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  2. LITERATURA CONTEMPORÁNEA
  3. UN LUGAR LLAMADO ANTAÑO

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Sinopsis de UN LUGAR LLAMADO ANTAÑO

«Antaño es un lugar situado en el centro del universo»: con esta frase arranca esta novela. Antaño es un pueblo mítico situado en el corazón de Polonia, un microcosmos habitado por personajes singulares y excéntricos: Genowefa, Espiga, Misia, el Hombre Malo, el señor Popielski, Michał, el viejo Boski, Izydor, Florentynka, Ruta, la señora Papug, un rabino que regala un extraño Juego, cosacos invasores, almas en pena que se creen vivas, viejas locas que entienden a los animales, perros sabios como Pepona, caballos, vacas, ángeles guardianes e incluso el mismísimo Dios. Un lugar llamado Antaño, la tercera novela de Olga Tokarczuk, la consagró como una autora de imaginación desbordante y una voz fundamental de la literatura polaca contemporánea, y la lanzó internacionalmente, en un importante primer paso que desembocaría en dos premios concedidos en 2018: el Man Booker Internacional y sobre todo el Nobel. Acaso podríamos definir esta novela como un cruce entre Cien años de soledad y un cuadro de Chagall. Hay en ella realismo, magia y realismo mágico. Por sus páginas desfilan la historia de un siglo –dos guerras mundiales, campos de concentración...– y varias generaciones de seres humanos movidos por las pasiones, los anhelos, las dudas y los miedos. Hay nacimientos, amoríos, amistad, violencia, dignidad, traiciones, envejecimiento y muertes. Hay mil y una historias que se cuentan y se entrecruzan en breves capítulos, una sucesión de narraciones que conforman una novela coral y total, en la que asoman el corazón del Ser Humano, de la Historia, del Mundo y de la Vida. En esta obra inagotable, sorprendente y deslumbrante se encuentran y chocan lo viejo y lo nuevo, la masculino y lo femenino, la vida y la muerte... Un lugar llamado Antaño, la tercera novela de Olga Tokarczuk, la consagró como una autora de imaginación desbordante y una voz fundamental de la literatura polaca contemporánea, y la lanzó internacionalmente, en un importante primer paso que desembocaría en dos premios concedidos en 2018: el Man Booker Internacional y sobre todo el Nobel. Acaso podríamos definir esta novela como un cruce entre Cien años de soledad y un cuadro de Chagall. Hay en ella realismo, magia y realismo mágico. Por sus páginas desfilan la historia de un siglo –dos guerras mundiales, campos de concentración…– y varias generaciones de seres humanos movidos por las pasiones, los anhelos, las dudas y los miedos. Hay nacimientos, amoríos, amistad, violencia, dignidad, traiciones, envejecimiento y muertes. Hay mil y una historias que se cuentan y se entrecruzan en breves capítulos, una sucesión de narraciones que conforman una novela coral y total, en la que asoman el corazón del Ser Humano, de la Historia, del Mundo y de la Vida. En esta obra inagotable, sorprendente y deslumbrante se encuentran y chocan lo viejo y lo nuevo, la masculino y lo femenino, la vida y la muerte…

5 reseñas sobre el libro UN LUGAR LLAMADO ANTAÑO

Antaño es un lugar ficticio, imaginado por la autora, situado en el centro de Polonia. Allí vive la familia de los molineros: Michal y Gernowefa. Esta pareja tiene dos hijos: Misia e Izydor, este último tiene hidrocefalia y es un poco peculiar, tanto como el resto de personajes que pueblan estas páginas: Espiga, Ruda, el Hombre Malo, Pawel... En la historia, que abarca varias décadas: desde la primera guerra mundial hasta los años cincuenta, hay nacimientos, muertes, violaciones, bombardeos... Todo ello contado con surrealismo y profundo lirismo.


