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Sinopsis de LA VIDA SIMPLEMENTE

La vida simplemente es el hermoso, cautivante y emotivo relato de RobertoLagos, un niño chileno de diez años quien, inmerso en la escasez material desu familia y en la pobreza de un pueblo minero, va descubriendo abruptamentelas dificultades y dolores de esta vida.Su hogar, mantenido por su esforzada madre, queda a solo a unas cuadras de unprostíbulo. Un crudo escenario que va forjando a este solitario niño que, sibien no cuenta con una educación formal, se las ingenia para hacerse un lugaren este mundo, descubrir el amor, y soñar con un mundo mejor que conoce através de sus incesantes lecturas.

3 reseñas sobre el libro LA VIDA SIMPLEMENTE

¿Cómo se logra que la historia de un niño sumergido en la miseria y la desesperanza se convierta en una obra de arte? ¿Cómo es posible que una infancia transcurrida en la pobreza más absoluta, en que una madre no tiene para parar la olla sea contada con una épica serena, incluso con elegancia? Lo logró y lo hizo posible Oscar Castro en 1951 en esta “Vida simplemente” publicada cuatro años después de su muerte. Oscar Castro dejó demostrado que se puede contar la infancia transcurrida en un barrio marginal, con conventillos en cuyos callejones impera la ley del más fuerte y donde las experiencias vitales de esa edad tan pura se plasman en un prostíbulo, haciendo de la narración un camino de esperanza y de salvación, sin caer en el previsible mar de lágrimas y de autocompasión. Se dice que esta novela, una de las mejores creo yo, de la literatura chilena del siglo XX tiene mucho de autobiografía. Y yo lo creo a pie juntillas, porque no es posible escribir sobre esto y de esta forma sin haberlo vivido. Yo lo entiendo así y lo digo por razones que no quiero desarrollar. Roberto, este niño de diez años, hijo de padre ausente y madre ejemplar, se va forjando en medio de las amarguras y la solidaridad noble de las prostitutas del burdel del barrio, superando las humillaciones del niño rico que lo invita a su casa no por amistad sino por cruel ostentación, llevando para siempre las secuelas de ese amor infantil que lo termina despreciando y creyendo que la normalidad es el barro, el juego en la acequia, el no tener zapatos y comenzar el día con el té y el mendrugo de pan como desayuno. Pero surge una ventana nueva, que le cambia su visión del mundo. Porque aprende a leer casi solo, sentado afuera del conventillo, con los cuentos de un folletín y luego lee todo lo que encuentra incluida esa Vuelta al mundo en 80 días que devoró con devoción. La salvación estaba una vez más, en los libros. No sé por qué no leí esto antes. Pero, ahora me siento reconfortado de haber llegado a esta prosa hecha poesía de Oscar Castro, escrita hace ya tanto tiempo, pero indeleble en su mensaje, en sus lecciones, en su resiliencia anclada en el mismo pueblo, que nos hace transitar desde la injusticia y la dureza del mundo arrabalero al triunfo de la fuerza espiritual, del saber que abre puertas, de la dignidad como patrimonio y de la sanación de las heridas que salvan y redimen.


Roberto nos cuenta su infancia, de cuando era un niño que pasaba las horas con sus amigos haciando travesuras. Creció en los suburbios cerca de un prostíbulo donde paso la mayor parte de su tiempo a la edad de diez años. En este punto, nos relata la vida, no solo de él y sus miserias, sino la de las putas, que con sus ojos de niño, no entendia sus pesares. Nacido en una familia donde solo esta presente su madre, y con muchas hermanas, Roberto sale cada tarde a vagar por las calles, ganándose la vida a su manera. Vemos como se enfrenta al mundo y sus experiencias. A pesar de esto, le gusta leer y ésta es una de sus mayores pasiones. En la segunda parte logra entrar a un colegio de “ricachones” y aquí se enfrenta a un mundo completamente distinto. Un mundo que jamás habria creído, donde se siente perdido y pobre, así empieza a apreciar mas a su familia, a su madre y todo lo que hace por él y sus hermanas, así conocemos mas de su familia. Tambien conocemos cuando se enamoró por primera vez, hasta las patas y donde sufrió, sintiéndose dejado de lado y abandonado. Quede encantada con Oscar Castro y su forma de escribir, tan melancólica y cruda. Es el primer libro que leo del autor que desde hace un par de semanas atras no sabía de su existencia. Estoy maravillada, sentí una conexión desde el principio, queria seguir leyéndolo, conocer la historia de Roberto, que la cuenta sin rodeo, sin censura. Muestra lo duro que era la vida para la gente de clase baja, los pesares, miserias en un pueblo demacrado por la pobreza. Y lo más triste es que aún se padese en algunos lugares de la actualidad estas situaciones, poniendo en evidencia el poder del dinero, que asfixia a los ciudadanos mas pobres y, muestra la necesidad de proyectar una existencia que derribe los muros de la pobreza muchas veces degradante.


Cómo su título, este relato es simple, pero eso no quiere decir que este mal, por el contrario es un libro que crece de menos a más. Entre el ferrocarril, el campo y la calle se desarrolla la vida de Roberto, un niño de 10 años, que vive en la zona minera de Chile y está sumido en las trampas de la pobreza, sin embargo, la carencia de recursos, lo hace fuerte y reflexivo hacia su superación. Con este relato, realmente sentí que Robertico con desparpajo, inocencia, ternura me llevaba de la mano por su vida, por las calles humildes de su pueblo, me presento a sus amigos, a sus amores, a sus libros (quienes eran sus grandes amigos y mentores) con un lenguaje impecable que parece poesía en algunos párrafos 😍. Aún sigo tratando de repetir los nombres de los amigos de Roberto: Chucurro, Tululo, Saucino (ufff que apodos tan difíciles)...😳😳


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FRASES DEL LIBRO LA VIDA SIMPLEMENTE

Sentí correr el agua por entre mis muslos y pensaba con desesperación, en mi libro, en el pan que llevaba en el bolsillo, en los azotes que iba a darme mi madre cuando me viera llegar mojado.


Publicado porolyopiza

Pero a quien se ha labrado su riqueza con lucha y privaciones le falta la comprensión par la miseria ajena. No entiende que a los demás los pueda vencer el destino.


Publicado porVjose

Algo frío y amargo me hacía ver desde afuera mis estupideces. Y, entretanto, los libros me iban labrando por dentro.


Publicado porolyopiza

No entiende que a los demás los pueda vencer el destino.


Publicado porolyopiza