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Sinopsis de NUESTRA PARTE DE NOCHE

Un padre y un hijo atraviesan Argentina por carretera, desde Buenos Aires hacia las cataratas de Iguazú, en la frontera norte con Brasil. Son los años de la junta militar, hay controles de soldados armados y tensión en el ambiente. El hijo se llama Gaspar y el padre trata de protegerlo del destino que le ha sido asignado. La madre murió en circunstancias poco claras, en un accidente que acaso no lo fue. Como su padre, Gaspar está llamado a ser un médium en una sociedad secreta, la Orden, que contacta con la Oscuridad en busca de la vida eterna mediante atroces rituales. En ellos es vital disponer de un médium, pero el destino de estos seres dotados de poderes especiales es cruel, porque su desgaste físico y mental es rápido e implacable. Los orígenes de la Orden, regida por la poderosa familia de la madre de Gaspar, se remontan a siglos atrás, cuando el conocimiento de la Oscuridad llegó desde el corazón de África a Inglaterra y desde allí se extendió hasta Argentina. El lector encontrará en estas páginas casas cuyo interior muta; pasadizos que esconden monstruos inimaginables; rituales con fieros y extáticos sacrificios humanos; andanzas en el Londres psicodélico de los años sesenta, donde la madre de Gaspar conoció a un joven cantante de aire andrógino llamado David; párpados humanos convertidos en fetiches; enigmáticas liturgias sexuales; la relación entre padres e hijos, con la carga de una herencia atroz; y, de fondo, la represión de la dictadura militar, los desaparecidos y, más adelante, la incierta llegada de la democracia, los primeros brotes del sida en Buenos Aires... El terror sobrenatural se entrecruza con terrores muy reales en esta novela perturbadora y deslumbrante, que consagra a Mariana Enriquez como una escritora fundamental de las letras latinoamericanas del siglo XXI.

Año de publicación:2019

26 reseñas sobre el libro NUESTRA PARTE DE NOCHE

Es una novela muy larga en la que pasan muchísimas cosas asombrosas. Es de terror, sin dudas. Y no es un género que suelo leer, por lo que no sé si usa lugares comunes o no. Lo cierto es que para mí casi todo fue impresionante, sorprendente, escalofriante. Me hizo enojar, llorar y temblar de miedo.  La autora, por lo visto, es una gran creadora de imágenes, porque las escenas de fantasía, o fantasmagóricas me las acuerdo como si las hubiera visto en una película.  Engancha desde el inicio. Si sos argentino y del norte vas a tener más miedo todavía porque hay mucha fantasía conectada con hechos de la realidad histórica, como la dictadura, las crisis, las protestas sociales, etc; o la cultura popular del nordeste argentino: los mitos como San La Muerte, los rituales paganos, entre otros. Lo que realmente me resulta admirable es la construcción de personajes tan ricos que van a quedar en mi memoria por mucho tiempo, me parece. Personajes tridimensionales que generan empatía y rechazo a la vez.  No quiero adelantar escenas que prefiero que cada lector descubra durante la experiencia adrenalínica de leer este libro, porque todo el tiempo pasan cosas que te dejan sin aliento.  Sólo voy a decir que se me queda pegada la imagen de una niña, saludando con una manito antes de cruzar y cerrar una puerta… De hecho, me dio ganas de volver a leer "El lobo estepario" de Hermann Hesse, que lo leí hace mucho y casi no me acuerdo, pero sé que había unas puertas en ese libro que me habían resultado también inquietantes. Lean a Mariana Enríquez y reencuentren sus terrores de la infancia por un rato… Una genia, creo yo. Cita: "Los tres vieron cómo Adela abría una puerta que debía llevar a una habitación. Parecía un pasillo de hotel, se dijo Gaspar. Antes de entrar, ella se dio vuelta y los saludó con su única mano. Ninguno la paró, porque pensaban seguirla. No podían imaginar que después del saludo ella iba a cerrar la puerta. O que alguien iba a cerrar la puerta."


