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Sinopsis de NIVELES DE VIDA

«Juntas dos cosas que no se habían juntado antes. Y el mundo cambia. La gente quizá no lo advierta en el momento, pero no importa. El mundo ha cambiado, no obstante.» El libro arranca con esta reflexión y en efecto reúne tres historias aparentemente inconexas que acaban mostrando secretos y sutiles lazos. Niveles de vida habla de la aventura de vivir, de los retos imposibles, del amor que todo lo desborda y del dolor de la pérdida. Y lo hace entretejiendo tres piezas independientes. La primera nos habla de los pioneros de la conquista del cielo con los globos aerostáticos y de las iniciales tentativas de fotografías aéreas realizadas por Nadar, aspirando a ser el ojo de Dios. La segunda historia retoma a un personaje de la anterior, el coronel británico Fred Burnaby –bohemio, aventurero y viajero, que murió en Jartum–, del que se relata su pasión por la legendaria actriz Sarah Bernhardt. La tercera parte salta en el tiempo del siglo XIX al XX y de las historias ajenas a la propia: la muerte de su esposa. No es la primera vez que Julian Barnes experimenta con las formas literarias. En este caso la ruptura con la narrativa más tradicional está al servicio de una aventura literaria de gran calado: indagar, huyendo del sentimentalismo, en el dolor causado por la pérdida del ser amado, adentrarse con las armas de la gran literatura en el territorio de la aflicción. El resultado es un libro deslumbrante, que rompe las barreras de los géneros y consigue una hondura y una belleza iluminadoras.

Año de publicación:2014

6 reseñas sobre el libro NIVELES DE VIDA

No es el primer libro de Julián Barnes que leo, pero sí el más profundo, de eso no tengo duda. Las tres historias de este pequeño libro no tienen demasiada importancia, solo son un hilo conductor que el autor utiliza para llevarnos a las profundidades del sentimiento humano, y no a cualquiera, sino a ese que a cualquier alma le resulta más difícil afrontar y superar; hablamos del duelo y todos los sentimientos que rodean a la pérdida del ser amado. Reconozco que el primer capitulo, o primera historia, me costó un poco, necesité un buen rato de lectura para comprender por dónde me quería llevar Barnes. Una vez comencé a entender, Barnes se convirtió en Julián me pasó el brazo por el hombro y me fue llevando, utilizando multitud de símiles y metáforas, por los recovecos de su alama atormentada. Cómo explicar el dolor, la tristeza, el miedo, la impotencia, la sensación de incomprensión... Difícil ¿No? La primera historia va de aeronáutica y nos presenta a tres personajes reales que algo tuvieron que ver con ella. El coronel Fred Burnaby, la actriz Sara Bernhardt, y el polifacético Félix Tournachon. A través de ellos nos cuenta los éxitos y fracasos de los primeros intentos del hombre de volar. El globo. Julián Insiste, repitiéndolo en pequeñas frases pero en multitud de ocasiones durante el trascurso de las tres historias, en la sensación de libertad, en el vértigo de sentirse en lo más alto y en el riesgo de caer. No deja de hace hincapié, punto importantísimo para mí, en recordarnos que el vuelo del globo y el lugar donde aterriza dependerá del azar, del viento y del clima, también en nuestra forma de conducirlo, pero mucho menos. En la segunda historia nos presenta el amor en su faceta más irreal, pasional, de admiración y el vértigo que se siente en ese peligroso avance hasta conseguir ser realmente correspondido. Si se llega positivamente a la meta, la autoestima crecerá y llevará al personaje a lo más alto, la máxima altura del vuelo, la mayor expresión de la aeronáutica pero, de no ser así, la caída será comparable al golpe físico recibido en la caída del globo. Y por último la tercera, la más intensa y emotiva historia, la que nos lleva a donde Julián, paso a paso, ha querido que lleguemos. El mas extremo sentimiento. La pérdida del ser amado, el duelo, el dolor, la incomprensión, la impotencia, el avance en su superación. Las condiciones marcan el destino del globo, igual que la del hombre, nada se puede hacer contra las decisiones de la naturaleza, contra lo que nos viene dado por el, llamémoslo, destino. "Para empezar, no hemos sido nosotros los que hemos traído las nubes, y carecemos del poder de disiparlas. Lo que en verdad ha ocurrido es que en alguna parte, se ha levantado una brisa y otra vez nos estamos moviendo" Félix Tournachon tuvo a su esposa enferma, la cuidó y estuvo a su lado hasta el final. Sara Bernhardt disfrutó de múltiples amantes y su único matrimonio fue un error y un gran fracaso. Fred Burnaby se enamoró locamente de Sara y fue rechazado, luego se casó y perdió a su esposa. Y los tres, volaron en globo. La tercera historia y última similitud es la del propio autor, que también perdió dolorosamente a su esposa. En fin, una locura de similitudes. Este no es un libro para pasar una tarde entretenida sin más, es un libro que te obliga a pensar, que te lleva a la reflexión. Si el autor no consigue este, su propósito, seguramente el lector se aburrirá. Cada persona es un mundo y sabe lo que quiere o lo que necesita, y con nuestras lecturas, evidentemente, pasa igual.


