VIAJES

TRIESTE O EL SENTIDO DE NINGUNA PARTE

JAN MORRIS

Calificar
8,0 1 voto

Sinopsis de TRIESTE O EL SENTIDO DE NINGUNA PARTE

«Hay momentos en mi vida en los que Trieste se presenta con tal exactitud en mi inconsciente que, dondequiera que esté, me siento transportada hasta allí. Es una sensación comparable a esos instantes arcanos de quietud que en ocasiones interrumpen una conversación absolutamente banal, en los que se dice que ha pasado un ángel.» Jan Morris, la gran autora británica, nos entrega el melancólico relato de Trieste. Un viaje en el tiempo, evocando los cafés y los muelles que fascinaron a Joyce y persiguiendo el fantasma de Italo Svevo, ciudadano ilustre de este «no lugar». Una ciudad donde cada cual es libre de descubrir su propia identidad y de vivir sin restricciones. Paradero ideal para almas errantes y solitarias y para todo aquel que no encuentra su lugar en el mundo. Trieste es ante todo un refinado estudio sobre la identidad. Morris hace un recorrido por su turbulenta historia: único puerto del Imperio austrohúngaro, propulsora de una civilización irrepetible, Trieste siempre fue fiel a la Casa de Habsburgo, a pesar de las tres breves ocupaciones napoleónicas. Con la caída del Imperio fue anexionada a Italia por razones meramente geográficas, hecho que marcaría el principio de su declive Un «no lugar» que Morris siente como encarnación de una utopía, ajena al concepto de nación o nacionalismo, un híbrido de razas, lenguas y culturas, una ciudad espejismo. El sentimiento predominante del libro es la sehnsucht: la nostalgia del poder que le ha sido arrebatado, la fascinación por la grandeza perdida que ya no volverá. Un libro poético, una acertada reflexión sobre la idea de identidad y sobre la influencia de la Historia en el destino de las ciudades, Trieste pasea por estas páginas como una gran dama que vive en el recuerdo del antiguo esplendor, incapaz de adaptarse a la modernidad y a su propia nacionalidad.

1 reseña sobre el libro TRIESTE O EL SENTIDO DE NINGUNA PARTE

Me ha encantado este libro, una maravilla. Está estructurado en diversos y cortos capítulos, muy sugerentes e interesantes, encabezados por frases preciosas. Así nos vamos encontrando la historia de Trieste, contada de una forma muy particular y entrañable , y sobre todo, nos marca el camino de lo que Trieste nos puede enseñar, y asistimos con verdadero placer a la atracción que despierta esta única y melancólica ciudad. Yo lo viví así. La autora, que también es una escritora muy especial, lo llama “efecto Trieste” ya que según dice “Como si durante un breve instante proverbial hubiera escapado del tiempo a ninguna parte”. Una gran definición de lo que te hace sentir esta excepcional ciudad. Insisto, así es como la recibes. Se trata de un viaje en el tiempo, evocando y describiendo de forma muy amena su historia, su cultura, sus cafés, sus personajes ilustres, sus bellos lugares… Con sus reflexiones quedas enteramente satisfecha e informada para visitar y recorrer esta inolvidable ciudad, en la que verdaderamente encontré el encanto y la atracción de las que ella habla, ya que la ha conocido muy bien. Trieste, a caballo entre Eslovenia y Croacia y durante muchos años del imperio austrohúngaro a la que llegó Jan Morris siendo soldado del ejército británico al final de la Segunda Guerra Mundial. Trieste fue anexionada por Italia en 1924. Ahora nos enseña la ciudad, nos habla de los grandes personajes que vivieron en Trieste, muchos e importantes, y en unas páginas absolutamente extraordinaras recorremos esta exquisita y a la vez extraña ciudad. Y lo que esperaba con mucho empeño encontrar en Trieste, todo cuanto Jan Morris encontró, admiró y con la que se sintió totalmente identificada, también lo he encontrado yo. Es una ciudad tan impactante, que es imposible olvidar todo lo que nos enseña en el libro, le hice caso y me ha impresionado su maravillosa Piazza dell´Unita d´Italia, que es la más grande del país, y a la que vi por primera vez de noche e iluminada con sus especiales cafeterías, flanqueada por palacios monumentales, y el mar. He recorrido sus calles, el Gran Canal, he estado en sus privilegiados cafés, y por supuesto, he visitado sus palacios enormenente ligados a la casa de los Habsburgo. He ido al gran Castello di Miramare, y sus preciosos jardines, toda una gran aventura Y he disfrutado tanto… En una buena parte del libro Jan Morris nos habla también de los ilustres personajes que vivieron en Trieste, como James Joyce que ejerció como profesor de inglés y allí comenzó su célebre Ulises. ( Puedo subir una foto en la que estoy en Trieste con una escultura de Joyce) También estuvo Casanova cuando huyó de Venecia. El gran arqueólogo e historiador del arte, Johann Joachim Winckelmann, que fue asesinado en Trieste por un delincuente común. El poeta Rainer Maria Rilke en su estancia en el castillo de Duino, que visité y me maravilló. Y sus maravillosos cafés literarios donde el escritor triestino Italo Svevo escribió "La conciencia de Zeno" y donde en el café San Marco quise encontrarme con el también escritor triestino, Claudio Magris y aunque no lo logré, allí fui muchas veces. Una ciudad con una explosión literaria impresionante. Trieste situada al final del mar Adriático y entre tres identidades culturales, la eslava, la germánica y la latina, Trieste es como nos dice Morris una ciudad crepuscular tintada de un color anaranjado. Y donde se celebra el ferragosto con un aire festivo que contrasta con la melancolía de la que también nos habla Morris, y según explca, esto es posible debido al viento gélido llamado bora, que aparece en la ciudad y lo arrastra todo. Un magnífico libro de viajes, una presentación exquisita y una lectura inolvidable.


También se buscó en VIAJES


EN LAS ANTIPODAS

BILL BRYSON

Calificación General:8,9

OKASAN

MORI PONSOWY

Calificación General:8,8