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Sinopsis de SEROTONINA

Reflexión de una sociedad opulenta, que no encuentra respuestas, solo la depresion. Florent-Claude Labrouste tiene cuarenta y seis años, detesta su nombre y se medica con Captorix, un antidepresivo que libera serotonina y que tiene tres efectos adversos: náuseas, desaparición de la libido e impotencia. Su periplo arranca en Almería –con un encuentro en una gasolinera con dos chicas que hubiera acabado de otra manera si protagonizasen una película romántica, o una pornográfica–, sigue por las calles de París y después por Normandía, donde los agricultores están en pie de guerra. Francia se hunde, la Unión Europea se hunde, la vida sin rumbo de Florent-Claude se hunde. El amor es una entelequia. El sexo es una catástrofe. La cultura –ni siquiera Proust o Thomas Mann– no es una tabla de salvación. Florent-Claude descubre unos escabrosos vídeos pornográficos en los que aparece su novia japonesa, deja el trabajo y se va a vivir a un hotel. Deambula por la ciudad, visita bares, restaurantes y supermercados. Filosofa y despotrica. También repasa sus relaciones amorosas, marcadas siempre por el desastre, en ocasiones cómico y en otras patético (con una danesa que trabajaba en Londres en un bufete de abogados, con una aspirante a actriz que no llegó a triunfar y acabó leyendo textos de Blanchot por la radio...). Se reencuentra con un viejo amigo aristócrata, cuya vida parecía perfecta pero ya no lo es porque su mujer le ha abandonado por un pianista inglés y se ha llevado a sus dos hijas. Y ese amigo le enseña a manejar un fusil...

Año de publicación:2019

24 reseñas sobre el libro SEROTONINA

Serotonina de Michel Houellebecq está escrita en primera persona, el narrador y protagonista Florent-Claude Labrouste expone su vida miserable a través de escasas doscientas ochenta y dos páginas, cuenta de manera visceral, desgarradora, casi riéndose de sí mismo, el inmenso vacío de su ser, sus desdichas personales y al mismo tiempo se detiene a revisar con ojo crítico la estupidez generalizada en una civilización que se derrumba bajo el auge del mercado global, el consumismo, la banalidad y los medios de comunicación de masas. Recurriendo al lenguaje de este patético amigo, leer la novela es como recibir una bofetada en la cara o una patada en el culo, para tomar conciencia de que la economía, los gobiernos, la sociedad en sí misma, son una mierda. El libro nos hace pensar que, en las grandes ciudades hay gente como Florent-Claude Labrouste que se muere lentamente de soledad, cargando a hombros la cruz de su existencia mecanizada y la esclavitud del dinero al servicio de un sistema que ha fallado y que nos negamos ciegamente a cambiar. Este personaje obsesionado por la pérdida del apetito sexual, que se dedica a repasar sus fracasos personales, familiares y amorosos, sin quejarse, dejando el dolor que lo atormenta como aquello que no se cuenta, pero que el lector deduce, nos deja echar una mirada hilarante, pesimista y lúcida a nuestro presente individual y colectivo: ni la religión, ni la cultura, ni las organizaciones estatales están en capacidad de salvarnos de la ineludible decadencia: Seguimos condenados a la extinción.


En su último libro, el siempre provocador autor francés, nos propone una nueva bajada a sus infiernos, tomando como eje narrativo el desamor y la desilusión como lógicas inevitables del narcisismo del individuo en la sociedad contemporánea. Houllebecq, juez y parte como siempre, suelta lastre mientras destila una visión pesimista y sarcástica de la vida, encarnada en Florent-Claude Labrouste, un tipo depresivo, de clase acomodada, que trata de ajustar cuentas con las mujeres que le insuflaron esperanza en su adolescencia y primera juventud, explorando el hueco exacto que dejó cada una. Mientras, ejercemos de copiloto en su huida hacia delante a lo largo de la región de Normandía, después de abandonar repentinamente a Yuzu, su última relación, y su trabajo en el Ministerio de Agricultura. Generalmente, me cuesta empatizar con el pornográfico despliegue de sus tormentos personales, tampoco con la misoginia tan característica de los personajes de sus obras -meros trasuntos de sí mismo- a veces algo forzada y gratuita. No obstante, se agradece que mantenga su libertad creativa en estos tiempos de autocensura y hordas de ofendidos con trastorno persecutorio. Su dominio del lenguaje es brutal, y gracias a la prosa incisiva, cruda y la sensación de vértigo que imprime en cada pasaje, mi interés ha ido dando brincos entre el tedio de un paisaje mil veces visto y la adicción morbosa de seguir acompañándolo en su caída. Un dato curioso lo encontramos en aquellos pasajes del relato donde se hace eco de las reivindicaciones de ganaderos y agricultores franceses, que parecen anticipar el estallido de movilizaciones que se sucedieron un año después y que dieron forma al denominado movimiento de los 'chalecos amarillos'. Sin duda, un detalle que ha reforzado a los que ven este autor, uno de los escritores contemporáneos más clarividentes.


