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Sinopsis

Por primera vez en traducción directa del polaco, Solaris, la mítica novela que consagró a Stanisław Lem como autor de culto. Un texto hoy en día considerado un clásico sin paliativos de la literatura moderna. Kris Kelvin acaba de llegar a Solaris. Su misión es esclarecer los problemas de conducta de los tres tripulantes de la única estación de observación situada en el planeta. Solaris es un lugar peculiar: no existe la tierra firme, únicamente un extenso océano dotado de vida y presumiblemente, de inteligencia. Mientras tanto, se encuentra con la aparición de personas que no deberían estar allí. Tal es el caso de su mujer —quien se había suicidado años antes—, y que parece no recordar nada de lo sucedido. Stanisław Lem nos presenta una novela claustrofóbica, en la que hace un profundo estudio de la psicología humana y las relaciones afectivas a través de un planeta que enfrenta a los habitantes de la estación a sus miedos más íntimos.

Año de publicación:1961

10 reseñas sobre el libro SOLARIS

Alucinante. No soy aficionada a la ciencia ficción y el comienzo se me hizo difícil, pero tras el segundo capítulo me absorbió de tal forma... . Nada que ver con la película,. Una muy bien escrita historia sobre el ser humano y lo que lo convierte en tal.


Recuerdo que le dije a un amigo una vez: "solaris crea en 300 páginas más mundo que el señor de los anillos". Aunque fue por molestar, algo de verdad tiene. En un espacio muy corto logra hacernos conocer una humanidad que ya se ha cansado del espacio, y cuando ha encontrado vida fuera de la Tierra, resulta que esta ni nos da atención. O si, pero tiene sus métodos e intensión. Para mí Stanislav es el referente del scifi ruso, siendo oposición a Asimov, Clarke y otros de su tiempo. Sus personajes hacen gala y uso de su preparación, de su especialidad, no son héroes yanquis lanzados al espacio en un caballo (?), Más bien se nota los deseos de colaboración y los conflictos nacen de forma natural. Ojo no digo que los otros sean malo, de hecho no, pero el scifi toma camino que los clásicos del género jamás se atrevieron. Tiene más de The expanse que La fundación. Más de La voz de los muertos que El marciano. Recomendado


