Calificar
7,7 6 votos
COMPRAR EN PAPEL

Sinopsis

Este relato-diario ha sido definido por la crítica italiana como un pequeño clásico contemporáneo. El hilo conductor de la narración es el éxodo de los italianos de Fiume, ciudad que en 1947 pasó a Croacia, dentro de la antigua Yugoslavia. Marisa Madieri vuelve a encontrar en la memoria los episodios trágicos y cómicos que marcaron su infancia, las personas con las que creció —como la inolvidable abuela Quarantotto— y el ambiente del Silos de Trieste, «un paisaje vagamente dantesco, un nocturno y humeante purgatorio», en el que vivió junto con otros refugiados hasta hacerse adulta. A medida que el relato avanza, la escritura, precisa y sutil, revela una tensión entre la reapropiación del pasado y la incertidumbre frente al futuro, que desemboca en una actitud valiente y generosa ante la vida.

Año de publicación:2000

2 reseñas sobre el libro VERDE AGUA

Marisa Madieri en este relato-diario cuenta su nacimiento en Fiume, ciudad italiana en 1938, que pasó a ser de la antigua Yugoslavia en 1947. Desde esta ciudad la autora con su familia se trasladó a Trieste y vivieron unos durísimos años en el centro Silos como refugiados hasta conseguir su propio piso en dicha ciudad. La autora no escatima al contar los acontecimientos trágicos que marcaron su exilio y el de su familia. Una obra dolorosa y tierna a partes iguales. Podríamos decir que el hilo conductor de la narración es el paso del tiempo, simbolizado en la bella metáfora del título.


La vida de una escritora que, junto a su familia, tuvo que exiliarse por cuestiones "de frontera" entre Italia y Yugoslavia cuando era una niña y terminaron en un campo de refugiados. La mirada de la historia con los ojos de esa niña que fue Madieri. Todo el tiempo habla del mar, de sus juegos en su ciudad natal, a orillas del mar. Pero, el título no tiene relación con el agua de mar, ni con nada que se le parezca. Es una nota conmovedora en la vida de Madieri jovencita. Se lee de un tirón. Altamente recomendable.


También se buscó en BIOGRAFÍAS Y MEMORIAS


Frases de VERDE AGUA

Pienso en mi madre cada vez con más frecuencia e intensidad. Las raíces de mi fuerza y de mi capacidad de no rendirme frente a las dificultades se hunden en su amor".

Publicado por:

julia1955

Mi abuela era alta, recta y silenciosa. Sus ojos, de párpados abultados, eran dos hendiduras ligeramente curvadas hacia abajo, su boca era fina y dura. Su rostro, de rasgos imperiosos, era suavizado por una nube de cabellos suaves y blancos recogidos en un moño sobre la nuca".

Publicado por:

julia1955

Incluso siendo anciana la abuela mantuvo un porte majestuoso, rasgos nobles y espléndidos cabellos blancos, finos y brillantes como la seda aunque se los lavas muy de vez en cuando".

Publicado por:

julia1955

Mi padre y mi madre descansarán aquí un día el uno junto a la otra, reunidos de nuevo".

Publicado por:

julia1955

El primer espacio para la aventura de mi vida, pues, el de las exploraciones a gatas en los laberintos domésticos, fue precisamente su vestíbulo, en el cual se me admitía de buena gana puesto que estaba casi desprovisto de adornos".

Publicado por:

julia1955

El abuelo Antonio era un viejecillo apacible, asmático y encorvado, casi sin cuello, que murió en Como pocos meses después del éxodo ".

Publicado por:

julia1955

La abuela, en efecto, tenía une visión sombría de su propio sexo y de sus funciones y definía a la mujer como " una cloaca".

Publicado por:

julia1955

Su amor total y definitivo por mi hermana y por mí es lo más puro y lo más incorruptible que la vida me ha dado.(...) Me fua arrebatada demasiado pronto, justo cuando habría podido empezar a devolverle aquello que hasta entonces solo había recibido".

Publicado por:

julia1955

El lunes pasado estuve con el señor Temporin, picapedrero de Cervignano, para acordar el proyecto y el presupuesto de la tumba familiar que Claudio y yo hemos comprado, sobre todo para complacer el deseo de la abuela. Tumba grande de ocho plazas".

Publicado por:

julia1955

Semialfabeta e inteligentisima, de joven había sido muy hermosa. Guardo una fotografía en la que está retratada con el abuelo y sus cuatro hijos, a los que tuvo uno tras otro, y debo admitir que era una mujer con un encanto especial",

Publicado por:

julia1955

Hay algo bueno en envejecer. Se gana serenidad, conciencia y, al mismo tiempo humildad. Siervo inútil, está escrito en el Evangelio".

Publicado por:

julia1955

El piso era oscuro y parecía no tener ventanas. La abuela no era amiga del aire y de la luz y mantenía las persianas siempre entrenadas. Ella era el Alma de la casa. Los demás, en particular el abuelo Antonio, eran satélites que giraban en torno a su rastro prevaricador".

Publicado por:

julia1955

Papá y mamá, por motivos económicos, fueron a vivir a casa de la abuela Madieri poco tiempo después de mi nacimiento y se quedaron allí dos años".

Publicado por:

julia1955