Calificar
8,4 140 votos
COMPRAR EN PAPEL

Sinopsis de LOS RESTOS DEL DIA

Novela hilarante, relato conmovedor, historia de la Segunda Guerra Mundial, un romance entre dos personas que no se tocan ni el meñique. Inglaterra, julio de 1956. Stevens, el narrador, durante treinta años ha sido mayordomo de Darlington Hall. Lord Darlington murió hace tres años, y la propiedad pertenece ahora a un norteamericano. El mayordomo, por primera vez en su vida, hará un viaje. Su nuevo patrón regresará por unas semanas a su país, y le ha ofrecido al mayordomo su coche que fuera de Lord Darlington para que disfrute de unas vacaciones. Y Stevens, en el antiguo, lento y señorial auto de sus patrones, cruzará durante días Inglaterra rumbo a Weymouth, donde vive la señora Benn, antigua ama de llaves de Darlington Hall. Y jornada a jornada, Ishiguro desplegará ante el lector una novela perfecta de luces y claroscuros, de máscaras que apenas se deslizan para desvelar una realidad mucho más amarga que los amables paisajes que el mayordomo deja atrás. Porque Stevens averigua que Lord Darlington fue un miembro de la clase dirigente inglesa que se dejó seducir por el fascismo y conspiró activamente para conseguir una alianza entre Inglaterra y Alemania. Y descubre, y también el lector, que hay algo peor incluso que haber servido a un hombre indigno…

Año de publicación:1989

21 reseñas sobre el libro LOS RESTOS DEL DIA

Mr. Stevens es mayordomo de la Mansión Darlington Hall, pero no uno cualquiera, es un mayordomo ingles hecho y derecho, donde la dignidad es lo primero, su vida se organiza en torno a servir como Dios manda, sin sentimientos, sin emociones, sin sentido del humor, sin cuestionamientos. Lo que su señor dice y hace es siempre lo correcto y la lealtad es lo primero. Pero un día... Lord Darlington muere, la mansión es vendida y él es parte del lote, una mansión inglesa con mayordomo de primera incluido. Pero este nuevo dueño no es ingles, es norteamericano, costumbres y humor cambian. Nuestro Mayordomo no conoce el humor así que en esta nueva etapa de su vida se le presenta un gran desafío. La servidumbre esta reducida al máximo y el se embarca en un viaje en auto (prestado por su señor) con la excusas de buscar a Mrs. Kenton, la antigua ama de llaves, para convencerla de que retome sus funciones. Un viaje donde estará la reflexión y la búsqueda de un nuevo equilibrio ,sus recuerdos de su relación con Mrs. Kenton y sus sentimientos nunca reconocidos. A medida que leemos nos encontramos con situaciones por demás graciosas, contadas con una seriedad absoluta, donde varias veces se siente consternado por lo que sucede a su alrededor. Por momentos se hace lento, pesado, demasiadas descripciones del paisaje, pero es entendible, nunca viajó, nunca salió de la mansión, y por momentos es maravilloso. Recomiendo ampliamente esta lectura.


Este libro es más pesado que collar de melones😐 Sí. Un bodrio...PERO!! ALTO AHÍ!! Es un bodrio muy pero muy bien escrito. Y sí, Ishiguro logró seducirme a pesar de que en el proceso me dormí varias veces. Le perdono las diatribas sobre la maldita dignidad del mayordomo, las interminables paginas limpiando la plata de los tenedores y los dilemas morales sobre si ir a chichonear con el ama de llaves o mejor correr a hacerle un tesito al amo. Se lo perdono porque además de estar bien escrito es coherente: es un relato en primera persona de un mayordomo ingles. El tipo tiene como lema en la vida poner cara de póquer aunque se desate el apocalipsis. No podía esperar que ande a los saltos. Por otro lado, abrazo, medalla y beso para Kazuo 👏👏. Hay que ser inteligente, original y atrevido para poner como protagonista un personaje que históricamente nació para ser un mero apéndice de otro. Y creanlo o no...me hizo reir 😃. Es que el tipo este a veces se metía en cada berenjenal que al ser relatado con ese tono formal, educado y digno daba un aire grotesco y exquisitamente irónico. Pero sin dudas, lo mejor que tiene Kazuo Ishiguro es que terminó escribiendo una oda hermosa, sentida y original (bueno..sí. También algo tediosa) al arrepentimiento. El que acecha los restos de nuestros días cuando miramos atrás y vemos que no supimos ver.


Mister Stevens tiene la oportunidad de describir los recovecos y las heridas permanentes que su carácter y flema inglesa a cubierto de manera impenetrable,y es que acaban de prender las luces en la escollera y escucha la emoción de las personas esperando la noche cerrada para poder contemplar esos fogonazos coloridos. Tal vez sea cierta esa sensación que lo va invadiendo e impregnando todo en su viaje para poder verse con Miss Kenton ,y tener la decisión de afirmarse en la consagración de su trabajo de mayordomo de Lord Darlington y no tener la oportunidad de arrepentirse por lo que no pudo darse en su momento. Al contraste su vida le va revelando una sucesión de vivencias que lo va uniendo a tremebundas y oscuros sucesos que torcieron la historia de Europa y se van cociendo en el palacio de Lord Darlington. ( Atenuar el castigo para Alemania en el tratado de Versalles, el preludio del fascismo y el comienzo de la segunda guerra mundial). Pero sutilmente logra evadir esas circunstancias sin dar una opinión o postura por duro que parezca ,¿qué se gana con estar mirando siempre atrás? ¿Con culparnos del hecho de que la vida no nos haya llevado por el camino que deseábamos? ...


