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Sinopsis de MENDEL EL DE LOS LIBROS

Narra la trágica historia de un excéntrico librero de viejo que pasa sus días sentado siempre a la misma mesa en uno de los muchos cafés de la ciudad de Viena. En 1915 Jackob Mendel es enviado a un campo de concentración, acusado injustamente de colaborar con los enemigos del Imperio austrohúngaro. Breve y brillante relato sobre la exclusión en Europa en la primera mitad del siglo XX.

Año de publicación:2009

19 reseñas sobre el libro MENDEL EL DE LOS LIBROS

A Zweig le basta con una mesa en una cafetería de Viena para crear el escenario de toda una vida. Mendel es un personaje especial, un bibliografo interesado por todos los libros, pero no por sus letras. De memoria prodigiosa, parco en todo lo demás nuestro vendedor ambulante es un emblema en la ciudad, pero claro quien escribe es Zweig y pasaremos de la admiración al error y con el la injusticias y a sufrir toca. Relato que habla ante todo, del olvido, del abandono y de la crueldad del destino. Vuelve a acertar el austriaco con el realismo y la psicología de su personaje central, aunque en esta ocasion nos ofrece un protagonista poco corriente, y una vida con olor a cuero, café, papel y olvido. La forma de condensar y exprimir al máximo cada gota de tinta en sus relatos, su prosa una y mil veces, clara, elegante, precisa y sobretodo tristemente hermosa han convertido a zweig en uno de mis escritores de culto, y tengo bien pocos. Breve y precisamente por ello, dos veces bueno. No dejemos en el olvido a los viejos libreros ambulantes, bajo el polvo y las arrugas del tiempo hay verdaderas joyas y vidas dedicadas a ponernos en las manos la literatura.


Esta es la historia de Mendel, un hombre con una memoria prodigiosa y escasas habilidades sociales. Si bien Mendel vivía abstraído de las cosas mundanas, sus servicios como librero experto eran muy bien valorados en tiempos de la Alemania nazi. Más que describir los hechos que marcaron aquella época, Zweig deja sembrada una profunda tristeza en el fondo del corazón, pues nos hace partícipes del abandono y de la impotencia de quienes fueron testigos, como en este caso, de las absurdas injusticias del nacionalismo xenófobo. ¡Qué placer de lectura! Me encanta Stefan Zweig.


Una vez más, constatar que estamos frente a un maestro en el arte de escribir, que roza la perfección. Su prosa está como recién limpiada, desinfectada y libre de polvo, además, alardea de una precisión de neurocirujano. Y directa, para con muy poco, mostrar la esencia de los personajes. En este caso, Mendel, un anciano bibliógrafo judío que había estado treinta años atendiendo a sus clientes desde su mesa cuadrada en un café de Viena; sale a la luz gracias a esta narración, para transformarse en una estrella más del universo fulgurante de Zweig. Sin las hoy denominadas habilidades blandas para desenvolverse en la vida, sin capacidad para relacionarse con el mundo real, Mendel sin embargo, “es el hombre más capaz en toda Viena y además auténtico, un ejemplar de una raza en extinción, un saurio antediluviano de los libros” Así nos atrapa Zweig en la descripción sublime de esa mente prodigiosa y sus circunstancias. A Mendel me lo imagino con sus gafas redondas frente a su mesa. Tiempo atrás me tocó presenciar cómo un anciano rabino estudiaba su libro sagrado a bordo de un barco de turismo, en una travesía por el lago Nahuelhuapi rumbo a la isla de Los Arrayanes, en la Patagonia argentina, en medio de un día maravilloso y un paisaje insuperable. Iba con su familia y era el único que no prestaba atención a nada, inmerso en su mundo, en medio de ese espectáculo maravilloso sin levantar los ojos del libro durante toda la travesía. No vio nada, ni supo nada de su entorno. Sólo él y su libro sagrado. Me acordé ahora leyendo a Mendel el de los libros, por ese estado de concentración interior. Pero hasta ahí llegan las similitudes. Zweig, nos deja claro que Mendel “Había abandonado al riguroso Dios único, para entregarse al politeísmo brillante y multiforme de los libros”. Esta obra es también una reflexión sobre lo efímero y fugaz de la existencia. “¿Para qué vivimos, si el viento tras nuestros zapatos ya se está llevando nuestras últimas huellas?" Es difícil no emocionarse con el desenlace de este relato sensible y conmovedor sobre el olvido y el abandono.


Es un placer leer de nuevo a Stefan Zweig. Otro relato (o cuento) increíblemente bien narrado, donde el protagonista es un librero excéntrico que hace que sientas ternura y pena por él. Una joya literaria, como todos los del autor.


Los libros no sólo nos presentan diversos mundos, también pueden ser todo un universo para alguien, quien con ellos atesora conocimiento, recuerdos, y además, representar su carta de presentación ante una sociedad, muchas veces acostumbrada a la indiferencia y el olvido. El autor con tan pocas líneas, nos acerca a la vida de Jakob Mendel, quien fuese en su momento toda una personalidad en Viena, y no precisamente por ser de la nobleza, o tener mucha fortuna material, sino porque era un librero que muchos creían la clave para encontrar cualquier título. Todo lo que tenía era un espacio en el café Gluck donde ofrecía su extenso catálogo, cuya mente prodigiosa lograba albergar hasta con el más mínimo detalle. Sin embargo, de un día para otro en medio de su ingenuidad, da un paso en falso que cambiará su vida para siempre. Zweig una vez más nos demuestra que no necesita una historia demasiado adornada, para hacernos SENTIR en muy pocas palabras. Desde la sencillez de la vida de un personaje muy normal a excepción por su extraordinaria memoria, recordamos y añoramos a un Mendel en nuestras vidas, aquella(s) persona(s)que valoramos, cuando quizás ya es demasiado tarde. Quienes ya han leído a Stefan no se defraudarán, y aquellos que aún no lo han leído, se están perdiendo de un estupendo escritor.


