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Libro NO TE CRUCES EN TU CAMINO

RELIGIÓN Y FILOSOFÍA

NO TE CRUCES EN TU CAMINO

OSHO

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Sinopsis

Osho nos ayuda a ver que, en cualquier problema creado por nuestra mente es ella misma la que interfiere.

Año de publicación:2016

1 reseñas sobre el libro NO TE CRUCES EN TU CAMINO

A veces, más que hablar del libro en sí, prefiero hacer como quien te hace probar un bocado. Hacerte saborear algo y así ponerte en situación de decidirte a comer ese plato. Por eso comparto este pequeño texto del capítulo: "Mantener la Mesura" sobre SOCRATES, JESUS y el EGO. "Grecia perdió su época dorada el día que decidió envenenar a Sócrates. Aniquiló su propia expresión máxima de espíritu. Con la muerte de Sócrates se inicia el declive de una civilización extraordinariamente hermosa y grande que dio al mundo personas como Pitágoras, Heráclito, Epicuro, Platón, etc. Cuando una civilización mata a un hombre como Sócrates, mata la propia civilización. La democracia nació en Grecia pero desafortunadamente no hemos sido capaces, hasta ahora, de tolerar o perdonar a los GIGANTES entre nosotros. Su mera presencia se convierte en una profunda herida a nuestro ser. En lugar de convertirse en un desafío …. se convierte en una herida. Y es muy difícil vivir con esa herida. Hay que hacer algo y lo más fácil es acabar con el hombre que te hace sentir pequeño. El hombre elige lo más fácil. No le importa si es lo más verdadero o no. Lo más fácil es eliminar a un hombre como Sócrates. Su eliminación acabará con la herida que provoca su presencia. Entonces, puedes ser feliz en tu normalidad, puedes regocijarte en tu retraso, entonces no hay nadie que pueda herir tu ego. A Sócrates no le mataron por cometer ningún crimen. Su único delito fue alcanzar lo que está oculto en ti. Hizo realidad lo que en ti solo es un potencial. … Las masas no pueden perdonar a un hombre así. Ofende profundamente al ego. …. Hasta ahora hemos soportado a nuestros enemigos, hemos soportado a la gente que crucificó a Jesús. Hemos soportado a la gente que envenenó a Sócrates sin saber que quienes envenenaron a Sócrates son los mismos que han envenenado nuestra conciencia. En la crucifixión de Jesús yo también soy crucificado, tú también eres crucificado. Hemos tolerado a esta gente sin saber que se lo están haciendo a toda la humanidad. Ellos eran nuestras mejores flores, las más preciadas alturas que la conciencia del hombre jamás había alcanzado".