NO DEJES QUE MUERA

RITA GARDELLINI

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Sinopsis

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Año de publicación:2009

8 reseñas sobre el libro NO DEJES QUE MUERA

Marabruja Tomé‎No dejes que muera 11 de diciembre de 2015 · Acabo de terminar el libro," no dejes que muera" y me ha gustado mucho . Te atrapa desde el principio ,con varios narradores y diferentes argumentos , llenos de amor, sexo,sentimientos ,soledad ,muerte,y fuertes relaciones . Esta escrito con mucha fluidez y de una forma clara ,que parece que la escritora esta escribiendo lo que observa o lo que vive en ese momento . Totalmente recomendado ,un libro que permanecerá en mi recuerdo mucho tiempo ,porque he vivido cada momento con tanta intensidad, que lo he sentido mío. — con Rita Gardellini.


https://www.facebook.com/photo.php?fbid=488030738039212&set=p.488030738039212&type=1&theater Ana G. Hernández‎Rita Gardellini 10 de agosto de 2015 · Buenas tardes, os dejo mi reseña u opinión personal del libro No dejes que muera de la escritora Rita Gardellini. SINOPSIS: La novela No dejes que muera es una mezcla feroz de sexo-carne, de la exploración de nuevas dimensiones de lo humano, de la desbordante invención de realidades, donde se estrujan las palabras para darles nuevos significados, en que el paroxismo de la violencia se excede para trivializarla... y entre tanta soledad y laberintos: sólo el amor. MI OPINIÓN PERSONAL: Los diferentes narradores transportan al lector a una novela íntima y potente, como un secreto que inaugura la vida lastimando las razones comprendidas. Son tiempos intensos, vívidos, complejos, donde la soledad juega un importante papel. Y la narrativa de Rita Gardellini los refleja a la perfección. La autora ha creado una novela ondulante, sensual, casi hipnótica. El lector se sentirá cómodo entre sus páginas aunque la leve intriga le mantenga despierto, transmitiendo, en algunas ocasiones, unos instantes de verdadera felicidad y esperanza. La escritora ha teñido de tonos medios la vida de sus personajes, los cuales se ven sometidos a los vaivenes tanto cotidianos como especiales con un determinismo peculiar. En este libro, Rita Gardellini despliega su maquinaria narrativa. La prosa es elegante, fluida, los diálogos de los personajes son dinámicos, ágiles y abundantes, algo que yo aprecio particularmente porque hace que sean para mí más creíbles y en donde podemos encontrarnos con una cierta vena romántica. No dejes que muera tiene una trama que se disfruta de principio a fin y que difícilmente olvidarás. ¡Atrévete a leer a Rita Gardellini como escritora.!! Ana G. Hernández.


https://periodicoirreverentes.org/2011/12/15/no-dejes-que-muera-de-rita-gardellini/ Ésta es una novela de amor, por lo tanto, pero en cierto modo, igualmente es una novela de guerra. La guerra abierta es la alineación de los hombres y mujeres encerrados en los juguetes de sus miedos, sus soberbias y sus mentiras. Muchas de las páginas de la novela son ásperas, desagradables, dolorosas y, en ocasiones, extrañamente vacías, sugerentemente vacías. Incluso cuando la escritora protagonista se sumerge en sí misma, no tarda en encontrar, quizás alimentada por su propia e impertinente inteligencia, un vacío angustiosos que sólo puede rellenar con otras voces o con su propia voz buscando la compañía exaltante de un doble. El mundo es una peligrosa selva de signo y gestos que no parece tener otra gramática que la dictada por las crueldades de lo casual. Sólo el amor parece capaz de ordenarlos todo satisfactoriamente por un instante, antes, por supuesto, de destruirlo brutalmente y para siempre. Entre las dos catástrofes, el vacío y el amor, la escritora apuesta decididamente por lo segundo: un apocalipsis que ayuda a vivir. Pero no lo hace sin utilizar, de vez en cuando, una ironía más defensiva que desengañada, más cómplice que destructiva. En última instancia hay otro sentimiento amoroso detectable y disfrutable en la novela de Rita Gardellini: el amor a la palabra. No es casual que la escritora que protagoniza el relato –y que en parte lo escribe- sea precisamente una escritora. Gardellini demuestra una relación casi sensual por la palabra, un disfrute casi epidérmico por acumularlas y conducirlas a la hoguera o ser conducida por ellas hasta la próxima sorpresa argumental. Antes de escuchar las palabras, Gardellini parece haberlas observado en el aire y comprobado su caída en el significado. Este placer por la palabra, y hasta en la palabrería, nos garantiza que “No dejes que muera” es una primera novela, pero que con absoluta seguridad no será la última, porque el amor y sus demonios es un hontanar venenoso del que beber toda la vida y en el que empapar una biblioteca. Muchas gracias a Rita por esta asombrosa primera novela y sólo queda decirle que esperamos la siguiente.


