RELIGIÓN Y FILOSOFÍA

LA SOCIEDAD DEL ESPECTACULO

GUY DEBORD

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Sinopsis

En los últimos años la noción de espectáculo se ha vuelto un tema central de los estudios y debates sobre los fundamentos de la sociedad contemporánea. La mayor parte de los autores, o bien se regodean con la supuesta novedad o bien explican asépticamente las reglas de esta nueva cartografía obligatoria del mundo.Guy Debord fue el primer autor que analizó críticamente la emergencia de la sociedad espectacular. En este libro, un clásico secreto del siglo XX, Debord revela la teoría y la práctica del espectáculo dando cuenta del modo en que éste regula nuestra experiencia del tiempo, de la historia, de la mercancía, del territorio y de la felicidad.

Año de publicación:2008

2 reseñas sobre el libro LA SOCIEDAD DEL ESPECTACULO

Señor Debord, usted es un vidente. Este mundo es un espectáculo, méreme acá escribiendo para gente que ni conozco y a la que seguramente no le interesa esto. Muchos se mojan de sus lujos y de sus logros como si al mundo le importará lo que hacemos ¿Realmente los que estamos en Alibrate damos información veraz de lo que leemos? ¿O no es más que la alimentación de nuestro narcisismo y vanidad?


Guy Debord es un hombre difícil de calificar dentro de su género. Aquellos que conocen de su obra, los cuáles son bastante escasos, suelen limitarse a citar la admirable crítica que el autor realiza a una sociedad que ha hecho de la eventualidad un auténtico reality show, donde «lo que aparece es bueno, lo bueno es lo que aparece». La apariencia gana protagonismo frente a la realidad, sumiéndonos en una vorágine de superficialidad muy acorde a los tiempos actuales. Y no es para menos: Debord redactó su obra en una época (finales de los 60) donde la televisión llevaba casi dos décadas en la mayoría de los hogares de clase media de Europa Occidental y Estados Unidos (en España algo menos) y el exceso de espectacularidad estaba moviendo a este sector del mundo a aquellos vicios que el francés desgrana en la Sociedad del Espectáculo. A pesar de su convencido carácter marxista, es un claro detractor de la deformación del socialismo que los países de Europa del Este, fundamentalmente la URSS, habían hecho de la doctrina, cosa que también aborda en la obra. Sin embargo, si por algo voy a recordar este ensayo es por su magistral reinterpretación del acontecer de los eventos en los capítulos «Tiempo e historia» y «El tiempo espectacular». La idea de un tiempo que transcurre en base a la industria, tanto en su período laboral como de receso (pues el proletario ahora se le instruye a invertir su tiempo de descanso para el consumo del espectáculo; es el llamado tiempo consumible espectacular) es una magistral muestra de cómo la sociedad se halla en una alienación constante, donde no se dialoga, se dan parodias de diálogo; no se celebra en comunidad, se da una sensación de conjunto; no es un tiempo que se vive como realidad, sino ilusoriamente. Y así, el ser humano solo alcanza la decepción, siendo compensado mediante el consumo de la publicidad con una futura decepción. Debord es tanto difícil de leer como de recomendar. No es para todos los públicos, eso está claro, ni siquiera para todos los marxistas. Yo no lo soy, y ello puede que me haya lastrado al no conocer lo suficiente las referencias de autores que menciona a lo largo de la obra bajo esta perspectiva. Probablemente lo releeré en el futuro, aunque sea solo por su interpretación de lo temporal.


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Frases de LA SOCIEDAD DEL ESPECTACULO

El carácter fundamentalmente tautológico del espectáculo se deriva del simple hecho de que sus medios son a la vez sus fines Es el sol que no se pone nunca sobre el imperio de la pasividad moderna. Recubre toda la superficie del mundo y se baña indefinidamente en su propia gloria

Publicado por:

GuilloHerrera