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Sinopsis de PIGMALION

George Bernard Shaw predicó con convicción que la controversia y la polémica (que abundaban en su teatro) eran un requisito previo para el progreso social, político y cultural. Fue defensor de muchas causas que en su época (y algunas aún hoy) parecían adelantadas a su tiempo: el vegetarianismo, la reforma del alfabeto... y también el sufragio femenino y la independencia de las mujeres. Vivió casi cien años y acabó convirtiéndose en el escritor inglés más prolífico de todos los tiempos. Murió en 1950, después de haber ganado el Nobel en 1925 y el Óscar por su participación en la redacción del guion de la adaptación cinematográfica de" Pigmalión" de 1938." Pigmalión" satiriza el sistema de clases inglés y la artificiosidad con el que este dividía a las personas, a la vez que celebra el individualismo que es capaz de romper con esas cadenas, personificado en Liza, la florista protagonista. Shaw critica la rigidez de un sistema en el que la brecha entre los pobres y la alta sociedad no solo se debe a una cuestión económica, sino también a diferencias estructurales imposibles, en un principio, de sortear. El protagonista, Henry Higgins, un afamado y peculiar fonetista, se embarca en una apuesta y acoge a Liza para, a través de clases de fonética, poder hacerla pasar por una duquesa en una fiesta...

Año de publicación:2016

7 reseñas sobre el libro PIGMALION

Febrero/24/2021 Muy amena y divertida lectura, el lenguaje que utiliza Elisa la florista es de lo más auténtico y gracioso y me encantó. Eliza es orgullosa y altanera, pero a la vez es adorable, es imposible no empatizar con ella, imposible no quererla, es encantadora. Vaya personajes más singulares y pintorescos todos, pero me quedo con estos dos Higgins (El de la notas ) y Elisa ( La florista), que son los grandes protagonistas de esa obra de teatro. Después de una noche de malos entendidos, Elisa se presenta en la casa de el de las notas para que la enseñe hablar y utilizar el vocabulario correctamente. Una fantasía de divertidas y surrealistas anécdotas y situaciones van pasando a lo largo de toda la narración, en la cual no he parado de asombrarme y de reírme, os llevara menos de dos horas leerla y os aseguro que aburriros desde luego que no os vais a aburrir. Nada sobra y nada falta, relatada perfectamente, con un vocabulario a la antigua usanza. No olvidar que esta obra de teatro se escribió en 1912. Posdata: Pero nunca olvidéis que la historia que cuenta un libro no siempre es igual. Extractos del libro: ¡Dichoso el que tiene una profesión que coincide con su afición! En todo lo que se hace verdaderamente bien, hay algo de profesional. Hay pocos que saben ser lo que son.


Obra dramática con enseñanzas muy profundas y controversiales. Pigmalion, drama escrito por Bernard Shaw, premio nobel de Literatura, es una obra maestra. Ahora declaro el por qué. Pigmalion, nombre tomado del mito griego del escultor cuyo afán de encontrar a la mujer perfecta le llevó a adorar su propia obra: Una estatua, sin sentimientos, sin vida. Partiendo desde este punto, Shaw construye una obra poniendo como base el diálogo entre personajes extraños y extraordinarios. Bien construidos, personalidades bien hechas, es como leer hasta seis personas diferentes. Los personajes Harry Higgins (el de las cuentas) y Elisa (la florista) son hipnotizantes. Cuenta que Elisa, una simple florista, considerada vulgar y peculiar por su forma de hablar, es escogida por Higgins y el Coronel Pickering para ser enseñada en el arte de la fonética (es decir, clases para aprender a hablar con propiedad) para convertirla en una dama y hacerla pasar por una mujer de la burguesía. Obviamente, es una audaz crítica a la sociedad victoriana de Inglaterra, sus principios puritanos, hipócritas y discriminadores, es un drama divertido, entretenido y deja un mensaje claro (en su epílogo) sobre el matrimonio y la importancia del buen manejo del lenguaje, su uso correcto.


"Pigmalión" de George Bernard Shaw. Interesante planteamiento del orgullo humano de querer ser Dios moldeando a su antojo la humanidad de otra persona, para satisfacer sus propios intereses, aunque siempre justifique sus propias debilidades. Leído en 2020


Henry Higgins, profesor de fonética, conoce a Eliza Doolittle, una muchacha florista cuyo lenguaje, según el profesor, es muy vulgar. Junto con el coronel Pickering, buen amigo, Higgins emprende la aventura de enseñarle buenas maneras y, sobre todo, a hablar “bien”. Eliza y Higgins viven peleando, son como el agua y el aceite. En ese sentido recuerdan un poco a la pareja de “Mucho ruido y pocas nueces”, pero, en este caso, no se trata de una dupla de iguales. Eliza se siente inferior a Higgins y no puede soportarlo. Se trata de una obra de teatro que da todas las señales de que nos llevará a un final obvio, esperado y bonito, pero que da un giro inesperado hacia el final, igualmente bonito. ¿De dónde viene el título? Del mito de Pigmalión, el rey de Chipre que quería casarse, pero con la condición de que la mujer con la que se casaría fuera perfecta. La buscó por mucho tiempo hasta que se frustró y decidió no casarse y ponerse a crear esculturas preciosas para compensar la falta de mujer. Una de esas esculturas, Galatea, era tan hermosa que Pigmalión se enamoró de ella. La obra de Shaw es una reescritura moderna de este mito, ya que Higgins se dedica por completo a “revivir” a Eliza. Le enseña a perfeccionar su acento y a conversar en reuniones sociales. En el profesorado estudié lo que se llama “efecto Pigmalión”, que se refiere a cómo la creencia de una persona en el rendimiento de otra puede influir a esta última de manera positiva. Este efecto puede verse claramente en la obra, porque Eliza tiene el refuerzo de dos personas (Higgins y Pickering) que confían completamente en su capacidad de aprender. Además de ser una obra sobre el amor y la amistad, defiende una tesis muy profunda: nuestro lenguaje nos define y determina nuestra vida.


Divertido, rápido y moderno a pesar del momento en el que se escribió, pero también controvertido por el valor que le da al saber hablar y comportarse, porque solo eso le enseña el Dr. Higgins a Liza. La inteligencia que ella muestra en la rapidez de su aprendizaje no es aprovechada para ofrecerle conocimientos que puedan ser de provecho cuando la apuesta haya finalizado. Sin embargo y a pesar de que solo se trata de una apuesta, nos lleva a las grandes preguntas "Quien soy?" Como me ven los demás?" "Cual es mi sitio?" y todo ello haciendo un gran uso del lenguaje, tanto del culto como el de jerga callejera. És una gran traducción del inglés y aunque creais que viendo la película (la que sea) ya lo teneis, leer el libro, es una delicia


Esta obra de teatro, es supremamente interesante. Es un lectura amena para comprender cuántos Pigmaliones y Galateas estamos transformando a diario.


Me encantó


Frases del libro PIGMALION

En todo lo que se hace verdaderamente bien, hay algo de profesional.

Hay pocos que saben ser lo que son.

¡Dichoso el que tiene una profesión que coincide con su afición!