https://periodicoirreverentes.org/2011/12/15/no-dejes-que-muera-de-rita-gardellini/ NO DEJES QUE MUERA, DE RITA GARDELLINI 12/15/2011 · de periodicoirreverentes · en Alfonso González Jerez, Reseñas. · Alfonso González Jerez Las primeras novelas son siempre, inevitablemente, novelas de aprendizaje, y lo son en un doble sentido: el aprendizaje del escritor se proyecta en el aprendizaje de sus criaturas. El escritor está aprendiendo a soñar y a lograr que otros compartan su sueño literario: esa luminosa vigilia que nos ayuda a entender y a expresar mejor nuestros miedos, anhelos, certidumbres y desatinos. Y sus criaturas, sus entes de ficción, están aprendiendo a vivir en las palabras. Y sin embargo, a pesar de ser su primera novela, No dejes que muera es un relato de una inusual multiplicidad de planos y contrapuntos, de perspectivas y ejes de relaciones. Una novela que huye de cualquier unidimensionalidad y que, pese a todo, muestra una notable coherencia narrativa, pues incide una y otra vez en las mismas obsesiones: la soledad, la incomunicación, la tentación y el miedo hacia el otro, la tramposa veleidad de las palabras y su imperiosa necesidad y, sobre todo, el amor. El amor como fantasma y como realidad, como excusa y como meta, como mentira reiterada y como única verdad capaz de salvar una vida, cualquier vida. No es un amor abstracto, por supuesto, sino el amor concreto y el desamor sangrante. Leyendo a Gardellini, uno recuerda la lúcida y un poco sorprendente (viniendo de donde viene, Argentina) sentencia de Miguel de Unamuno: “Gracias al amor sabemos de lo que de carne tiene el espíritu”. En la novela de Gardellini, el amor surca todas las historias que la escritora argentina ha construido como teselas de un mosaico en el que pasado y presente, literatura y vida, narrativa y meta narrativa se integran en una única voz. Como en los mejores boleros (y “No dejes que muera” podría ser perfectamente el título de un bolero) esta obsesión amorosa, a veces furiosamente carnal, a está a veces a un paso del ridículo, pero nunca avanza más allá. Un brillante crítico y ensayista británico, Robert Scholes, ha afirmado que el arquetipo de toda ficción literaria es el acto sexual. Para Scholes es la novela, más específicamente, el género que eleva esta estructura universal a su máxima expresión. Como en el acto sexual, el acto de ficción es una relación recíproca. Hacen falta dos. Desde luego, un escritor o una escritora pueden escribir exclusivamente para su propia diversión, y alguien puede leer por la misma razón, pero esos son actos con todas las limitaciones que implica la autosatisfacción narcisista. El significado del acto de ficción mismo puede ser algo parecido al amor. Para el escritor se trata de apoderarse de una experiencia. Para el lector no se trata únicamente de obtener su placer, sino de que se esfuerza en unirse al escritor, en compartir su punto de vista y el de sus personajes, en adaptarse plenamente a la sensibilidad y a la inteligencia que ha inspirado una determinada obra narrativa. En este sentido, No dejes que muera es una novela que exige al lector una actitud de entrega incondicional para, por encima de los errores, desajustes y excesos de toda novela primeriza, compartir la pasión por la pasión y el amor como único camino para trazar un pacto de no agresión con la menesterosa realidad cotidiana, a veces demasiado ancha y demasiado ajena.