Lloro con facilidad, pero no es tan sencillo asustarme o impresionarme. Sin embargo, Nuestra parte de noche me hizo sentir temor ante la posibilidad de la existencia real de una Orden tan siniestra como la que describe Mariana Enríquez. ⁠Esta orden, una secta diría yo, adora a la oscuridad. Sus integrantes, gente de alta sociedad, adinerada y culta, están convencidos de que la oscuridad les develará el secreto de la vida eterna. ¿Cómo? Pasando la conciencia a otro cuerpo.⁠ ⁠La conexión con la oscuridad se establece a través de los mediums, que son muy pocos en el mundo y además es difícil encontrarlos. Juan es uno de estos raros seres, dotado de una alta sensibilidad que le otorga poderes que nadie quisiera tener.⁠ ⁠Lo único que quiere Juan es alejar a Gaspar, su hijo de tanta ambición y egoísmo. Sabe por experiencia propia que, para lograr sus propósitos, los miembros de la orden son capaces de las peores atrocidades. ⁠La historia está contada desde el punto de vista de diferentes narradores, Juan, Gaspar y la esposa de Juan, Rosario. El contexto histórico y geográfico me encantó porque se trata de paisajes argentinos, antes, durante y después de la dictadura militar, aunque este no es para nada el tema central de la novela.⁠ ⁠¿Si me gustó? Me pareció increíble, sin duda una de las mejores lecturas del año. Es un libro largo pero no se siente para nada, es más, me quedé deseando que haya una continuación.


Una vez leí, en una entrevista a la autora, que la primera novela que leyó completa cuando era chica fue “Cementerio de animales”. Mientras otros niños, a los 11años, empezamos leyendo sobre magos, princesas y castillos encantados, ella empezó por King. Quizás si no hubiera conocido este dato, no habría captado la influencia que esto tuvo en la escritura de Mariana Enriquez, sobre todo en esta novela. La historia comienza con un niño que posee “cierta habilidad” para ver y oir a personas ya muertas. Y adivinen dónde tiene la primera manifestación… ¡En un hotel! Ese mismo niño, varios años después, entra con un grupo de amigos a una casa en la que creían habitaba algo extraño. Mientras leía esa escena, no podía evitar imaginarme a Pennywise agazapado en algún rincón, listo para atacar. No crean que todo esto lo digo como critica. Al contrario. ¿Qué puede tener de malo admirar y emular a un maestro del horror de esa talla? Porque Mariana Enriquez logró ponerle su sello. La historia es terrorífica y, a la vez, tan cercana para los argentinos. Recupera la superstición norteña, la masacre de la dictadura de 1976 y el fanatismo religioso, pero llevándolo a un plano ficcional que lo torna inquietante y, a la vez, tan familiar. Por otra parte, la historia de los niños en la casa “habitada” termina con la desaparición de una de las niñas. Esta historia, ya había sido esbozada en “La casa de Adela”, un cuento perteneciente a “Las cosas que perdimos en el fuego”.


"...le tomó la cara entre las manos, se agachó para mirarlo a los ojos y le acarició el pelo, la caja estaba en el suelo, entre los dos, y le dijo tenés algo mío, te dejé algo mío, ojalá no sea maldito, no se si puedo dejarte algo que no esté sucio, que no sea oscuro, nuestra parte de noche". Gran novela de Mariana Enríquez, muy publicitada en estos momentos. Un padre huye con su hijo atravesando la Mesopotamia Argentina. Su madre muerta en extrañas circunstancias. En realidad están escapando de una sociedad secreta, El Orden, que contacta con la oscuridad en busca de la vida eterna. Una sociedad que no repara en realizar sacrificios humanos y diferentes actos de brujerías, algunos asquerosos. El padre, Juan, fue secuestrado de niño pues habían observado en él poderes de medium para comunicarse con la oscuridad. Juan decide salvar a su hijo Gaspar, pues el plan es traspasar sus poderes a él para poder seguir con los rituales. La autora logra con esta novela conformar un mundo propio, sin fisuras, un mundo nada amable y sin respiros. Todo el tiempo suceden cosas inexplicables que al final logran cerrar causando sorpresa en la trama. A lo largo de la obra conoceremos la historia de Juan, de Rosario, su madre, hija de terratenientes yerbateros y líderes de la orden. Y vamos a asistir al crecimiento y la revelación del destino de Gaspar, del cual no podrá huir. Maravilloso como relaciona la trama con los acontecimientos de la historia del país, pues va entrelazando los últimos 40 años de la historia argentina. Aparece el tema de los desaparecidos, la guerra de Malvinas, la vuelta a la democracia, los levantamientos carapintadas, el neoliberalismo de los '90, la epidemia del sida, todo combinado con una maestría envidiable. Creo que Gaspar merecía un final más apocalíptico, talvés es lo que le faltaría a esta historia, pero Enriquez sabe muy bien como mantenernos hasta el final sin poder despegar el ojo de la hoja, lo cual es mucho.


