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Sinopsis

Nacida en 1965 en Cali, Colombia. Reconocida actriz y una de las columnistas más leídas del diario El Tiempo en la actualidad. En el pasado colaboró también con el diario El Espectador y la revista SoHo, de Colombia. Cursó estudios de Arte Dramático en el Estudio Juan Carlos Corazza de Madrid y de Música en la Universidad Javeriana y el New World School of the Arts de Miami. Fue reina de belleza a los diecinueve años. Ha protagonizado algunas de las más importantes telenovelas de Colombia, entre ellas Café, con aroma de mujer, que se transmitió en más de ochenta países. Desde muy joven, alentada por una temprana terapia psicoanalítica que duró diez años, ha manifestado un inmenso interés por la filosofía. Ha sido sobre todo una mujer con muchas inquietudes existenciales, cuestionadora del género humano. Aunque es una viajera incansable, reconoce que su casa es su lugar preferido en todo el mundo. Se considera adicta al ejercicio desde que era estudiante de ballet clásico en el Conservatorio de Cali y aún con más intensidad después de someterse a dos operaciones de columna por escoliosis grave. El hombre del teléfono es su primer libro. 

Año de publicación:2016

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Frases de EL HOMBRE DEL TELÉFONO

Como todo dictador que se respete, éste sólo se oye a sí mismo y a los gritos...

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Gaby2020

Su tono inquisitivo y desesperado infundió en mí un horror a defraudarlo. De alguna manera, logró convencerme de que mi vida dependía de su aprobación.

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Gaby2020

... me iba invadiendo una zozobra incontrolable, como la que puede sentir el remero de una pequeña barca al ver las olas del mar cada vez más grandes, sabiendo, en el fondo de sí mismo, que su barca va a naufragar y va a morir ahogado.

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Gaby2020

El sueño había terminado y ansiaba con todas mis fuerzas montarme en un barco que me llevara lejos, a un lugar donde pudiera rehacerme, pero sobre todo, distraer el duelo obligatorio.

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Gaby2020

Yo llevaba tres días espantosos sin saber de él, encerrada en el cuarto, arropada con una bata de toalla, dando vueltas como un animal agonizante, con las greñas revolcadas, el corazón quemado y los ojos vidriosos clavados en el teléfono.

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Gaby2020

... me sentía morir de espanto (...) con un miedo de que un loco me estuviera inventando en ese segundo, como si hubiera una mente más grande y perversa pensándonos a todos de una forma incoherente y fortuita, apostando nuestras pequeñas vidas en una ruleta sideral.

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Gaby2020