No dejes que muera apenas te deja respirar, hay lugar para todo no sólo para el amor, el sexo, la carne, la intriga, el asesinato, los sentimientos, incluso para deslizar suavemente el tema político de Argentina y de la ciudad de Rosario concretamente en los compases iniciales de la novela. Sus personajes se nos muestran correctamente elaborados y en la mente de la protagonista se abren constantemente nuevos mundos y lugares, ofreciéndonos una historia que nos permite el acceso a distintos lugares y nuevas dimensiones, donde el mundo sensorial se convierte en el auténtico protagonista. Mención especial merecen los diferentes relatos que la autora nos ofrece en el interior de su novela, alguno de los cuales de una belleza y calidad extraordinaria, como es el caso de "La Factoría", un relato sublime y encantador. Una historia entrañable, un relato que mientras uno lo lee intenta deslizarse lentamente por sus palabras, tratando de alargarlo lo máximo posible, deseando que no termine nunca. Al concluir la lectura de No dejes que muera, uno se halla exhausto, agotado, pero feliz al mismo tiempo y si se me permite el símil, uno parece haber disfrutado de un gran orgasmo. Hemos pasado la última página, hemos leído el último párrafo, atrás queda una increíble noche de pasión, de sexo, de amor, incluso de romanticismo. Atrás queda un mundo en el que lo real y lo imaginario se entrelazan haciéndonos dudar de si estamos despiertos o permanecemos dormidos. Como dicen los versos de esa gran poeta argentina, Alejandra Pizarnick: "alguna vez de un costado de la luna, verás caer los versos que brillan en mí, las sombras sonreirán altivas luciendo el secreto que gime vagando..." La belleza y la riqueza del lenguaje, lleno de matices han sido el perfecto cuaderno de bitácora para alcanzar el puerto y poner fin a tan bello viaje. Rita Gardellini no promete con su primera novela publicada, la segunda en su carrera, Rita deslumbra. Y recuerda: "el deseo trabaja como el viento. Sin esfuerzo aparente. Si encuentra las velas extendidas nos arrastrará a velocidad de vértigo. Si las puertas y contraventanas están cerradas, golpeará durante un rato en busca de las grietas o ranuras que le permitan filtrarse". jose manuel pampin 001José Manuel Pampín Villar España. Es licenciado en Filología Hispana por la UNED. Comparte su pasión por la lectura con el enorme interés por la crítica y la reseña literaria, además de participar en diferentes tipos de talleres literarios.


