jóvenes vírgenes narcotizadas. A la vez que admira el esplendor de las figuras dormidas, rememora su relación con las mujeres: su esposa, su madre, su amante, sus hijas… Erotismo, lujuria masculina, vejez y violencia se entretejen en esta fulgurante novela breve que amalgama, como es típico en la obra del Premio Nobel de Literatura, motivos tradicionales de la estética japonesa con temas modernos en ambientes casi irreales.

Año de publicación:2013

15 reseñas sobre el libro LA CASA DE LAS BELLAS DURMIENTES

Este relato lo escogí por la buena valoración de Vargas Llosa y GABO. De hecho éste último se inspiró en él al escribir una de sus novelas (Memorias de mis putas grises). El protagonista es un anciano que acude con cierta asiduidad a un burdel muy pintoresco. El establecimiento contempla la posibilidad de pasar la noche con chicas muy jóvenes desnudas pero no siendo posible interaccionar con ellas,de hecho están narcotizadas. Se permite contemplar pero no tocar y nunca se puede repetir de chica.El relato transcurre entre una y otra visita y el recuerdo del anciano de las, mujeres de su vida hasta que se produce un incidente. Siempre suelo leer un relato corto, muchas veces japonés , cuando terminó un libro de alto voltaje porque la estética japonesa tan pausada me resulta un buen contraste después de una buena novela de terror o suspense. En este caso, diré que me ha interesado más la vida del autor que este relato: escritor prolífico y muy popular, con una vida dura desde muy pequeño, solitario, ganador del Nobel en 1968 y fallecido por su propia mano a los 72 años. A ver si leo algo más de este autor antes de descartarlo.


El viejo Eguchi visita por recomendación de un amigo un club secreto, en el cual hombres mayores pasan la noche con mujeres vírgenes, desnudas y “dormidas”(drogadas para que no se despierten hagas lo que hagas). Se describe la experiencia de éste cada una de las noches que pasa en la casa, las reflexiones a las que llega, los recuerdos y experiencias vividas que vienen a su mente, sus pesadillas, tormentos y su lado más oscuro. Me ha costado bastante pillarle el rollo a este libro, más que nada porque no podía parar de pensar en las pobres muchachas, que están a merced completamente de un desconocido, el cual no se puede saber cómo va a reaccionar en esta situación y que además al despertarse no recordarían nada, no sabrían lo que ha pasado en esa noche que han dormido con un desconocido. Tratando de esta manera a las jóvenes como un objetos sin vida y sin decisión que solo sirven para satisfacer las necesidades de viejos frustrados que no asumen su vejez. Supongo que este es el objetivo del libro, criticar algunos de los deseos más oscuros de la vejez masculina, en contraposición a la juventud idílica, también una reflexión del poder de controlar a otro totalmente… Lo que sí es verdad que es un libro que no te va a dejar indiferente…


Descubrir a Kawabata fue un prodigio de suerte. Si antes con Un brazo y con La bailarina de Izu me había cautivado su delicada prosa, su exacerbado lirismo narrativo, y esa sencillez en el lenguaje, ahora con La casa de las bellas durmientes me he quedado más que retribuido. El tiempo que disfruté leyendo esta novela se redujo a un instante. Eguchi me ha inspirado esa candidez postrera de la vida, y cómo la sensualidad de Kawabata cala hondo en los lectores que hemos tenido el privilegio de leerle, sorprendidos como yo, y extasiados (no es hipérbole) ante ese erotismo sutil con la que desborda en cada capítulo, mezclado con recuerdos, amores y reminiscencias excitantes. Más allá de la anécdota, de una historia que resuma melancolía, tristeza, la novela emociona literalmente, y me provocó sentimientos encontrados (en caso de convocar rancios argumentos morales); pero me quedo con esa bella alucinación de Eguchi al acostarse con mujeres jóvenes, simplemente por el deseo de trascender más allá del tiempo real de una vida, en el disfrute visual de un cuerpo joven. Un libro que no se puede reseñar en tan poco espacio. Recomiendo ampliamente su lectura.


