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Sinopsis de SONIECHKA

Sonia, una chica judía poco agraciada, confiere a los personajes de ficción la misma categoría que a las personas. En Sverdlovsk, donde trabaja en una biblioteca, conoce al pintor Víktorovich, que ha viajado mucho por Europa y cumplido varios años de reclusión en un campo de trabajo soviético. Siguen años de felicidad conyugal coronada con el nacimiento de la hija de ambos, Tania. El interés de Sóniechka hacia la literatura se desvanece; la familia, las labores de la casa, ocupan ahora su vida. Esa felicidad se verá truncada con la aparición de una amiga de Tania, Yasia, de la que Víktorovich quedará prendado. Sóniechka, movida por sus instintos maternales, ofrece a Yasia, huérfana, que se instale en su casa, sin sospechar que se convertirá en el último amor de Robert Víktorovich... Un amor que a ratos será un sorprendente triángulo amoroso. Sóniechka es una narración sutil sobre el destino de una mujer corriente, a través del cual leemos la historia de la Rusia del siglo pasado: el régimen soviético y su desmoronamiento. Una novela que en Francia obtuvo el Premio Médicis.

4 reseñas sobre el libro SONIECHKA

Tengo una mala relación con la literatura rusa. Oh sí, soy una hereje, una blasfema, que gusto espantoso, merezco morir en la hoguera y bla, bla, bla...cuestión: no leo a un ruso ni muerta. Es justo, es racional? NO, pero la que elige que lee soy yo y no me rijo a mí misma democráticamente🙂. Para no hacerlo largo, el hobbit (mi marido), que los ama, un día en el que se me hizo el machito alfa bonsái, me dijo algo como que él, que era un lector como dios manda, leía literatura de verdad y no las porquerías que leo yo, pim, pum, pam, le dije que se meta cada ruso tristón con bigote, vodka y sus 800 nombres endemoniados (🙄 en serio, nunca un pedro o un pablo a secas) dónde la espalda pierde el nombre. Y obviamente hice juramento dramático e inexorable de no volver a leerlos en mi vida. Por lo que cuando vi este libro en mi ereader (que vaya a saber por qué lo tenía), estuve a punto de eliminarlo pero...al final lo leí (😁). Sí, tengo la determinación y la palabra de una ameba en cuanto a juramentos se trata. Pero el libro me encantó!!! (❤). Que precioso es!!! Tan bien escrito, tan lleno, tan generoso y tan pero tan conmovedor (🥺). Y no sé si me agarró flojita o qué, pero fue muy difícil no sentirme identificada con Soniechka. Tan hermoso personaje, que aunque tenga una actitud distinta a la mía (era demasiado pasiva), ella también fue una niña, que por sentirse sola y distinta, buscó refugio en los libros. Y también fue una ama de casa, que en algún momento, se olvidó de leer y se olvidó de sí misma, pero que al darse cuenta nuevamente de que nadie la rescataría, volvió a los libros para sentir cada palabra dentro suyo como si fueran seres vivos que le calentaban el cuerpo y el alma con su aliento. No sé si estoy exagerando y el libro está tan bueno como me lo parece a mí ahora, pero me llenó de calidez y me recordó como yo misma he vuelto y volveré una y mil veces, a los brazos abiertos y protectores de la literatura. (❤). ⚠️En Alibrate, las reseñas tienen 2 corazones❤💙. Si queres darle like, no olvides hacerlo en ambos ❤💙. El importante es el que está dentro de un circulo⭕. Gracias por leerme😃


