Calificar
7,7 32 votos
COMPRAR EN PAPEL

Sinopsis de DRACULA EL NO MUERTO

El no muerto está basada en las notas de Bram Stoker que fueron editadas de la primera versión de Drácula. A través de un exhaustivo proceso de investigación, Ian Holt y Dacre Stoker han conseguido dar vida de nuevo a estos personajes clásicos enuna novela electrizante, digna de la primera parte. El monstruo murió hace 25 años desintegrado, convertido en cenizas pero no ha sido tan fácil borrar las huellas de aquello que ocurrió en los Cárpatos hace un cuarto de siglo. Seward es adicto a la morfina. Holmwood se ha convertido en un hombre hermético, que nunca superó la muerte de Lucy, el amor de su vida. Jonathan es alcohólico y Mina -quien sigue manteniendo su belleza y juventud intactas— sabe que hace tiempo que su matrimonio hace aguas. Y Van Helsing es tan excéntrico incluso es sospechoso de ser el mismísimo Jack el destripador. Quincey Harker, el hijo de Jonathan y Mina, también tiene problemas. Es estudiante de derecho en la Sorbona por imposición paterna, pero su verdadera pasión es el teatro. En París irá a ver al más reputado actor del momento, el rumano Basarab, famoso y rodeado de misterio. Lo conoce y su relación de amistad con él se hace profunda, con lo que su deseo de perseguir una carrera en las artes escénicas reaparece. Quincey se entera de que una obra llamada Drácula, de un tal Bram Stoker, está en proceso de producción en el West End londinense y decide intentar que su amigo Basarab interprete al protagonista. Cuando lee la obra se da cuenta de que está basada en las vidas de sus padres y sus amigos y decide pedirles explicaciones. Es justo entonces cuando empieza la violenta caza de todos y cada uno de los que participaron en la persecución y muerte del vampiro, un peligro que también amenaza a Quincey y más de lo que él imagina… Pero ¿quién busca venganza? Y ¿por qué después de tanto tiempo?

Año de publicación:2009

1 reseña sobre el libro DRACULA EL NO MUERTO

Hace un año leí el Makt Myrkranna, con sentimientos ambiguos de felicidad y decepción, al menos la primera parte valió la pena. Después le di una oportunidad a Drácula, el No Muerto, anunciada como la secuela oficial del Drácula clásico; pero las diversas lecturas que tenía en la mesa hicieron que lo dejara muy pronto. Aprovechando el tiempo libre que deja el asilamiento obligatorio, hice otro intento: se trata de un libro con más del thriller moderno al uso, que de la novela gótica que pretende continuar, buen ritmo y prosa ágil, pero desprovista de la oscuridad que hay en la primera, donde la atmósfera sombría se intensifica por la forma epistolar, que pone de relieve las vivencias y miedos de cada personaje; aquí en cambio, la trama va en picada hacia una persecución policial. Lo más destacable de esta novela es la presencia de la Condesa Erzsébet Báthory: sus sanguinarios crímenes para acabar con la banda de Héroes de la primera parte, bajo el trasfondo de los asesinatos cometidos por Jack El Destripador, es lo que más agita las emociones del lector iniciado en temas vampíricos, no obstante, esta genialidad de la trama, se arruina cuando el príncipe, ahora llamado Vladimir Basarab, entra en escena, ya no como el señor de las tinieblas, sino como el bueno de la historia: un caballero de la Sagrada Orden del Dragón al servicio del Dios beligerante, rencoroso y vengativo de la Biblia, que tiene la sacra misión de exterminar a Báthory y a su estirpe de vampiresas sensuales, lúbricas y perversas. Este maniqueísmo, recurso literario bastante absurdo, es lo que arruina el trabajo de Dacre Stoker e Ian Holt; un lector versado en la materia, jamás podrá aceptar que el vampiro por antonomasia, el hijo predilecto de Lucifer, sucumba a su destino en una historia de amor, sentimientos terrenales y filiaciones postergadas, más dignos de cualquier melodrama de Corín Tellado que del maestro Bram Stoker, cuyo eterno descanso, seguramente se vio perturbado, al ver el triste giro que le dieron a su personaje transilvano. La presencia del mismo Stoker en la novela, tampoco ayuda demasiado, nos lo muestran como un escritor viejo, frustrado y amargado por los éxitos literarios de otros, al borde la quiebra, después de arruinar el Lyceum Theatre, e incapaz de superar la sombra artística y empresarial de Henry Irving; Drácula no es una obra de su ingenio, es simplemente el relato alterado de lo que le contó el Doctor Van Helsing en algún bar de Londres. Quizá esto se introduce para dar legitimidad a la secuela, sin embargo, lejos de lograrlo, hace que esta segunda parte luzca forzadamente artificial. El libro atrae por su ritmo de best – seller, acción al gusto y mucha violencia, mas esto, le quita su capacidad como novela de terror sobrenatural. Alguien ha dicho que fue escrita para cautivar, entretener, tal vez para ser adaptada al cine sin dificultad, y luego caer en las arenas del olvido: Esa sentencia es más que justa.


También se buscó en TERROR, POLICIAL Y SUSPENSO