Es un libro que al inicio me costó un poco, pero a partir de la segunda parte comencé a entender y me gustó como Barnes va enlazando todo, tiene reflexiones sobre el amor, la aflicción y la pérdida .


En la maravillosa obra “Soy rojo” de Pamuk, uno de los personajes se pregunta....¿Son solo los estúpidos los que se enamoran o enamorarse transforma en estúpida a la gente?. Este libro rompe con ambas opciones, describe mediante historias aparentemente inconexas entre sí, historias de amor, distintas, felices, tristes, amores heroicos, cobardes etc. La narración es muy buena, las historias que giran sobre los primeros tiempos de la aeronavegación son excelentes, pero sobresale el descarnado relato en primera persona del autor que cuenta su duelo por la muerte de su esposa. Con dolor, pero también con ironía y humor británico. Es muy amena la lectura. Sin lugar a dudas es un libro que “cura” en el estricto sentido de la palabra. Descubrí a Julián Barnes a quien sin dudas seguiré leyendo.


Julian Barnes es un GRAN escritor. Un GRAN contador de historias y un GRAN analogista, si el término se me permite. Comencé a seguirlo por recomendación de un conocido hace ya 25 años, o más. Hasta ahora, ha sido siempre un gusto leerlo. Y poder extraer, de sus sentimientos, partes de mis propias impresiones sobre la vida. Pero estas historias, a pesar de resonar y de vibrar, no conmueven. Una larga retahíla de palabras sin sustancia, mucha auto conmiseración y poco espacio para la verdad. Es un GRAN escritor. Uno de mis héroes, junto a Martin Amis y al GRANDÍSIMO IAN MCEWAN. Y esto no lo hace menos inmune al fracaso. Un hombre enojado, es un hombre enojado. Se llame Mario1971 o Julian Barnes.


Un libro hermoso. Las dos primeras partes convergen en un tercer tramo bellísimo y brutal: el tránsito por el duelo.


Julian Barnes perdió a su esposa y pareja durante treinta años a causa de un cáncer fulminante. Y, como si la ausencia fuera una onda expansiva, el desasosiego lo sumió en un silencio oscuro. Hasta que pudo recuperar la palabra. Confiesa haber evaluado el suicidio como escapatoria y haberlo desechado cuando entendió que su memoria era el último lugar donde la mujer que había amado seguía viviendo. Suicidarse, sería, dice Barnes, matarla definitivamente. Su libro "Niveles de vida" es difícil de clasificar. Una primera parte trata sobre los pioneros de la aeronavegación en globo. La segunda parte focaliza la atención en uno de aquellos pioneros, Fred Burnaby, y su malograda pasión por la actriz Sarah Bernhardt. Finalmente, Barnes aborda, con una intimidad casi brutal, su propio dolor por la pérdida de la mujer amada. Y analiza las conductas propia y ajenas ante la más insondable experiencia humana: la muerte. Barnes insiste, a lo largo del libro, con esta frase: "Juntas dos cosas que no se habían juntado antes. Y el mundo cambia. La gente quizá no lo advierta en el momento, pero no importa. El mundo ha cambiado, no obstante." Creo que sirve perfectamente (aunque él lo aplique a otros ejemplos) para describir el encuentro entre el lector y un libro. Nada es igual (ni nosotros lo somos, desde luego) tras habernos entregado a una buena lectura.


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Frases del libro NIVELES DE VIDA

el matrimonio es un peligro más grande que un hatajo de infieles con lanzas...”

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Renzy

Cada historia de amor es en potencia una historia de aflicción. Si no al principio, más tarde. Si no para uno, para el otro. A veces para ambos”

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Renzy

... el hecho de que alguien haya muerto puede significar que no está vivo, pero no significa que no exista.”

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... los jurados no deberían preguntar «¿Es culpable?», sino más bien «¿Es peligroso?”

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Juntas dos cosas que no se habían juntado antes. Y el mundo cambia.”

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Los afligidos no están deprimidos, sino sólo debida, adecuada, matemáticamente tristes («el dolor es directamente proporcional al valor de lo que hemos perdido»).”

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El dolor propio no arroja luz sobre el ajeno.”

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El dolor demuestra que no has olvidado; el dolor realza el sabor del recuerdo; el dolor es una prueba de amor. «Si no tuvo importancia, poco importará».”

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Hay dos tipos de soledad esenciales: la de quienes no han encontrado a nadie a quien amar, y la de quienes se han visto privados del ser amado.”

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El amor puede no conducir a donde creemos o esperamos, pero con independencia del resultado debería ser un llamamiento a la seriedad y la verdad. Si no es así —si su efecto no es moral—, entonces el amor no es más que una forma exagerada de placer.”

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La aflicción es la imagen en negativo del amor; y si puede haber una acumulación de amor a lo largo de los años, ¿por qué no de dolor?”

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Renzy