Sinopsis de ALMENDRA

Almendra es una historia sobre crecer, descubrirse a uno mismo y aceptar que la ayuda no siempre viene por donde la esperamos. Yunjae tiene dieciséis años, está en la edad de las emociones desbordadas, el amor y la rabia. Pero las amígdalas de su cerebro son pequeñas, más pequeñas que una almendra y, como consecuencia, Yunjae es incapaz de sentir nada. Educado por su madre y su abuela, aprende a identificar las emociones de los demás y a fingir estados de ánimo para no destacar en un mundo que pronto lo tachará de extraño. «Si tu interlocutor llora, tú entrecierra los ojos, baja la cabeza y dale una suave palmada en la espalda», le dice su madre. Así construye una aparente normalidad que se hace trizas el día en que un psicópata ataca a ambas mujeres en la calle. Desde entonces, Yunjae debe aprender a vivir solo, sin deseo de derramar una lágrima, sin tristeza ni miedo ni felicidad. A Yunjae le tienden la mano personas improbables: un antiguo amigo de su madre, una chica capaz de romper certezas e incluso un abusón con más afinidad de la esperada. Los tres quebrarán la soledad del protagonista de Almendra. Una novela breve y lacerante en la que solo la empatía puede llevar a la esperanza. 

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48 reseñas sobre el libro ALMENDRA

Este libro no debería conmovernos. Está escrito de una forma fría y despojada...pero increíblemente, lo hace. Y mucho. " Almendra" te abre el pecho, te rompe una por una las costillas y te duele. Por qué? Porque es el relato de un chico que no puede escribirlo de otra forma. Debido a una malformación en los cuerpos amigdalinos, Yunjae no siente: no ama, no sufre, no teme. No conoce la risa ni el llanto. Y es así, con el cuerpo y la mirada indiferente, envenenado de apatía, este niño, como puede, nos cuenta su vida...y nos rompe por dentro. Nos narra como desde pequeño es entrenado por una madre desesperada que lo educa para fingir sentir lo que no siente. Lo alecciona para que no lo señalen, no lo tachen ni lo aíslen, en una sociedad rígida y acartonada en la que ceñirse a los parámetros de normalidad es una cuestión de vida o muerte. Sentí muchísima empatía con el protagonista. Sinceramente no sé por qué ya que soy todo lo contrario. Sensible hasta la medula, llorona, gritona y siempre enamorada, de alguna extraña manera conecté con este adolescente frío y apatico. Un libro hermoso que a pesar de todo nació para ser amado, ser sufrido y ser sentido.


“Las amígdalas del cerebro de Yunjae son tan pequeñas como almendras y por eso es incapaz de sentir nada” Won-Pyung sohn nos acerca al drama en estado puro, la difícil tarea de una madre es educar a su hijo para la vida, pero Yunjae tiene que aprender algo más, tiene que saber identificar las emociones de los demás. Su madre y su abuela le proporcionan herramientas para poder actuar en la medida de lo posible en lo cotidiano y simplemente pasar desapercibido. Construir una aparente normalidad y sobrevivir a un mundo sin emociones. La vida le enseñará que la educación, la amabilidad y el cariño pueden contrastar y convivir con la rabia, la maldad y la angustia sin importar el tamaño de las amígdalas. Sin duda un acercamiento a esta enfermedad desde la ficción pero sin maquillar la realidad, absolutamente a favor de educar para ser imprescindibles en la vida de nuestros hijos pero con el amor y deseo que sentirnos siempre cerca. Nota: No apto para gente especialmente sensible


Una triste historia, desde el principio se intuye las discriminaciones que, por ser diferente, sufrirá Yunjae, el protagonista de Almendra. Sin embargo, no puede uno imaginarse los pesares y experiencias tan duras que tendrá que vivir, soportar y pasar sin sentir, si, sin sentir. Una historia aleccionadora sobre el comportamiento tan equivocado de la sociedad con las personas que son diferentes por cualquier causa, que invita a re-pensar la forma en que percibimos, comparamos y tratamos la diferencia que está a nuestro alrededor. La historia, con una narrativa sencilla, fácil de leer y sin mucho que dejar a la imaginación.


Almendra ha sido una gran aventura compartida con la querida @marenpergamino, sentí que me monte en una montaña rusa de esas inmensas. La autora te mueve emociones desde la mirada de un adolescente con una peculiar condición que no le permite sentir emociones, el protagonista no las siente pero el lector las siente magnimizadas por él. Al menos eso me sucedió, me gustó mucho una lectura ligera pero muy rica en aprendizajes de la vida desde una perspectiva diferente. Lo único que me sorprendió fue ver qué no se me dió la lloradera... será que mi amigdala cerebral se encogió? Aún no lo sé, pero si empatice desde el capitulo 1. Un placer mi primera lectura conjunta con una obra tan hermosa.