Zweig nunca deja de asombrarme. Este relato es un ejemplo de lo que significa disfrutar, paladear y hasta levitar con una historia llena de magia, una oda a los libros y a los libreros. Porque en contraposición con la facilidad que encontramos hoy en día para adquirir un libro, hubo un tiempo en donde este hecho era un arte y quienes lo procuraban eran hacedores de felicidad al poner a tu alcance aquel volumen que ansiabas o aquella edición que buscabas frenéticamente. Mendel es excéntrico, erudito, caprichoso, meticuloso y único en este arte. Encuentra todo lo que busques, su memoria es extraordinaria y ponerla en duda es un sacrilegio. Es respetado, alabado, una leyenda para casi todos. Sin embargo se encuentra en el lugar y tiempo equivocados y comete el error de ser sincero. Zweig nos hace presenciar su cima y su descenso, cómo mengua y cómo es desplazado. Lo hace con tal maestría que sientes su congoja, su perplejidad, su miseria y cuando finalizas te emocionas con y por él y a pesar de la intensidad del final agradeces todo lo que Stefan te ha transmitido con tal precisión y generosidad que el relato ya forma parte de ti y tú sufres una transformación gracias a él


Cuando piensas que ya has leído todo lo mejor de un autor, alguien te dice... no, espera hay más !!!! eso me pasa con Zweig. Finalmente tengo un listado y voy tachando todo lo que leo de él y de momento todo es bueno o muy bueno . El relato de Mendel es la imagen única de la entrega a una pasión. Mendel el de los libros, no necesita más que un sitio confortable, algo de comida y luz para poder sumergirse en un mundo propio al final de su nariz. Tiene tal capacidad de memoria, que en su mente alberga la biblioteca y el conocimiento más amplio del mundo de los libros, abstracto de conocimiento popular, se ve envuelto en un periodo nefasto en su vida donde solo con su honradez, con frío y sin sus gafas, viajará al infierno de donde pocos consiguen salir.


Otro relato más que leo de Stefan Sweig y definitivamente puedo decir que tiene una manera especial de describir los sentimientos de los protagonistas, hace que te lleguen al alma, me quedan muchos escritores por conocer y muchos libros por leer pero me atrevería a decir que su forma de relatar es única, nadie como él puede hacer que en relatos tan cortos uno pueda pensar que no le ha quedado nada por contar y que lo ha hecho de forma sublime. Nada sobra y nada falta en Sweig. Este relato nos habla de un erudito en libros, un señor mayor con una memoria única y privilegiada, un librero que estudia los libros y que es único en su profesión. Nos habla de las diferencias sociales de la época por tener una nacionalidad diferente incluso cuando uno lleva años viviendo en otra tierra y se siente parte de ella. Nos habla de cómo es capaz de cambiarnos el estar encerrados en un campo de concentración, cuando nos quitan lo que da sentido a nuestra vida, nos habla de soledad y olvido y de qué puede pasar cuando uno se encuentra con la cruda realidad.


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Frases del libro MENDEL EL DE LOS LIBROS

Los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido

Publicado por:

Maribel Calle

“los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido.”

Publicado por:

CASM

...pues el recuerdo siempre une. Y un recuerdo afectuoso, doblemente.

Publicado por:

Alejo..s

"Iré contigo a ver a Mendel», me prometió. «Él lo sabe todo y lo consigue todo. Él te trae el libro más singular del más olvidado de los anticuarios alemanes.

Publicado por:

Alejo..s

"El fantástico edificio de su memoria debía de haberse derrumbado algún pilar, y toda la estructura se había venido abajo"

Publicado por:

Alejo..s

Leía con un ensimismamiento tan impresionante que desde entonces cualquier otra persona a la que yo haya visto leyendo me ha parecido siempre un profano."

Publicado por:

elmushka

Anotarle a él, a Jakob Mendel, el título de un libro, como si fuera el aprendiz de una librería o el bedel de una biblioteca, como si aquella inigualable mente libresca, diamantina, hubiera tenido que echar mano jamás de un recurso semejante, tan vulgar.

Publicado por:

Alejo..s

Sólo entonces comprendí con qué prodigio único de la memoria había topado en la persona de Jakob Mendel. Realmente, se trataba de una enciclopedia, de un catálogo universal sobre dos piernas

Publicado por:

Alejo..s

“... los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido.”

Publicado por:

Annamh151

No, Jakob Mendel no se olvidaba nunca de un título, de una cifra. Conocía cada planta, cada infusorio, cada estrella del cosmos perpetuamente sacudido y siempre agitado del universo de los libros.

Publicado por:

Alejo..s

“...todo lo que es único resulta día a día más valioso en un mundo como el nuestro, que de manera irremediable se va volviendo cada vez más uniforme.”

Publicado por:

Annamh151

“¿Para qué vivimos, si el viento tras nuestros zapatos ya se está llevando nuestras últimas huellas?”

Publicado por:

Annamh151

Los libros sólo se escriben para, por encima del propio aliento, unir a los seres humanos, y así defendernos frente al inexorable reverso de toda existencia: la fugacidad y el olvido.

Publicado por:

BlancaMB

¿Para qué vivimos, si el viento tras nuestros zapatos ya se está llevando nuestras últimas huellas?

Publicado por:

Jessy CW