RELIGIÓN Y FILOSOFÍA

TRATADO DE LA NATURALEZA HUMANA

DAVID HUME

Calificar
8,1 8 votos
COMPRAR EN PAPEL

Sinopsis

David Hume viene siendo considerado, justamente, como el representante máximo de la Enlightenment y el empirismo inglés. Pero no fue solamente esto ?y, seguramente, tampoco fueron sus hallazgos gnoseológicos? lo que le convirtió en la figura más admirada de su tiempo. «San David de Escocia», como le llamaron sus contemporáneo, quiso ser, desde el inicio mismo de su filosofar, el debelador de todo dogmatismo, tanto religioso como político, erigiendo la tolerancia como virtud fundamental, no sólo en el orden social, sino también en el cognitivo.El Tratado de la naturaleza humana mantiene a lo largo de sus páginas, vigorosas y frescas, esta tensión crítica y dismitificadora, tan cercana a las inquietudes de nuestra época. La atención universal que hoy merece el Tratado contrasta fuertemente, en cambio, con los primeros pasos dados por esta obra «maldita», anónima hasta el año mismo de la muerte de Hume.Edición de Félix Duque Pajuelo.

Año de publicación:2005

1 reseña sobre el libro TRATADO DE LA NATURALEZA HUMANA

De los pocos libros de filosofía que tengo en la mesa de noche más que en la biblioteca. Hume es escéptico en el sentido en que la razón no puede transgredir el límite de lo transfenoménico, pero no lo es en cuanto que la fuerza de la naturaleza nos impulsa a creer en la realidad externa. En esta obra cumbre Hume tira abajo la idea de causalidad de Descartes, porque la considera como un “hábito mental” de suponer que las cosas tienen un “orden”. Lleva a fondo los argumentos escépticos. Hume comienza a rescatar la noción de inducción aristotélica pero la “recicla”. Para Tomás de Aquino la causalidad está unida a la necesidad y es por eso que él dice “todo lo que se mueve se mueve por otro”. Esa “necesidad” es la que Hume se propone desestabilizar cuando se pregunta (por ejemplo) ¿cuál es la necesidad de que el sol salga mañana? Y diferencia la "necesidad" del “hábito” que tenemos de que el sol salga mañana. Hume rescata el tema de la “inducción” para la vida cotidiana pero lo que tala de raíz es la “necesidad”. Justamente por este motivo es que el argumento ontológico le parece absolutamente falso, porque no se puede atribuir “necesidad” a la idea de “perfección”. Hume se opone a que de la “idea” de un ser necesariamente perfecto se derive su “existencia”. Y al no aceptar tampoco lo que él llamaba un “juego del lenguaje” (respecto del famoso argumento: “si nada le falta a un ser perfecto tampoco le puede faltar su existencia”) funda las bases de lo que hoy conocemos como positivismo y neopositivismo. Si bien entiendo que el debate con Descartes es un debate de “teoría del conocimiento” y esto es lo fundamental para la historia de la filosofía, a mí (particularmente) me interesa también el Hume del “orden espontáneo” y el preocupado por la ética.


También se buscó en RELIGIÓN Y FILOSOFÍA