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Sinopsis de UNA SUERTE PEQUEÑA

Un poderoso thriller familiar, donde la realidad y la intimidad tejen una cerrada urdimbre. Después de veinte años una mujer vuelve a Argentina, de donde partió escapando de una desgracia. Pero la que regresa es otra: no luce igual, su voz es diferente. Ni siquiera lleva el mismo nombre. ¿La reconocerán quienes la conocieron entonces? ¿La reconocerá él? Mary Lohan, Marilé Lauría o María Elena Pujol -la que es, la que fue, la que había sido alguna vez- vuelve al suburbio de Buenos Aires donde formó una familia y vivió hasta que decidió huir. Aún no termina de entender por qué aceptó regresar al pasado que se había propuesto olvidar para siempre. Pero a medida que lo comprenda, entre encuentros esperados y revelaciones inesperadas, entenderá también que a veces la vida no es ni destino ni casualidad: tal vez su regreso no sea otra cosa que una suerte pequeña.

52 reseñas sobre el libro UNA SUERTE PEQUEÑA

Creo que he tenido mucha suerte al conocer a esta autora con este libro. Esta novela. aunque corta, es inmensa en cuanto a las emociones que desata. Es difícil enfrentarse 20 años después al pasado y a todo aquello que te hizo sufrir, te oprimió y te hizo sentir tan desdichado, minúsculo, hasta el punto de dejar atrás lo que que más quieres. No es la historia en sí la que te atrapa sino la manera de desencadenar en el lector el mismo temor, el desasosiego y la desesperación de la protagonista. El destino o el azar pueden hacerte entrar en la peor de tus pesadillas y derribar de un golpe toda tu existencia. Es una novela para paladearla, que estimula las emociones más sinceras, acoge los más auténticos sentimientos y hasta creer en la esperanza y derribar todos los fantasmas que nos persiguen. Muy recomendable !!!!.


En Argentina se le llama universal a lo que sirve para muchos tipos diferentes de algo. Tenemos, por ejemplo, el control remoto universal, el cargador universal, el enchufe universal... Cuando leo a Claudia Piñeiro la siento así, universal... escribe universal. A diferencia de otros autores argentinos como Dolina o Sacheri, su pluma no es un argentino cerrado. Su pluma es una especie de argentino neutro, esa pluma que cuando la leemos nosotros la sentimos nuestra, pero si la lee un extranjero la encuentra cómoda, esa es mi sensación. Su pluma te toca, te va enredando de a poco como una especie de telaraña de incógnitas que va dejando a través de su narración, con usos de los tiempos y gramática exquisitos. Esta historia en particular te angustia, y aunque sospechas que te va romper el corazon, sabes que te va a golpear te seguís metiendo en la telaraña porque necesitas llegar al fondo. Me dolió Marilé. Robert me encantó. Odié muy fuerte a Mariano, un poco odié el destino, pero amé esta suerte pequeña.


"Vos sí que tenés suerte", repitió mi madre aquel día como lo había hecho tantas otras veces. Y yo, para no contradecirla, le contesté que sí, que yo tenía suerte, al menos de algún tipo. La suerte que hizo que la mujer con el bebé pasara de largo. Una suerte pequeña". Suerte pequeña (o mediana, no se si llegaría a "gran suerte", si no entendí mal la idea) es encontrarse con libros como éste, que se leen en un fin de semana pero permanecen en nuestra cabeza por mucho tiempo e incluso para siempre. Me reencontré con Claudia Piñeiro gracias a "Catedrales" y, si bien "Una suerte pequeña" es una historia mucho más sencilla, creo que tiene un estilo similar, porque me permitió entrar en la cabeza de la protagonista para entender por qué actuó como lo hizo e identificarme o no con sus acciones y las causas de las mismas. Una mujer vuelve a Argentina, al mismo barrio del Gran Buenos Aires que dejó hace veinte años, luego de una tragedia. Vuelve con otra identidad, pero con la intención de reencontrarse con su pasado. A través de sus reflexiones, vamos entendiendo qué sucedió y por qué decidió irse y dejarlo todo. La autora, con su estilo directo y a la vez instrospectivo, nos cuenta una historia simple, que nos lleva a reflexionar sobre temas tan profundos como cotidianos: la maternidad, el amor, la familia, el dolor, la pérdida y qué hacemos con todo eso.


Una mujer cargada de sentimientos de culpa que la está destrozando emocionalmente, decide hacer todo lo que está en su mano para protegerse y evitar tomar decisiones graves. Claudia Piñeiro describe muy bien la situación enquistada del personaje, como hace que la persona pueda caer en una profunda tristeza y la lucha interna que lleva durante tanto tiempo.  Es muy buen libro donde te muestra que el paso del tiempo no cura todas las heridas y hay que tarde o temprano hay que enfrentarse a lo que te está produciendo el dolor para curarse. Libro corto y  recomendable.