Cuando se hojea alguna novela o cuento de ciencia ficción, es posible, pese a la diversidad de tramas y argumentos, encontrar alguna característica común en ellos, afinidad no solamente formal en cuanto al género literario, sino mejor, parentesco cercano desde el punto de vista filosófico. Existen narraciones de esta clase construidas sobre el postulado optimista de que el hombre domina la naturaleza a través del conocimiento para interpretarla y hacerla suya, y es por lo tanto capaz de comunicarse con otros seres inteligentes. También el cine de Hollywood y la televisión han explotado hasta el cansancio esa feliz e inverosímil posibilidad. Stanisław Lem, escritor polaco, publicó Solaris en 1961, novela de ciencia ficción, que tiene una base argumental distinta, al plantear este problema: ¿Qué sucedería si la humanidad encuentra vida inteligente fuera de la tierra, pero tan compleja y superior, tan extraña a nosotros que simplemente cualquier intento de comunicación con ella deviene ineficaz? Solaris es un planeta que orbita entorno a un sistema estelar binario en las profundidades de la galaxia, la humanidad lleva varios siglos explorándolo, con especial atención en los fenómenos físicos que ocurren tanto en la órbita como en la superficie, cubierta por el Océano; esa exploración apoyada en la ciencia conjetural denominada Solarística, ha revelado que el Océano de este mundo es un ser vivo gigantesco y además dotado de inteligencia. La Solarística es la ciencia que tiene por objeto el estudio del planeta y todo lo que con él se relaciona, los científicos de la Tierra han analizado la información recaudada por sendas misiones de investigación y han tratado sin éxito de comunicarse con este ser planetario que, entre otras cosas, puede modificar el espacio – tiempo para regular su órbita y tiene la habilidad de crear y destruir, aparentemente a voluntad, extrañas formaciones sólidas en la superficie oceánica, cuyo origen, función y significado se ignoran. Para desarrollar el programa de exploración, Solaris es sobrevolado por una estación tripulada, aquí es donde ocurren los hechos de la novela, en un ambiente cerrado, casi claustrofóbico para los personajes: Kris Kelvin, psicólogo que llega para investigar los presuntos desórdenes de conducta que vienen padeciendo los otros cosmonautas: Gibarian, Snaut y Sartorius. Los tripulantes y Kelvin en especial, irán descubriendo poco a poco que hay algo extraño en la estación, que Solaris ha encontrado una forma quizá terrible de comunicarse con ellos, aunque jamás sepan qué les quiere decir, como si tratara de consolarlos de su soledad o les jugara bromas macabras manipulando y materializando sus recuerdos dolorosos e íntimos, representados por los misteriosos seres a los que denominan Visitantes o Criaturas F. Aquí se nota el buen oficio del autor al construir ambientes llenos de rareza y opresión que hacen funcionar la novela, por momentos, como auténtica obra de horror cósmico. La experiencia de los cosmonautas nos demostrará desde la ficción, que el contacto o comunicación del ser humano con una civilización no antropomorfa ni humanoide es imposible y que la Solarística viene a ser un sucedáneo de la religión por estar colmada de hipótesis sin demostración y dogmas como la búsqueda de la redención, que para nuestra muy limitada especie frente a un ser tan maravilloso y ajeno como Solaris la única actitud posible es la que hemos adoptado con nuestro propio mundo y sus no menos maravillosas criaturas: el utilitarismo, aprovechar sus beneficios concretos, aunque no entendamos o no alcancemos a prever las consecuencias de tal explotación. Es importante resaltar el hallazgo de una novela de ciencia ficción que deja en evidencia el gran fallo del género, que tal como ha dicho Jesús Palacios, prologuista de esta edición, “Consiste en la incapacidad de la ciencia ficción en general y de aquella que trata sobre la vida alienígena en particular, para concebir una forma de inteligencia que no tenga absolutamente nada que ver con la nuestra, y, por tanto, la imposición de características humanas a sus creaciones supuestamente inhumanas, incluso cuando lo que se pretende es describir su completa otredad, su divergencia absoluta respecto al ser humano, que las identifica como los Otros o lo Otro por excelencia. Cómo, engañosamente, inventamos sucedáneos de lo alienígena, de ese Otro ajeno, para disimular, sin que podamos evitar esculpir y rellenar su Vacío – incluso en negativo – con nuestras propias concepciones humanas de la realidad (nuestra humana percepción de lo real)”. Según el volumen de Impedimenta utilizado para la reseña, “Stanisław Lem fue miembro Honorario de la SFWA – Asociación Americana de Escritores de Ciencia Ficción, de la que sería expulsado en 1976 tras declarar que la Ciencia Ficción estadounidense era de baja calidad”. Al editor se le olvidó reconocer que sin lugar a dudas Lem tenía toda la razón.


Este libro me pareció muy bueno. En particular me parece muy ingeniosa la manera en que Stanislaw Lem trata el tema del encuentro con un ser de otro mundo que no tiene forma humanoide ni una conciencia en el sentido humano del término. El autor te va llevando a la comprensión del planeta extraño mientras se desarrolla la historia. Por lo tanto, no tenés una parte introductoria de explicación sobre esta posibilidad (o imposibilidad) de contacto entre la humanidad y el ser extraño, si no que lo que se te presenta es una incógnita que va desarrollando la trama, por lo cual es muy atrapante. Lo recomiendo mucho.


