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Sinopsis de LAS HERMANAS BUNNER

«La novela nos recuerda, por su precisión, el mecanismo de un reloj. Es un magnífico ejemplo de equilibrio narrativo. Al mismo tiempo, es un caso excepcional en la obra de Wharton. Por el ambiente en que se desarrolla la acción y por la especial simpatía con que la autora se acerca al personaje central, Las hermanas Bunner se destaca entre toda su producción. Su lectura revelará a quienes no hubieran tenido la oportunidad de conocer este texto un aspecto nuevo de la autora norteamericana y nos confirma el enorme talento que poseía.» Soledad Puértolas. Ann Eliza y Evelina Bunner, las protagonistas de esta novela corta, regentan una modesta mercería en un barrio humilde de Nueva York. Un día, con motivo de su cumpleaños, Ann Eliza le regala a su hermana un reloj. Este objeto será el causante de que los cimientos sobre los que se asientan sus vidas empiecen a tambalearse. Edith Wharton escribió esta conmovedora historia sobre la abnegación y el sacrificio en 1892, si bien no la publicó hasta 1916 en el volumen titulado Xingu and other stories. A pesar de su temprana fecha de redacción, los conocedores de su obra no dudan en considerarla una de sus creaciones más logradas. En ella quedan patentes tanto su habilidad a la hora de desarrollar una trama como su maestría para describir el ambiente en el que se desenvuelven sus narraciones y como plasma las motivaciones, las dudas y los anhelos de sus personajes.

8 reseñas sobre el libro LAS HERMANAS BUNNER

Las hermanas Bunner, de Edith Wharton Se nos presenta la historia de dos hermanas maduras que se han acoplado bien en su rutina con una pequeña tienda en la Nueva York, de finales del siglo XIX, su vida es muy humilde, pero viven bien con lo poco que tienen. Un día la mayor decide hacerle un obsequio a su hermana, un reloj, que en realidad tiene como propósito un pequeño lujo para su pequeña habitación. Será este el punto de inflexión que causará cambios sustanciales en sus vidas, debido al hombre que le vende dicho reloj. Estamos en una sociedad en que no se ve bien que las mujeres vivan solas, por lo que el aparente interés de un hombre también maduro y con un trabajo modesto, ocasiona expectativas en ambas hermanas, que además pondrán a prueba sus relaciones y amor mutuo. No cabe duda del cariño que existe entre ellas y los sacrificios que están dispuestas a realizar una por la otra, pero al final solo una de ellas puede casarse con el hombre. Sin embargo, no todo es lo que parece. La segunda mitad del libro la historia da giros inesperados que sumen en la angustia y el dolor a las hermanas, los sacrificios se duplican pero el amor perdura. El libro nos lleva a cuestionarnos tanto en ese tiempo como en el actual, esa idea de que la mujer deba depender de un hombre para vivir bien, así como el dejarse llevar por las apariencias y no ahondar en lo que hay detrás de las personas. Tanto entonces como hoy, existen vicios en la sociedad que afectan a los más vulnerables, hablemos de drogas, desempleo, juicios morales y religiosos, todo cuenta. Y posiblemente, la mayor reflexión de todas es el valor de los sacrificios que hacemos por los seres queridos con la fe y esperanza de que nuestra renuncia se convierta en la alegría y bienestar de aquel a quien amamos, pero que en realidad, no siempre se da tal cual, debemos meditar con profundidad las consecuencias de nuestras acciones y decisiones. Una novela sencilla, fácil de leer, con varios mensajes y reflexiones implícitas. Leído en 2021 PD: Si te ha gustado esta reseña o la de cualquier de nuestros compañeros y decides premiarla con un like debes hacerlo en el corazón grande 💙 donde dice: ¿te ha gustado esta reseña? O por si acaso a los corazones. Muchas Gracias!!


Un reloj tiene la culpa de que la vida apacible de las hermanas Bunner de un giro inesperado y ya nada vuelve a ser igual. Dos hermanas solteras viven humildemente al cargo de una pequeña merecería en un barrio de Nueva York. Estamos a finales del siglo XIX, época en que no era bien visto que una mujer no estuviera casada al resguardo de un marido que la protegiera y mantuviera, con el que poder formar una familia y vivir felizmente a su lado. Y la edad en la que se esperaba que eso ocurriera ya había pasado de largo para estas dos hermanas. Pero aparecerá en sus vidas el señor Ramy y las llenará de esperanza e ilusión. En él verán un futuro prometedor y el fin de su soledad. La forma de enfrentarse a la situación no será igual para las dos. Evelina, la hermana menor, más impulsiva y egoísta tomará decisiones sin dudar. En cambio Ann Eliza, la hermana mayor, responsable del negocio, abnegada y capaz de sacrificarse por la felicidad de los demás, antepondrá sus anhelos para no perjudicar a nadie. Una historia que en un inicio parece sencilla, sin sobresaltos ni sorpresas, da un giro en la segunda parte para ofrecernos dosis de intriga y suspense. Con una escritura bella y elegante, llena de detalles, la autora nos regala una novela corta llena de claroscuros y una descripción de la atmósfera excelente. La tristeza irá de la mano del amor, la renuncia y el sacrificio por conseguir la felicidad. Una novela que nos da la oportunidad de reflexionar sobre la soledad y el significado de la felicidad en una época donde la mujer tenía siempre todas las de perder.