La manera en la que Won-Pyung relata esta historia es maravillosa, se narra desde el punto de vista de Yunjae quién por el tamaño de sus amígdalas cerebrales, no puede sentir; esto hace que el relato tome un tono, no sé si llamarlo serio o frío, que contrasta con las situaciones que se presentan y lo hace interesantísimo. Desde el primer instante la terrible historia del protagonista te atrapa, todas las circunstancias en las que se ve envuelto, como las enfrenta y las analiza; Y como al final estás mismas anécdotas le dejan mensajes al lector. Simpatice mucho con Yunjae y con Goni, la historia de este par me hizo llorar 🥺 como ambos crecen en distintos sentidos a medida que estás emociones se presentan en sus vidas. Otra cosa que me gustó de la historia es que refleja ese pensamiento de "el que menos demuestra sus emociones es el más fuerte" que algunos de nosotros tenemos muy presente, de algún modo pensamos que nuestras emociones nos hacen vulnerables y que ser vulnerables es algo malo, cuando no debería verse de esa manera. El final es muy bonito.


"Almendra" nos presenta a Yunjae, un joven nacido con un problema de desarrollo en sus almendras/amígdalas cerebrales que le impide sentir como las demás personas. A lo largo de la novela, acompañamos al protagonista en un acontecimiento muy traumático que cambiará su vida para siempre y dará inicio a un proceso de crecimiento y autoexploración. Me ha fascinado la forma de escribir de la autora. Destaca por su delicadeza, su ritmo pausado y los capítulos cortos y directos. La construcción de los personajes, especialmente del protagonista, es excelente. Sin duda, es un libro duro que nos hará pasar por diferentes sentimientos. En esta historia, cargada de grandes reflexiones, subyace una crítica a la sociedad actual muy interesante. En definitiva, "Almendra" me ha encantado y la recomiendo totalmente. De hecho, me ha animado a leer otras obras de Won-pyung Sohn y adentrarme más en la literatura asiática y, especialmente, en la Surcoreana.


Una delicia. Maravilloso. Muy, muy recomendable


Veía mucho este libro en la comunidad de bookstagram y me entró la curiosidad, aunque me daba un poco de miedo lo que podía encontrar en él. Aprovechando el marzo asiático me dije a mí misma que era el momento de sacarlo de mi lista de pendientes (Y porque la curiosidad me mataba) Es un libro que me informó bastante sobre una condición que siempre me había llamado la atención: la Alexitimia (o la incapacidad de tener sentimientos). Y, debo reconocer, no es un tema muy común en los libros, por lo menos no de la forma en la que lo trata la autora en este. Nos cuenta la historia de Yunjae, un chico que nació con Alexitimia y poco a poco vamos conociendo sus pensamientos y evoluciones a medida que pasamos de páginas. Es interesante conocer lo que piensa, como lo viven no sólo las personas que padecen esta condición sino también su entorno directo y la forma en la que podría afectarles la vida, su lucha por pasar por una persona normal. Me gustó mucho y lo recomiendo.


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FRASES DEL LIBRO ALMENDRA

Hasta donde alcanza mi comprensión, el amor es concepto extremo e imposible de definir que a duras penas se dejaba encerrar en una palabra."


Publicado pormarenpergamino

El miedo es un método de defensa instintivo que cuida la integridad fisica. No saber lo que es el miedo no significa ser valiente, sino ser un idiota que se queda inmóvil cuando se le viene encima el automóvil."


Publicado pormarenpergamino

Los libros eran diferentes porque estaban llenos de espacios vacíos, no solo entre palabras, sino también entre líneas. Yo podía entrar en esos espacios para sentarme, caminar o anotar mis pensamientos.


Publicado porRomeoGT

... decidió vender libros escritos por otras personas, libros que olieran al paso del tiempo. No al tiempo que se acumula por sí solo, sino al tiempo que ella misma elegía. Esto significaban los libros usados para mamá...


Publicado porRomeoGT

Tu cerebro es como una hoja en blanco, así que, en lo posible, llénala de cosas buenas y positivas.


Publicado porRomeoGT

Siempre me estaban haciendo preguntas raras y, como yo no sabía mentir, las respondía al pie de la letra, sin tener la menor idea de por qué se revolcaban de la risa.


Publicado porRomeoGT