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Sinopsis de MEMORIAS DE UNA GEISHA

Las confesiones de Sayuri, una de las más hermosas geishas del Japón de entreguerras, donde aún resonaban los ecos feudales y donde las tradiciones ancestrales empezaban a convivir con los modos occidentales. De la mano de Sayuri entraremos en un mundo secreto dominado por las pasiones y sonstenido por las apariencias, en el que la sensualidad y la belleza no pueden separarse de la degradación y el sometimiento: un mundo en el que las jóvenes aspirantes a geishas son duramente adiestradas en el arte de la seducción, en el que su virginidad se vende al mejor postor y donde tienen que convencerse de que, para ellas, el amor no es más que un espejismo.

Año de publicación:1997

77 reseñas sobre el libro MEMORIAS DE UNA GEISHA

No fue exactamente lo que esperaba pero tampoco me ha desilusionado. Me sorprende la capacidad japonesa que he observado en varias historias de contar sucesos trágicos con mucha calma y normalidad, cosa que ayuda a que no sea un mar de lágrimas pero a la vez me distancia un poco de los personajes. En esta historia podemos conocer la vida de Sayuri desde antes que ese fuera su nombre. Saber de su infancia y como llegó a convertirse en Geisha, pasando por todo su entrenamiento y los hombres que la hicieron convertirse en quien fue. Si algo consigue este libro es humanizar a las Geishas y hacernos ver el otro lado de la moneda, no todo es elegancia y riqueza y es increíble las cosas que podemos llegar a hacer por sobrevivir y mantener cierto estilo de vida.


Este libro ha sido extraño para mí... ¿Cómo decirlo?. Es la primera vez que leo algo, con varios puntos conmovedores y trágicos pero que, en realidad no me ha sacado ni una lágrima pero si me ha inundado el corazón de muchos sentimientos. Creo que tiene que ver con su narrativa; bastante relajada y diría yo impersonal. Es: como si tuvieras a una Sayuri ya entrada en años enfrente de ti contándo su historia; con cierta nostalgia pero sin dolor. Aquí lo que me tocó fué la inocencia de una Chiyo (Sayuri) de nueve años,que viendo las cosas que pasan a su al rededor llega a imaginarse un futuro lindo y casi de ensueño, muy diferente de lo que realmente llega a ser. Y también es su inocencia la que la lleva a desear llegar a ser una geisha ( o al menos así lo veo yo) Con tintes románticos; sin llegar a ser una historia de amor al cien por ciento, con algunas referencias de la segunda guerra mundial; sin llegar a ser una historia de guerra; todo en medio de vistosos kimonos, ceremonias de té y todo lo que hace de una mujer, una geisha. Definitivamente está es una gran historia que en ningún momento se me hizo aburrida y todo lo contrario, solo quería seguir leyendo para ver que más pasaba. Un libro para mí; maravilloso, que no dudo en recomendar.


La historia está escrita con un estilo muy relajado, dado que está contada en primera persona desde la perspectiva de la protagonista uno puede ir viendo la evolución del personaje, la maduración desde una chica de pueblo con una historia de vida muy triste, totalmente ingenua y esperanzada hasta la geisha consumada que nunca perdió su dulzura y su distinción. Además podemos ver al Japón de la historia como en una película, con imágenes muy vividas. A través de sus páginas pude conocer de una cultura muy distante de la mía y de la que no tenía ni idea. Me encantó.


Una infancia arruinada, él como tienen que sobrevivir siendo unas niñas y lo cruel que las tratan. Todo lo que Chio tiene que pasar para ser Geisha y estar en contacto con el presidente. Es un amor frustrado pues al estar juntos no supieron sobrellevarlo y Chio terminó sola nuevamente, en un lugar extraño y sin amigos.


Me encantan las novelas basadas en hechos reales y esta me gustó mucho aunque es una historia dura. Conocí ciertas costumbres de una cultura que desconocía.


Cuanto menos curioso éste magnífico libro que me llevó a saber un poquito más de ése mundo tan misterioso sobre las Geishas. Ahora bien, si nos quería vender una historia de superación no lo compro, lo siento, pero me parece más una historia de supervivencia . La cultura japonesa llama la atención , entre otras cosas por lo reservados que son sí y sobretodo por su manera tan calmada y sosegada de explicar las cosas , aunque sean auténticos terrores. Vamos a viajar unos 100 años hacia atrás , a ése misterioso oriente, tan lleno de luz y tan cautivador . Se dijo de Sayuri ( la protagonista ) que fue una de las más hermosas geishas que han existido y en éste libro nos encontramos con sus memorias , o al menos , a falta de saber más, es lo que nos vende el autor . Un mundo dominado por las pasiones y sostenido por las apariencias, un mundo en que la virginidad se vende al mejor postor, un mundo que nos venden cómo enigmático , pero señores, un mundo dónde las geishas no tienen elección , donde se las priva de libertad y dónde se les enseña de forma durísima el arte de seducir. A veces incluso, leyéndolo se me olvidaba que realmente había ocurrido ésa historia y se me hacía amargo y horrible seguir leyendo por muchos adornos que nos quieran poner . Memorias de una geisha es un libro narrado exquisitamente , con muchísimos detalles y descripciones, pero no es una historia feliz , nos descubren la sociedad japonesa, tan desconocida y misteriosa, incluso atrayente , la esencia de las ceremonias , cultos, personalidad. Una historia cruda y dura pero también es una lectura mágica.


Después de casi veinte años volví a re-leer esta novela y fue un ejercicio que me permitió tener una perspectiva diferente y algo mas madura. La primera vez lo leí con un enfoque más romántico, pero en esta oportunidad me encuentro con una temática muy profunda con respecto a la trata de personas. Aunque las geishas han sido un icono de la cultura y la historia del Japón, estas mujeres tienen todo un proceso de preparación y transformación tanto en su aspecto físico, mental y emocional. La gran mayoría de ellas fueron vendidas por sus propios padres desde que son niñas y las que no servían durante el proceso o no fueran agraciadas físicamente terminaban sus vidas como sirvientas o prostitutas. Las geishas no tenían vida propia, no tenían poder de decisión, las convertían en mujeres inútiles e inseguras de su existencia.


Memorias de una Geisha podría muy bien llamarse Memorias de una Época, en este caso la época que le tocó vivir a la protagonista, a comienzos del siglo XX, en un Japón que está cambiando sus costumbres ancestrales, que se está occidentalizando, modernizando y muchas costumbres son muy difíciles de dejarlas a un lado. Se convierte en Geisha porque éstas mujeres gozan de ciertos privilegios como son una educación, el aprendizaje de tocar instrumentos japoneses; participar en la ceremonia de servir el té y otros que se irán develando a lo largo de estas páginas. Lectura muy agradable y recomendable.


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Frases del libro MEMORIAS DE UNA GEISHA

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