Excelente novela. Triste, dramática, emocionante. La protagonista, que relata en primera persona la historia, llega a conmover al lector. Se percibe a través de sus palabras (escritas) su dolor, su angustia, sus miedos y su infelicidad. Me llegó a conmover y emocionar. Hacía tiempo que un libro de ficción no lo hacía. Vale la pena tomarse un rato y leerla.


Claudia Piñeiro no defrauda, y lo ha vuelto a demostrar con esta historia cargada de dolor y de culpas. De abandonos, tragedias y segundas oportunidades. Desgarradora y a veces opresiva. La verdad, fue una suerte muy grande haberla leído!


Emocionante, profundamente humana. Una gran suerte haber sabido de esta novela y tenido la oportunidad de leerla. Cada capítulo, cada párrafo, cada frase, cada palabra han llegado a lo más hondo de mi ser, en un torrente de sentimientos vívidos.


UNA SUERTE PEQUEÑA de Claudia Piñeiro Acabo de terminar esta novela muy impactada y la sacudida emocional que me ha provocado, me lleva a escribir inmediatamente sobre ella. La protagonista regresa al lugar donde ocurrió su tragedia personal y es en ese viaje donde irá asumiendo y nos contará lo que realmente ocurrió, paso a paso, mientras hace el ejercicio de transcribirlo. Al margen de quién habla en primera persona para narrar lo acontecido, para mí hay una única voz, por encima todo y de todos y es el mismo dolor. El dolor silente de la inconsciencia durante su infancia, el que hay en su vida adulta por no saber quién es ni lo que quiere y finalmente, el de la fatalidad que termina por mostrárselo todo de golpe, aniquilarla por completo y que la llevará a reconstruirse, por primera vez. Es una historia conmovedora que la autora narra de forma desnuda, con saltos en el tiempo que son imperceptibles en cuanto a estructura porque la atención del lector está focalizada en la sucesión de los acontecimientos a tiempo real. Aviso a navegantes: las misivas que aparecen son de alto voltaje emocional, por favor, no se las pierdan, por favor, vuelvan a releerlas. Yo, para no olvidar, leeré las novelas que se citan: “La mujer rota” de Simone de Beauvoir, “Un tranvía llamado deseo” de Tenesse Williams, el relato “Las niñas se quedan” de Alice Munro y “Fragmentos de un discurso amoroso” de Rolan Barthes. También escucharé “Fuga y misterio” de Aitor Piazzolla por la misma razón. “La diferencia entre abandono y renuncia. Son una misma cosa atravesada por dolores distintos. El abandono es uno de los mayores pecados que podemos cometer con quién nos quiere. Es una herida que roe y que nunca cura. ¿ Pero qué ocurre cuando el abandono es renuncia? Renunciar es claudicar ante la vida e infligirse castigo a uno mismo. Sobretodo a uno mismo. Castigarse hasta la desesperación con la pérdida del ser querido. Sin nadie a quién culpar.” (“Los pasos que nos separan”. Marian Izaguirre). Anabel Martínez Guinovart©


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FRASES DEL LIBRO UNA SUERTE PEQUEÑA

Quizá la felicidad sea eso, un instante donde estar, un momento cualquiera en el que las palabras sobran porque se necesitarían demasiadas para poder contarlo. Atreverse a tomarlo en su condensación, sin permitir que ellas, en su afán de narrarlo, le hagan perder su intensidad.


Publicado porMaribel Calle

hay ciertos acontecimientos que están destinados a suceder, no hay escapatoria, no hay circunstancias que pudieran haberlos evitado. Aunque uno tome un atajo, o se desvíe del camino o incluso se detenga.


Publicado porMaribel Calle

Hay madres que tienen suerte y la vida no las somete a este tipo de pruebas.Yo sólo tengo una suerte pequeña.


Publicado porMaribel Calle

¿Cuánto daño puede ocasionar un dolor que existe pero que no tenemos permitido no sólo mostrar sino sentir?Todo el daño. Un dolor silencioso, clandestino, que lastima más que el que puede llorarse abiertamente.


Publicado porMaribel Calle

Porque el dolor sólo se puede contar así. El dolor, el desgarro, la huida, el partirse en mil pedazos que nunca volverán a unirse, la mirada lejana, el abandono, el abandonarse, las cicatrices, sólo se pueden narrar en primera persona.


Publicado porye gomez

"No deje que la juzguen, ni acepte el juicio de los otros, algunas comunidades son muy cerradas, muy admonitorias".


Publicado porKarla Cordón