Comienzo con la portada ya que a mí, particularmente, me ha llamado mucho la atención, se trata de un lienzo del pintor ruso Konstantin Somov, titulado Mujer dormida, del año 1909, que se encuentra en una galería de Moscú. ¡Fantástico cuadro!. Ahora pasamos al título, Sóniechka, es el nombre de la protagonista de la novela, una obra, aunque corta, tremendamente intensa e intimista. Y me ha encantado. Nos habla también de libros y lecturas. Sóniechka o Sonia, es una gran lectora, desde pequeña, vive, siente, sueña, disfruta, ama y llora con los amados libros, que no deja de leer, ni siquiera cuando duerme, porque sigue leyendo y sueña que lee ¿A quién nos recuerda? Crece, sigue leyendo y obtiene el título de bibliotecaria, comieza a trabajar en el depósito subterráneo de una pequeña biblioteca en Sverdlovsk, ahora está con sus amados libros, qué mejor lugar para seguir viviendo en su mundo, en nuestro mundo. Y hasta allí llega un personaje que transformará radicalmente su vida, el pintor Robert Viktorovich, un gran viajero que ha cumplido varios años de prisión en un campo soviético. Porque también nos aporta datos de la historia rusa del siglo pasado. Pero, sobre todo, son los increíbles y deslumbrantes retratos o perfiles de tres modelos de mujer muy diferentes, la madre, la hija y la amante, porque también hay una amante. Tres modelos muy diferentes, reflejos de las distintas formas de sentir y de acercarnos a la vida. No deseo desvelar lo que esta breve e interesante novela nos relata. Lo que sí adelanto es que Soniechka, en poco tiempo, se casa con el pintor, ella dejará su trabajo, y hasta prescinde de su esencia y personalidad, él seguirá con su trabajo y sus pinturas. También diré que a pesar de todo ello, Sonia es feliz dedicándose completamente a su hogar, a su marido y también a su hija Tania, a mí me resulta extraño, pero así es. La relaciones familiares quedan profundamente reflejadas y por las que Sonia se sacrifica continuamente, su vida ha pasado a ser la vida de los otros. Es una protagonista muy silenciosa. Pasa el tiempo, se hace mayor, su hija crece, tiene una amiga, Yasia, y hasta aquí puedo leer… Pero ¿Quién es Yasia? Hay que conocerla, hay que conocer a Tania, hay que conocer lo que nos deparan. Una gran obra muy delicada, que nos lleva hacia la lectura, el amor, la familia, pero también hay traición, dolor y un final que me ha encantado. Leer es traspasar la puerta que nos lleva a un todo sin fronteras, a un universo donde todo es posible, incluso donde los tabúes más profundos quedan desbaratados. El libro, esa potencia de conocimiento que tan cómodamente se acomoda en nuestras manos, es un amigo íntimo incapaz de marcarnos exigencias. Desde las páginas de este libro vemos la historia abierta de una enorme lectora. Iremos observando cercanías, complicidades, y luego, posteriormente, distancias, fisuras y una amplia vuelta a la lectura, a los libros. El libro es un amigo sin exigencias.


No suelo leer a escritores rusos, y el motivo principal son los nombres, que consiguen que me pierda y me cueste coger el hilo. Pero una compañera de esta comunidad me acercó esta novela y decidí leerla, de lo cual no me arrepiento en absoluto. Esta es una historia simple y compleja a la vez. Simple, porque nos cuenta una historia cotidiana con la que podemos o no sentirnos identificados, pero que seguro podemos notar cercana. Compleja por la gran cantidad de sentimientos que encontraremos a lo largo de la obra, narrados de una forma sencilla pero muy bella. Nos cuenta la historia de Sóniechka, una joven judía no muy agraciada, que vive refugiada en la literatura y convierte la ficción en su vida. Trabaja (cómo no) en una biblioteca, y la casualidad pone en su vida a Robert Víktorovich, un hombre mayor que ella, pintor, que ha viajado mucho y ha pasado varios años recluido en un campo de trabajo soviético. La vida de Sonia cambia radicalmente cuando se casa con él y pasa a dedicarse exclusivamente a su marido, a su hija, a su hogar. Sonia, lejos de sentirse abrumada o triste, es feliz. Incluso ella misma está asombrada y no termina de creerse su felicidad. Pero cuando la joven y bella Yaisa, la amiga de su hija de la que su marido queda prendado entra en sus vidas, todo cambiará. A partir de aquí ya no he podido soltar el libro, esperando el desenlace. La posición que toma Sóniechka ante esta situación me ha conmovido. Yo, ni por asomo podría reaccionar así. Todos somos diferentes y todas las formas de proceder son válidas y respetables. No debemos juzgar a nadie, entre otras cosas porque lo más probable es que desconozcamos todo de su vida. Esta novela, en la que la autora nos presenta a tres mujeres totalmente diferentes, es una buena muestra de ello. Una novela corta que sin embargo cuenta mucho. Totalmente recomendable.


Se trata de una novela corta, no llega a 100 páginas, dónde conoceremos a Sonia (Sonietxka), primero como a una joven apasionada por la lectura que trabaja en una biblioteca y más tarde a una Sonia adulta, casada y madre, la cual renuncia a todo por su marido y su hija Tania, sumisa con ambos, aceptando su destino con servidumbre y amor. Tras años de dificultades, cuando la vida les va mejor entra en escena Yaisa, una amiga de Tania que hará del mundo de Sonia un nuevo reto. Una maravillosa novela de fortaleza, traición, superación, miseria, rencores y mucho amor incondicional aunque a veces no llegue a comprender la pasividad y servidumbre de la protagonista ante el mundo. Toda la historia está magistralmente narrada durante un periodo que abarca desde el auge del régimen soviético hasta su caída.