Una novela escrita por el premio Nobel Yasunari Kawabata, dónde el protagonista acude a una casa cuya existencia no es conocida, regentada por una mujer, un burdel, dónde el protagonista da rienda suelta a sus fantasías, mientras se acuesta con las jóvenes que se encuentran narcotizadas, dónde su voluntad ha sido sometida, vencida, adormecida, de allí el título de La Casa de las Bellas Durmientes; por momentos el autor deja correr su pluma para describir la belleza de las jóvenes, la ansiedad y lujuria del protagonista. La obra resulta reveladora y perturbadora, algunas fantasías no deberían hacerse realidad ... Escrita por el premio Nobel Yasunari Kawabata, dónde en el relato, se deja adivinar algo de las costumbres, reglas, modales de la sociedad japonesa de fines del siglo XIX y comienzos del siglo XX; adornada de licencias literarias que crean el ambiente, la personalidad del protagonista y de las jóvenes de la casa; el relato o descripción de las sensaciones, más que de los sentimientos con gran maestría. Novela con contenido erótico, erotismo literario, a veces con suma crudeza. Recomendada para conocer la obra del premio Nobel de literatura de 1968. La novela, nos abre una puerta, para conocer a uno de sus máximos exponentes de la literatura japonesa...crucémosla.


Es un libro muy bueno. Consigue exactamente lo que pretende: está bien escrito y desarrollado, de modo que la lectura atrapa al lector; y en la misma medida es repugnante y hace sentir asco a quien lo lee. De todos modos el libro no es exactamente desagradable de leer, no es un asco burdo lo que crea. (En el siguiente párrafo no hay spoiler, pero sí comento algunos detalles concretos de la trama y algunas de mis impresiones sobre la situación descrita inicialmente y los personajes. Si no quiere ninguna indicación de la trama, deje de leer). Creo que existen unos factores clave que dan muchísimo juego: el hecho de que los clientes tienen prohibido mantener relaciones sexuales con "las bellas durmientes", la personalidad de la proxeneta (siempre da la impresión de que TODO está bajo su control), el hecho de que siempre da la sensación de que hay algo que no sabes y que la realidad del libro es mucho más cruel de lo que se dice explícitamente, y un protagonista que no se hace querer para nada. Una maravilla.


Sin duda un relato que no te deja indiferente. Lo prohibido y trasgresor subyace en el ambiente a cada momento pero eso queda para cada conciencia. A mi me encanto.


Eguchi un anciano que acude a la casa de las bellas durmientes a contemplar doncellas desnudas. Las reglas es que no se pueden tocar, solo es para contemplarlas, tomarse unas pastillas para dormir y tener sueños placenteros a lado de estas bellas dama. Sus cliente es para ancianos que ya dejaron de ser hombres. En cada visita Eguchi recuerda sus amores de juventud. El día que tuvo su nieta en brazos y aún olia a leche. La mujer que le pedía besos y que luego se entero que era casada. Una de las novelas que más le gustaban a Gabriel García Marquéz. Buena novela


Cuando tenemos inocencia, anhelamos la belleza, cuando tenemos belleza, anhelamos la sabiduría y, cuando tenemos sabiduría anhelamos la belleza y la inocencia. Realmente, ‘‘La casa de las bellas durmientes’’, es acerca de que al final somos nuestras historias, cuando ya nadie nos recuerde, nadie nos busque (ni nosotros mismo) lo único que tenemos es nuestro pasado, a favor o en contra, sin embargo, es aquello que nos recuerda que todavía estamos vivos y que no siempre fuimos un anciano. ‘‘La casa de las bellas durmientes’’, me recordó mucho aquella novela del gran escritor colombiano Gabriel García Márquez ‘‘Gabo’’ en su obra ‘‘Memoria de mis putas tristes’’ tal vez, porque en ambas podemos encontrar la sabiduría junto a la belleza y a la inocencia, no un todo separado sino, como un todo, siendo la sabiduría quien extraña a la belleza y a la inocencia, siendo sus personajes, un anciano y la juventud. Para aclarar ésta premisa, el Gabo a través de su obra ‘‘Memorias de mis putas tristes’’ otorga un homenaje a la presente obra, ¡he aquí su similitud!


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Frases del libro LA CASA DE LAS BELLAS DURMIENTES

entre los ancianos que visitaban la casa, Eguchi era tal vez el que más fácilmente se emocionaba; y quizá la mayoría de ellos sólo querían beber la juventud de las muchachas dormidas, disfrutar de ellas sin que se despertaran.

Publicado por:

Profrtello

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Publicado por:

Edd62