https://www.auroraboreal.net/literatura/libros/1758-no-dejes-que-muera-o-la-sagacidad-como-literatura“No dejes que muera” o la sagacidad como literatura JOSÉ MANUEL PAMPÍN VILLAR no dejes memuera 152"El deseo trabaja como el viento. Sin esfuerzo aparente. Si encuentra las velas extendidas nos arrastrará a velocidad de vértigo. Si las puertas y contraventanas están cerradas, golpeará durante un rato en busca de las grietas o ranuras que le permitan filtrarse". David Trueba Cuando uno se embarca en la lectura de esta extraordinaria novela, se dispone a surcar los mares del amor en donde el deseo trabaja como el viento. El lector no debe temer el encontrarse con un capitán inexperto o bisoño en el manejo de la que es su segunda travesía novelística. Todo lo contrario, viaja con rumbo fijo por un mar donde las descripciones físicas de los personajes, el mundo onírico y sensorial, la mezcla de lo carnal con los sentimientos en muchos casos encontrados, y el uso de un lenguaje elaborado forman un conjunto pintoresco capaz de enganchar al lector nada más dejar el puerto. La novela exige un lector entregado porque su autora también se entrega a la pasión de la escritura desde las primeras palabras. Alfonso González Jerez en la presentación de la obra afirmó que: "No es casual que la escritora que protagoniza el relato —y que en parte lo escribe— sea precisamente una escritora. Gardellini demuestra una relación casi sensual por la palabra, un disfrute casi epidérmico por acumularlas y conducirlas a la hoguera o ser conducida por ellas hasta la próxima sorpresa argumental. Antes de escuchar las palabras, Gardellini parece haberlas observado en el aire y comprobado su caída en el significado. Este placer por la palabra, y hasta en la palabrería, nos garantiza que No dejes que muera es una de sus primeras novelas pero, que con absoluta seguridad, no será la última, porque el amor y sus demonios es un hontanar venenoso del que beber toda la vida y en el que empapar una biblioteca". El argumento se nos presenta con un caso policial de asesinato "...Sobre la cama de níveas sábanas, la víctima descansa su muerte..." pero que muy pronto nos desconcierta, nos aturde y espabila si es que no habíamos puesto toda la pasión anteriormente dicha, porque no parece seguir una sola línea argumental. A partir de aquí Rita Gardellini realiza una carta de presentación de sus dotes narrativas y nos ofrece un extraordinario muestrario de cambios de registro, uso de diferentes tipos de narradores, de diferentes perspectivas e incluso de saltos en el tiempo. no dejes memuera 351Todo esto tratando de crear, de sembrar dudas en el lector, que por momentos parece preguntarse si toda esa madeja narrativa podrá ser desenredada al final de la novela. Que nadie lo dude porque lo hace con maestría y desconcierto, con un final interesante. Rita destaca por muchas cosas además de por el uso del lenguaje, que maneja, estruja y que no da lugar a palabras sin sentido en ningún lugar de la novela. Me parece muy interesante la manera que tiene de entrelazar los diferentes hilos argumentales, los distintos planos, lo cotidiano con lo inaudito, el sexo y lo carnal con el romanticismo al más puro estilo Corín Tellado, creando en muchas ocasiones un contexto de duda que engancha y mantiene agarrado a las páginas del libro a cualquier lector sacrificado y exigente. Sus descripciones eróticas no dejan lugar a la indiferencia, son muy vívidas, reales, resultan estimulantes, o gustan o te repulsan porque el sexo y la carne, en esta obra, vienen cargados de la misma pasión e intensidad que el resto de temas presentes en la misma.


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La novela No dejes que muera es una mezcla feroz de sexo-carne, de la exploración de nuevas dimensiones de lo humano, de la desbordante invención de realidades, donde se estrujan las palabras para darles nuevos significados, en que el paroxismo de la violencia se excede para trivializarla... y entre tanta soledad y laberintos: sólo el amor. Así como en la mente de la protagonista se abren constantemente nuevos lugares, este libro brinda acceso a los más variados escenarios que enmarcan distintas épocas y ámbitos, en donde lo sensorial cobra gran protagonismo. Las descripciones son muy vívidas, especialmente las eróticas, y aunque a veces el ardid de la escritora es parecerlas un poco cursis, resultan siempre muy estimulantes, y en lo menos esperado, llegan a perturbar. La narradora pasa de describir la invasión de una piara de jabalíes al museo del Louvre a contar al mejor estilo Corín Tellado cómo Giorgio, el galán de Internet, seduce a sus mujeres. Las descripciones físicas de los personajes, los colores brillantes y el lenguaje elaborado forman un conjunto pintoresco y atrapante. La novela es sumamente entretenida debido a la variedad de relatos y personajes. Comienza como un caso policial y luego desconcierta porque no parece seguir una sola línea argumental, hasta que, pasada la mitad del libro, retoma la trama de suspenso. El final o los finales a descubrir van coexistiendo hasta que desbordan y sorprenden. No dejes que muera… sin antes amarme.