Le tenía muchas ganas a esta novela (premio Herralde 2019), pero sin haber defraudado del todo las expectativas, me ha dejado una sensación agridulce. Si bien entiendo el mérito que tiene mezclar géneros tan dispares como el terror y la fantasía con un trasfondo de crítica social, me ha costado acompañar el ritmo narrativo y los giros temporales que abundan en la historia. Es una narración en tercera persona de un padre junto a su hijo pequeño, que emprenden una huida por las provincias agrestes de la Argentina, en medio de las desapariciones de la dictadura, e intentando escapar de una secta que aspira a la inmortalidad rindiendo pleitesía a la Sombra. El padre -Juan Peterson- es el médium más poderoso que han conocido generaciones, y el único vehículo para comunicarse con los poderes sobrenaturales que exigen sacrificios humanos como alimento. Agotado y enfermo, y desesperado por la trágica muerte de su esposa, hija de la rica familia que dirige la secta, no está dispuesto a que su hijo herede ese don maldito, por lo que tratará de ocultarlo con ayuda de los personajes más variopintos todos conectados de una forma u otra con su pasado. Es una novela bien escrita, y merece ser aplaudida por todo lo que intenta abarcar y en un contexto temporal muy amplio, que ayuda en la construcción de personajes, muy ricos en matices. Sin embargo, esto se consigue a costa de que haya partes densas y con un ritmo algo plomizo, que desvirtúa la tensión necesaria en una historia de tragedia y sufrimiento. Muy pendiente de lo que vaya publicando esta autora a partir de ahora.


Excelente! Se siente en los poros, sugestiona a un nivel que por momentos cuesta avanzar es como estar al borde del abismo y tener esa necesidad de ver que hay del otro lado.


No suelo leer casi nada vinculado al terror o a lo sobrenatural, pero no puedo menos que recomendar con énfasis esta notable e impecable novela de Enriquez. Una narración perfecta que sumerge al lector en los mitos de noroeste argentino, en los años de la dictadura argentina de los 70sy 80s o en la psicodélica Londres de los 60s.Extremadamente visual y precisa, se lee casi como si uno estuviera mirando una película. Eso sí, si alguna vez se filmara, ni a gancho voy a verla!!


Perturbadora. Mariana Enríquez me da el gusto cada vez que le leo. Este libro es un relato plagado de maldad, amor, espanto, todo en un escenario de estilo casi gótico. Trata sobre el deseo, lindante con la violencia y la muerte. Es una novela muy gráfica, con descripciones que pintan cuadros, con escenas gore y de terror físico. Hay algo de influencia de Laiseca, tal vez, y por qué no, de Borges y Ocampo en lo más “fantástico” de la historia. Finalmente, lo hermoso de la portada del libro, con ese rostro similar a Bowie, mi ser mitológico más admirado 🖤


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Frases del libro NUESTRA PARTE DE NOCHE

"... se agachó para mirarlo a los ojos y le acarició el pelo, la caja estaba en el suelo, entre los dos, y le dijo - tenés algo mío, te dejé algo mío, ojalá no sea maldito, no sé si puedo dejarte algo que no esté sucio, que no sea oscuro, nuestra parte de noche."

Publicado por:

Dawllen