En lo que resta del día debo describir; la muy agradable manera de escribir de Ishiguro, el uso del monólogo de manera tan elegantemente discreta, la ponderación de la dignidad de un hombre por sobre todo, el respeto a su profesión, que va aunado a su incapacidad para tomar acciones, decisiones o soluciones que no competen a su estatus y por ende pueden comprometerlo a el mismo. Mencionar ademas, la justificación de sus actos y omisiones en atención a esta dignidad, tan hierática, espartana y flemática, que tanto se atribuye a los ingleses. No se puede poner una justificación y al mismo tiempo emitir un juicio, en abierto desdén a esto , Mister Stevens, mayordomo de toda la vida, estoicamente leal, al servicio de Lord Darlington, narra anécdotas de la vida de ambos y de Miss Kenton, ama de llaves, siempre prendada de él, él siempre prendado de ella. Lord Darlington, pro Nazi activo, es justificado, e incluso considerado por Stevens, al mencionar que “ un mayordomo no puede intervenir en las decisiones, acciones e ideas de quien lo contrata “. Como diría Balduino, el Leproso ( cita requiere confirmación) “ cuando quien te mueve son reyes u hombres de poder debes proteger tu alma “ Y todo ello sucede en un corto viaje, al final de su carrera, tras el fallecimiento de Darlington en busca de reencontrarse con Miss Kenton, con el pretexto de recontratarla. Aunque es más un viaje de reencuentro consigo mismo, tratando de dar sentido a una vida que aparentemente nunca lo tuvo, donde nunca hubo espacio para otra persona y menos aún para el amor. Y otorgar relevancia, a -lo que resta del día, o de su vida - Genial la prosa de Ishiguro, el manejo del monólogo, triste y deprimente el sinsentido de la vida que no alivia ni la perfección de la obra de Dios manifestada en la campiña inglesa. La película buena a secas, pero extraordinario Sir Anthony Hopkins en el papel de Stevens.


253 páginas. Me pareció un libro entretenido, muy bien escrito, elegante y sin excesos. Por ratos lento y por ratos conmovedor. Pero el libro, todo, es como si uno se entrará, a escondidas, cada noche, y robará el diario de alguien y leyera lo que ha escrito. Al leer el diario de una persona llegas a conocerla, a veces más, que en el trato diario. Eso pasa con mister Stevens, cuando lees "su diario" a escondidas, llegas a conocer sus emociones; esas que, al ser un excelente mayordomo y que dicho sea de paso es su único anhelo en la vida, no deja asomar nunca.


Me pareció un libro muy entretenido, narra la vida de un mayordomo que cuenta anécdotas de su profesión. Qué bien escribe Ishiguro, elegante y sin artificios. Las discusiones de Mr. Stevens con Miss Kenton, el ama de llaves, son hilarantes. Recomiendo, no se lo pierdan. El libro obtuvo el premio Man Booker.


Esplendida descripción de la flema inglesa a través de la vida de un mayordomo que sorprende por la interioridad de su pensamiento en relación a los grandes señores a los que sirve. Muy especial y sorprendente.


Muy buena.


Ver más reseñas

Más libros del autor KAZUO ISHIGURO


También se buscó en LITERATURA CONTEMPORÁNEA


Frases del libro LOS RESTOS DEL DIA

No obstante, la impresión que verdaderamente me causaba era que, más que tranquilidad, se trataba de un sentimiento de hastío ante la vida. La chispa que había hecho de ella una persona vivaz y, algunas veces, veleidosa, se había apagado."

Publicado por:

marenpergamino

_Siento tener que decir esto, pero hace dos noches vi que su padre se dirigía con su bandeja lentamente al comedor y, encima de la sopa, le colgaba una gota de la nariz. No creo que sea un modo de servir que despierte el apetito. (👃💧🍲...😐)

Publicado por:

marenpergamino

Todos debemos dar gracias por lo que de verdad tenemos.

Publicado por:

Africa Rubia

Después de todo, no se puede retroceder el tiempo. No se puede estar siempre pensando en lo que habría podido ser. Hay que pensar que la vida que uno lleva es tan satisfactoria, incluso más, que la de los otros, y estar agradecido.

Publicado por:

Africa Rubia

Después de todo, no se puede hacer retroceder el tiempo. No se puede estar siempre pensando en lo que habría podido ser. Hay que pensar que la vida que uno lleva es tan satisfactoria, o incluso más, que la de los otros, y estar agradecido.

Publicado por:

Edd62

Solo veo el resto de mis días como un gran vacío que se extiende ante mí."

Publicado por:

marenpergamino

Cuando uno ve que su casa está ardiendo, lo último que hace es reunir a toda la familia en el salón para discutir durante una hora sobre las posibilidades que hay de escapar.

Publicado por:

Edd62

Nunca había imaginado que fuera usted un mujeriego, supongo que será para quitarse un poco de años. Claro que siendo así, no se si deba facilitarle un encuentro tan sospechoso

Publicado por:

Edd62

Fue un hombre valiente. Durante su vida siguió un camino, que resultó no ser el correcto, pero lo eligió. Yo sólo confié en su instinto. Durante todos aquellos años en que le serví, tuve la certeza de estar haciendo algo de provecho ahora ni siquiera puedo decir que me equivoqué.

Publicado por:

Edd62

No creo que deba recordarle que en nuestra profesión no debemos dejarnos llevar por nuestros sentimientos y debilidades. Nuestra obligación es acatar los deseos de nuestro patrón

Publicado por:

Edd62

No se puede estar siempre pensando en lo que habría podido ser. Hay que pensar que la vida que uno lleva es tan satisfactoria, o incluso más, que la de los otros, y estar agradecido.

Publicado por:

Luis Peña