Sinopsis

La visión que Zweig nos ofrece del conde Lev Nikolaievitch Tolstoi (1828-1910) es la de un gran oso literario. La vida de este gran hombre, de este inmenso escritor, discurre en tres periodos: su juventud, turbulenta, peligrosa, arriesgada, apasionada; su madurez, creativa, productiva, canalizando toda su fuerza impetuosa, su torrente vital en la literatura, plasmando su vida por medio de historias; y su vejez, donde la pasión, que continúa en este león humano, se dirige hacia la mística religiosa, hacia un amor a la humanidad, desbarrando por derroteros problemáticos, que le sitúan en un estado de guerra entre la familia y ciertos grupos que quieren aprovecharse de su genial senilidad.

Año de publicación:2019

1 reseñas sobre el libro TOLSTOI

Zweig escudriña como nadie el alma de Tolstoi. La lectura es un tanto árida pero no estéril ni infecunda. No es llevadera, pero vale la pena. "Describe" las conquistas interiores, los sinsabores, los logros literarios y los laberintos de conciencia de este ruso - hermano en el horóscopo de Goethe - al que Turgueniev llama "el más grande de los escritores rusos". Tiene la mirada que ve claramente la realidad de su propia alma y la del mundo: "Quien tiene los ojos como Tolstoi, ése ve de verdad" dice Zweig. Su crítica social sacude con fuerza inconmensurable los pilares de la iglesia ortodoxa y del orden zarista y capitalista, convirtiéndose en quien mejor prepara el camino a la revolución bolchevique ( muere en 1910 sin verla acontecer), aunque enemigo de toda violencia y amante de la fraternidad . Sus 13 hijos, su fama, su energía y fortaleza ( aprendió a andar en bicicleta casi a sus 80 años ), las crisis que vivió ( que le dieron claves de comprensión, como la muerte de su madre a sus 5 años), la batalla final con su familia por cuestiones de dinero y su huída final para ser auténtico e íntegro. Maravilloso adentrase en el alma de quien no conoce el ensueño sino la realidad y que no soporta ni la confusión ni el disimulo. A decir de Zweig: "Un centinela de sí mismo, un maestro de su propia educación, el hombre más espiritual de Rusia".