COMPRAR EN PAPEL

Sinopsis

En Litio, como en las cartas o en muchas canciones de rock, se le habla a otro. Pero sabemos largamente que otro es yo. Si las novelas, y más aún una novela de la poeta Malén Denis, pudieran caber en una sola palabra, diría que se trata de mudanzas. Mudanza como cambio, transformación, adquirir nuevas costumbres, pero también en su acepción más básica, más conocida y usada: cambiar de casa. Mudarse a la casa de otro, acariciar sus mascotas para que esas pieles suaves mitiguen el dolor de que ese otro no esté, el filo amenazante de los vidrios que se rompen, la ropa del otro que constituye un limite y nos hace personas. Sobre la tensión permanente entre mente y corazón avanza esta novela a la vez transparente y llena de escondites secretos. Casi como la casa que la protagonista habita por pedido, oscilando entre afectos y decisiones. Todos tenemos una piedrita que horada en el bolsillo, una piedrita en el camino de los vinculos. Piedrita es la palabra que eligieron los griegos (un idioma que Malén maneja bien), para decir litio. El de la poesía es también un lenguaje que Malén maneja bien, el lenguaje de las chicas perdidas y encontradas. En esa química se combustiona Litio, la novela, generando una llama roja cuando se acerca al fuego, una llama blanca si la combustión es violenta y se vuelve cristal, casi fantasmal. Un elemento más liviano que el agua que no deja de ser un metal. Marina Mariasch

Año de publicación:2019

1 reseña sobre el libro LITIO

El litio es un metal blando, dúctil y muy ligero, se corroe rápidamente al contacto con el aire y no existe en estado libre en la naturaleza. Nos encontramos con la definición completa de este elemento y sus posibles usos, cortesía de Wikipedia, apenas abrimos la novela. Un poco puede ser la descripción de nuestra protagonista, pero también es mucho más. El litio flota inmerso en los aires y las sombras de sus páginas. Una novela difícil de clasificar, que escapa a las estructuras tradicionales y que transmite su gran valor entre líneas. Una joven de casi treinta años se muda transitoriamente a la casa de su ex pareja para cuidar de sus gatos. ¿Durante cuánto tiempo? No se sabe. ¿Dónde está el dueño? Iremos descubriendo montones de detalles a lo largo de la narración, y otros tantos quedarán ocultos. Somos testigos de un proceso de autoconocimiento, crecimiento y toma de conciencia de lo vivido, un proceso de aceptación y sanación. La pluma de Malén Denis es poética y atrapante, hipnotiza como las llamas brillantes de la combustión del litio. Abrí las páginas de su novela, y en un párrafo decidí que quería leerla. Nos encontramos con la voz de nuestra narradora protagonista en cartas mentales, diálogos que tiene con su ex pareja, que en realidad son diálogos consigo misma y que constituyen su turno de hablar en una relación tóxica que nunca le dio voz. Conocemos a través de ella sus heridas, duelos, dolores, pensamientos, observaciones y reflexiones. Apenas vislumbramos un poco su pasado oscuro, pero que está presente en cada sentimiento. Novela de capítulos cortos que nos adentran en los pensamientos llenos de sarcasmo y humor negro de su protagonista. Pero que esto no genere confusión, siento que en una lectura ágil se pueden perder sus capas y su profundidad. Hay que leer con atención, hay mucho dicho en cada capítulo, en cada frase, en cada reflexión. Mientras leía, por momentos me apabullaba lo identificada que me hacían sentir algunas frases. Un libro que me confrontó con los pasillos oscuros de mi propia mente. No sé si les sirve, pero yo lo amé, y mucho más después de una segunda lectura. . . . “En una época tenía contracturas delimitadas y finitas. En algún momento el malestar escaló de nivel y pasó a ser constante. Como si estructuralmente mi cuerpo se hubiera modificado para serme incómodo. Una incomodidad que terminé por asimilar.”


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