LOS DUEÑOS DEL VIENTO

PATXI IRURZUN

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Sinopsis de LOS DUEÑOS DEL VIENTO

La famosa caza de brujas en Zugarramurdi, el auto de fe de Logroño de 1610, las cárceles secretas de la Inquisición, los bucaneros de La Española, los Hermanos de la Costa y la república libertaria que intentaron crear en la isla Tortuga, los corsarios vascos del mar Caribe? Joanes de Sagarmin, protagonista y narrador de esta novela vivirá todas estas peripecias tras huir de la pequeña aldea navarra de Zugarramurdi. Perseguido por la Inquisición, encontrará refugio junto a otros huérfanos y huidos de la justicia, primero en el sur de Francia, junto a los terribles corsarios vascos, y después en el Nuevo Mundo, donde se convertirá en músico de una tripulación pirata. A lo largo de su agitada vida, el destino de Joanes permanecerá siempre unido al de un encantador y cruel filibustero, Kuthun, y al de la misteriosa Morguy, la joven vidente y ayudante del inquisidor Lancre. Entre los tres se establece un triángulo de amor y odio, en cuyo centro permanece la búsqueda de una libertad que el destino y la cuna parecen haber negado a quienes tienen como única posesión el viento y esperan que alguna vez sople a su favor.

Año de publicación:2017

1 reseña sobre el libro LOS DUEÑOS DEL VIENTO

Debo reconocer que cuando compré el libro en los saldos de Alcampo lo hice porque me encanta la época en que transcurre la historia; aunque considerando el tamaño -liviano-, y todo lo que se esboza en la sinopsis de la contraportada (caza de brujas e inquisición en Navarra, corsarios vascos, piratas del caribe, triángulo amoroso...), mis expectativas eran escasas. ¿Se podía salir con éxito de tamaño berenjenal en tan poco espacio? Sin embargo, ya a mitad de la lectura quedé enamorado, no solo de la historia y su cuidada ambientación, sino de la trayectoria vital del protagonista (fuera del tiempo) en ese continuo anhelo de libertad que apenas roza en su corta etapa de bucanero. Inmerso en un contexto de violencia, que a veces ejerce sin demasiada convicción, pero que sobre todo contempla o sufre; la música -su música- y su lengua vasca son el único tesoro que nadie podrá arrebatarle, la esencia de su libertad, incluso en períodos de encarcelamiento y semiesclavitud. Y es que los señores del viento son dos: Kuthun, que enseñorea los vientos que hacen libre su barco, y Joanes, que domina el viento que hace sonar sus instrumentos. No sé si la historia pretende tener moraleja, pero me quedo con el ansia de libertad y el recurso a la violencia por parte de los oprimidos como único medio de defenderla; aunque la batalla se sepa perdida, y aunque las pequeñas victorias obtenidas por medio de la violencia condenan a esos mismo oprimidos a convertirse en opresores y a parecerse a sus verdugos. Una lectura muy recomendable.