Houellebecq me gusta, no hay vuelta que darle. El tipo es un genio. Tal vez cuando leí Ampliación en el campo de batalla, lo sentí muy cercano a Camus y eso no me fascinó, pero creo que es uno de los mejores escritores de nuestros tiempos y sus libros, impresionantes críticas a las relaciones humanas actuales. Serotonina me pareció un poco menos ácido que los libros anteriores, o tal vez un poco más triste o más maduro… o será que lo leí desde otro lugar, con otra mirada, no sé, lo sentí distinto. Sin duda vale la pena leerlo, hayan leído o no sus libros anteriores.


"El mundo exterior era duro, implacable con los débiles, no cumplía nunca sus promesas, y el amor seguía siendo lo único en lo que todavía se podía, tener fé " Yn desgarrador relato en primera persona de #Michaelhouellebecq , que si bien tiene una peculiar forma de escribir que no a todo el mundo le apasiona, a mi por el contrario me ha encantado que no tenga pelos en la lengua y llame a cada cosa por su nombre sin el mínimo pudor. ↘️ La novela habla de la vida de Florent Claude de cuarenta y seis años, sumido en una horrible depresión por la cual visita a su psiquiatra que lo tiene medicado y casi diría que desahuciado. Debido al Captorix, (antidepresivo liberador de serotonina) sufre una falta de libido con la que tiene que lidiar. Cuanta desde el principio su andadura con las mujeres, detalla sus terribles y desastrosas relaciones y como acabó con una japonesa a la que le descubre unos escabrosos vídeos pornográficos, así que la abandona y se va a vivir a un hotel. ↘️ Un personaje desarraigado, obsesivo y autodestructivo que escruta su propia vida y el mundo que le rodea con un humor áspero y una virulencia desgarradora. ↘️ Ese pequeño comprimido , blanco, ovalado, divisible. No crea ni transforma, interpreta. Ayuda a los hombres a vivir, o al menos a no morir... durante un tiempo. ↘️ #martasdfnlibros2020 #editorialanagrama @anagramaeditor #serotonina


Michel Thomas (Saint-Pierre, isla de La Reunión, departamento de ultramar de Francia, 26 de febrero de 1956), conocido como Michel Houellebecq , es básicamente un irreverente, te gusta o lo odias, pero aunque te guste muchas veces te provoca cierto escozor cuando lo estás leyendo. Es un libro interesante, el autor tiene la particularidad que muchas de sus ficciones tienen un notable análisis de la realidad. Es un autor polémico, el libro me ha gustado, no tanto como “Ampliación del campo de batalla” y “Plataforma” que me siguen pareciendo sus grandes libros, pero lo bueno es que no me ha decepcionado, lo cual es un logro para alguien que está en la cima.


Amarga reflexión de una sociedad opulenta, que no encuentra respuestas, solo la depresion. Argentina es nombrada varias veces, de poder alimentar a 600 millones de personas y poner en riesgo el trabajo de los agricultores franceses. Me gusto. Me parece sobrevalorada-


El autor tiene un modo atrapante de relatar la historia del personaje, además de reflexiones muy interesantes y controversiales.


La acidez y el pesimismo que distinguen al autor en una historia que atrapa.


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Frases del libro SEROTONINA

¿Era capaz de ser feliz en soledad? No lo creía. ¿Era capaz de ser feliz en general? Creo que es la clase de preguntas que más vale no hacerse.

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Jemita

Comprimido pequeño, blanco,ovalado, divisible. No procura ninguna forma de felicidad, ni siquiera un verdadero alivio, su acción es de otra índole transformando la vida en una sucesión de formalidades, permite engañar. x tanto ayuda a los hombres a vivir, o al menos a no morir

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Fiura

" llegué poco a poco a la conclusión de que los agricultores franceses estaban sencillamente condenados , razón por la cual me liberé de aquel empleo, al igual que de otros, comprendí que el mundo no formaba parte de las cosas que yo podía cambiar"

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Fiura

"No creo engañarme al comparar el amor con una especie de ensueño de dos..... de conjunciones y cruces de caminos, pero que permiten, con todo, transformar nuestra existencia terrenal en un momento soportable, que incluso es, en verdad,el único medio de soportarla"

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Fiura