No soy experta en libros de ciencia ficción, a penas he leído dos libros de Isaac Asimov y dos libros de Andy Weir; pero sentí que este libro empezó siendo de ciencia ficción y terminó convertido en uno de romance. Tal parece que no llegué a conectar con la historia y sus análisis y reflexiones sobre la naturaleza humana. La trama es lenta, pero sigues adelante para descubrir el misterio del origen de los visitantes. Además, rescato la teoría de Kelvin, el protagonista, sobre qué o quién es Solaris. Esa parte, la parte final, me gustó. Es una historia diferente.


Kelvin acaba de llegar a la Solaris y su misión consiste en esclarecer la conducta de sus habitantes, al llegar se topa con situaciones inusitadas y donde él también tendrá que luchar con estas conductas y comprender las razones de porque no están solos. Uno puede entender la importancia y la fascinación que tiene este libro hasta que lo lee. Por una parte es un libro puro de Ciencia Ficción, de los llamados de primer contacto, es decir, de esos que hablan de contacto con seres extraterrestres, pero no se piensen que en eso es un libro común, porque dicho contacto no es usual o no el que siempre se plantea en este tipo de libros. Solaris en si es un ser vivo, un planeta de agua, donde en apariencia no hay vida inteligente, pero Lam nos plantea una pregunta ¿qué es la vida inteligente? o mas bien ¿qué consideramos los humanos como inteligente? Por supuesto para todos aquellos amantes de la ciencia ficción, toda la descripción física y teórica sobre el planeta, su funcionamiento, la descripción de las "simetríadas" y "asimetríadas" junto con "fungoides" es tan increíble tan real que puede uno perfectamente verlas en la mente. Pero por otro lado, este libro es también de orden psicológico y filosófico, de la manera en que los habitantes de Solaris luchan con sus propios demonios, con sus cosas de alma de lo que han vivido y ahora solaris les hace enfrentar ¿qué es verdad y que es mentira? ¿es acaso un experimento? ¿es una tortura psicológica o simplemente un regalo del planeta al alma torturada de cada uno de los habitantes de solaris? Un planteamiento de reflexión pura y dura y donde Kelvin, nuestro narrador es quien nos hace dichas reflexiones. Pero este libro de tan solo 296 paginas no nos deja ahí la cosa, es que también puede ser planteado como un libro de terror, un thriller fascinante donde nos tiene esperando en vilo lo siguiente a suceder o mas bien estamos esperando a que algo estalle, algo sucederá lo sabemos pero no sabemos cuando. Este es sin duda uno de los libros mas profundos, difíciles y extraños que he leído, pero también uno con una planteamiento diferente, ciencia ficción de pura cepa y que se merece su lugar en los clásicos de este género, por diferente, por que su planteamiento de vida extraterrestre, de primer contacto, de inteligencia artificial y de las relaciones humanas es tan diferente a lo conocido que lo convierte en algo digno de leerse. si, me explotó la mente, no puedo describirlo de otra manera, fue una verdadera voragine de situaciones, sentimientos y cosas raras donde nunca sabías hacia donde ibas. Muy pero que muy bueno


Un libro bastante interesante, pese a que la historia es bastante simple. Básicamente es un hombre buscándose a sí mismo y tropezando con su pasado en dicha búsqueda. Y todo para que al final aceptara arriesgarse por nada. Solamente su felicidad. Lo único que no me agrada de Lem es que es demasiado detallista con las formas y paisajes extraterrestres, cosa que me parece un poco tedioso pero no por ello deja de ser un buen libro.


Una de las mejores obras de ciencia ficción escrita por uno de los autores más inteligentes de este género aunque también escribió en otros como en El hospital de la transfiguración, también muy recomendable. En sus obras siempre se trasluce un estudio filosófico de la naturaleza humana haciéndonos cuestionar sobre ella, ya que como Ursula K. Leguin dijo la ciencia ficción es una metáfora de la realidad. En Solaris nos hace pensar, entre otras cosas, cuál es la auténtica naturaleza del deseo o qué busca realmente la inteligencia humana.


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CIBERIADA

STANISLAW LEM

Calificación General:8,5

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