UNA COMIDA EN INVIERNO

HUBERT MINGARELLI

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Sinopsis de UNA COMIDA EN INVIERNO

Ciento veinta páginas tan memorables, sombrías y humanas que deberían ser leídas en toda Europa. «Un pequeño milagro, perfectamente imaginado y perfectamente ejecutado». Hilary Mantel «La ;banalidad del mal; encuentra su más desnuda y bella expresión en esta estremecedora, concisa y extraordinaria novela».  Ian McEwan Al amanecer, en uno de los desolados inviernos de la Segunda Guerra Mundial, tres soldados alemanes se arrastran por los helados campos de Polonia. Tienen órdenes de rastrear la zona y volver con «uno de ellos». Tras atrapar a un joven judío escondido en el bosque, el grupo hace un alto en una cabaña abandonada antes de regresar al campamento con su presa. Mientras con sus escasos recursos intentan encender fuego y preparan la cena, se suma al cuarteto un cazador polaco cuyo virulento antisemitismo eleva la tensión de una atmósfera ya de por sí a punto de estallar. A medida que avanza la velada y las implicaciones últimas de su misión van perfilándose con mayor claridad, las lealtades y vínculos de unos hombres hambrientos, agotados e inmersos en un conflicto cuyas dimensiones y consecuencias están muy lejos de poder calibrar, se verán puestas en entredicho. La complejidad moral y la elaborada textura dramática de esta sintética obra maestra contrastan poderosamente con lo escueto y directo de una prosa heredera de Isaak Bábel y Ernest Hemingway. Ciento veinte páginas tan memorables, tan oscuras y humanas que deberían ser leídas en toda Europa.

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2 reseñas sobre el libro UNA COMIDA EN INVIERNO

Un relato sencillo, tres amigos en una cabaña fumando, cocinando y hablando de la preocupación de uno de ellos por su hijo y cómo convencerlo para que no empiece a fumar. Un diálogo cotidiano si no fuera porque sus protagonistas son tres soldados alemanes que atraviesan un inhóspito y congelado bosque polaco a la caza de un judío. Solicitaron esta terrible misión para no tener que participar en fusilamientos. Salen del campo antes de que amanezca, sin comer, para no tener que escuchar los primeros disparos. De regreso, con un prisionero, encuentran una cabaña en ruinas. Allí, con una cebolla, un chorizo y un puñado de sémola robados, preparan una sopa. El fuego se prende con madera de sillas, contraventanas, y por último con la puerta de la alacena detrás de que habían ocultado a su presa, esto hace que este joven julio se haga más presente a cada minuto. La tensión aumenta cuando aparece un cazador polaco que compra su ración de sopa aportando una botella de licor de papas. Cuando, luego de mucho tiempo, la sopa esta pronta. Al momento de compartirla lo hacen con el prisionero? También surge la pregunta, lo dejamos libre..... Ciento veinte páginas que se leen de un tirón, que te dejan con un nudo en la garganta y el corazón estrujado


De lo mejor que he leído este 2019. Un escenario sencillo y toda la crueldad de la que es capaz el ser humano. Duro, pero soberbio.