Antaño es un pueblo ficticio, imaginado por Tokarczuk, situado en pleno centro de Polonia. Un lugar situado en el centro del universo. Al menos, para sus moradores. Un microcosmos que parece tener delimitadas unas claras fronteras con un mundo exterior tan alejado como irreal y prácticamente inexistente. En Antaño conviven el mismísimo Dios --Polonia es uno de los países más católicos del mundo--, ángeles guardianes y almas en pena --estamos también ante una novela con un fuerte componente de realismo mágico--, ríos, peces, caballos, vacas, perros y todo tipo de árboles, plantas y vegetación --el medio ambiente, en suma--, invasores y combatientes de todo tipo de moral y formas de vivir --Polonia fue probablemente el país de Europa más devastado por las dos grandes guerras mundiales del siglo XX, y no me refiero únicamente a la destrucción física sino también a la moral y psicológica-- y una serie de variopintos ciudadanos de los que nos ocupamos a continuación.La autora no pierde el tiempo en describirnos a los personajes con sus propias palabras. Lo hace a través de las obras de estos. Es decir, los personajes se describen a sí mismos por sus hechos, sus gestos y sus acciones. Obviamente, también por sus palabras. A lo largo de las doscientas cincuenta páginas de la novela desfilan ante nosotros multitud de hombres y mujeres y niños y niñas. Algunos solo aparecen en una escena. Otros nos llevan de la mano a ese Antaño que unos odian y algunos veneran. Porque el pueblo donde nacimos despierta en nosotros sentimientos contradictorios según los hechos que nos tocan vivir en él. Así, el mismo Antaño que es una prisión para muchos --por ejemplo, Ruta e Izydor, quienes anhelan conocer lugares más alejados-- se convierte en un paraíso terrenal para otros tantos. La barbarie y la miseria protagonizan la historia de Polonia en el siglo XX. La Gran Guerra, la dura etapa de entreguerras, la Segunda Guerra Mundial, los campos de concentración, el exterminio judío, la terrible posguerra y la posterior dominación soviética son episodios demasiado dramáticos de asimilar, y se sucedieron en apenas medio siglo. No es difícil imaginar que entre la mayoría de los personajes la locura --en todas sus múltiples formas-- campe a sus anchas. Así, Florentynka se entiende mejor con los perros que con las personas; Espiga abandona la prostitución para vivir sola en una cabaña en medio del bosque; el Hombre Malo se aparta también del mundanal ruido y se convierte en un animal más del bosque; el viejo Boski vive solo para arreglar el tejado del palacio del señor Popielski, del que apenas se baja nunca; y el señor Popielski pierde la cabeza y se dedica a jugar a un misterioso juego educativo para un jugador, ajeno a la colectivización soviética, que le va retirando todas sus posesiones.El bloque central de los personajes de la novela lo componen Genowefa y Michal y sus hijos Misia e Izydor. Michal sirve en el ejército soviético durante la Gran Guerra. Genowefa, que ha quedado encinta de Misia, deja de tener noticias de su marido y lo cree muerto. Se enamora de un joven judío. Pero Michal vuelve finalmente del frente, sano, salvo y convertido en padre. Luego llega Izydor, su segundo hijo, un chico retrasado que padece hidrocefalia y que se enamora perdidamente de Ruta, hija de Espiga. A Ruta, en plena Segunda Guerra Mundial, la violan sucesivamente soldados alemanes y soviéticos. Decide huir de Antaño para siempre. Claro que he cambiado. ¿Te extraña? El mundo es malo. Tú mismo lo has visto. ¿Qué Dios puede haber creado un mundo así? O Él mismo es malo o simplemente permite el mal. O bien todo se Le ha hecho un lío. E Izydor se queda solo y perdido. Su pasión por los sellos y las cartas lo introducen en un mundo en el que será feliz por un tiempo, aunque también lo pondrá en peligro al ser acusado de espionaje por los soviéticos. Su sueño de ir a Brasil y encontrar a Ruta se desvanece y pierde las ganas de vivir. Un lugar llamado Antaño nos narra la historia de varias generaciones de lugareños. Todos ellos se mueven por las pasiones, las dudas, los anhelos --todas necesitamos niñas. Si nos pusiéramos de acuerdo en tener solo niñas, habría paz en el mundo, le dice la señora Szenbert a Genowefa-- y los miedos. Encontramos nacimientos, amores, desamores, amistad, traiciones, violencia, enfermedades, envejecimientos y muertes. El paso del tiempo, la fugacidad de la vida y la imposibilidad de evitar esa muerte marcan también muchas de las páginas de la novela.Las historias de cada uno de los personajes se entrelazan poco a poco hasta convertir el texto en una novela coral que describe una rica y variada temática impregnada de historia, psicología, medio ambiente, lecciones de vida (y muerte) y violencia. Además, Tokarczuk maneja a las mil maravillas el mundo de los contrastes: lo viejo y lo nuevo, lo femenino y lo masculino, lo bonito y lo feo, lo verosímil y lo mágico, la cordura y la locura, la vida y la muerte.


Gran descubrimiento.


Si bien Antaño es una población ficticia tiene localidades y regiones limítrofes reales, ubicadas en Polonia. A través de los "tiempos" de distintos personajes, en pocas páginas, se van desgranado las historias particulares de ellos y la general del lugar. En un recorrido que comienza con la 1º guerra mundial y termina pasado los 50, tal vez un poco más. Las historias son la de una familia, pero acompañadas de la de otros pobladores del lugar. Algunos con un dejo de fantasía mágica. Si bien las historias , la época y la situación del país son duras y muchas veces tristes, la autora tiene una prosa tan rica y particular, que transmite calma y agradable introspección . Un deleite!


No puedo escribir una reseña , solo expresar la delicadeza, la belleza qué hay en cada párrafo de este libro . Cuánto dolor. No da respiro. Es necesario leer , releer , escribir, anotar y quizás por suerte poder olvidar con el tiempo partes dolorosas de la historia. Cada personaje es una historia completa


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FRASES DEL LIBRO UN LUGAR LLAMADO ANTAÑO

Antaño era un lugar situado en el centro del universo".


Publicado porjulia1955