Una extraordinaria y excelente novela de la gran escritora Edih Wharton, aunque, lo que más recordemos de ella sea su premiada y sin duda importante obra," La edad de la inocencia". Sin embargo, este libro merece la pena ser leído, escrito en el año 1892 casi treinta años antes y cuando la autora también tenía treinta años. La editorial Contraseña nos presenta con una bella portada de Elisa Arguilé, una buenísima traducción y un estupendo prólogo de Soledad Puértolas, una conmovedora y enternecedora historia, que nos adentra en un mundo y un ambiente, muy alejado y totalmente diferente de La edad de la inocencia. Soledad Puértolas nos habla de Wharton como una magnífica creadora de atmósferas, y cuyos protagonistas son parte de los escenarios y los paisajes que describe. La novela está centrada en unos personajes muy especiales, que son retratados de forma magistral y con detalle, son dos hermanas, Ann Eliza y Evelina Bunner, que regentan una pequeña y humilde mercería de barrio. Se complementan, se adoran y viven de forma muy modesta de su trabajo. Nos va a relatar una historia muy particular, sin sofistificación y con especiales y destacadas descripciones de los detalles que componen la tienda, el barrio y las costumbres del momento, en la ciudad de New York de finales del siglo XIX y pincipios del siglo XX, mostrándonos su ambiente opresivo. Y como perfecta conocedora de las dificultades de la mujer en esa época, Wharton, nos va a ofrecer una maravillosa obra, sin ostentación y donde refleja la existencia rutinaria de dos hermanas, que habitan en el espacio reducido de su pequeña tienda. Llevan una vida tranquila y ordenada y cuyas relaciones sociales se limitan a sus vecinas. Y un reloj, sí, el objeto que será el desencadenante de todos los sucesos. Un reloj que Ann, la hermana mayor, le regala a Evelina en el día de su cumpleaños y evitar así tener que asomarse a la calle para mirar el paso del tiempo. Y a partir de aquí todo comienza a cambiar y sus vidas quedarán inexorablemente marcadas. He aquí el importante logro de la autora. Un pequeño detalle y una poderosa historia. La llegada y el acercamiento del señor Ramy, el dueño de la relojería, al que Ann le había comprado el reloj, dará un giro radical en sus vidas y las cambiará. Un personaje al que conoceremos poco a poco, pero que llegará a convertirse en el elemento principal, que nos llevará al intenso dramatismo en el que se transformará la vida de las dos hermanas. Y hasta aquí puedo leer. La historia es conmovedora, también tierna y al mismo tiempo desoladora. Llegamos a vivir y sentir con las dos hermanas el amor y el sacrificio que transmiten. Un relato impresionante, inteligente, todo un regalo potenciado con el estilo elegante de la autora que siempre nos atrapa, y debemos disfrutarlo sin prisa, con un ritmo pausado en nuestra lectura. Un desenlace magistral, duro, emotivo y cargado de dramatismo. Una verdadera joya. Absolutamente imprescindible.


Las hermanas Bunner llevan una vida rutinaria y precaria, atendiendo una mercería de su propiedad en un semisótano de Nueva York, los días y los años transcurren sin cambio alguno, hasta que la hermana mayor compra un reloj para obsequiarlo en su cumpleaños a Evelina, la más joven de ellas. Lo colocan sobre un mueble y su ruidoso tic tac les servirá de compañía. Sin embargo ignoran que esa nueva adquisición será el portador de un giro inesperado en el destino de ambas; cambios, novedades y sorpresas, una historia en la vida de ambas... Me pareció una lectura tierna y a la vez dramática pero preciosa.


Qué disfrute de libro!! Qué maravilla de narrativa!! Una Obra tan cortita, con una trama tan simple y un enganche de principio a fin. Toda una joya narrativa. Las hermanas Bunner es una novela de amor. Un amor confesado y admitido a solas. Un amor al que se renuncia. Las razones de este silencio van más allá de las meras convenciones sociales. Se trata de una renuncia más profunda. Para la mayor de las hermanas Bunner, por quien Edith Wharton ha tomado partido, constituyen una unidad. Si la unidad se ha de romper, que la responsabilidad no recaiga sobre ella, se dice, más o menos, nuestra protagonista. Hay renuncia y espíritu de sacrificio. Lo que se intuye es que la hermana mayor prefiere la felicidad de la pequeña antes que la suya, consciente de que la suya supondría la desdicha de su hermana. La historia de amor, que parecía estar enfocada en el hombre que viene a trastocar el orden que impera en la familia, toma, de pronto, otra dirección. El verdadero dolor de la hermana mayor no será, desde este momento, el de la renuncia del amor, sino el de la pérdida de la hermana pequeña. Porque el drama se centra en la hermana pequeña. Y eso es lo que la mayor intuye. Desde su soledad, se lanza al rescate de su hermana y, finalmente, no le queda sino esperar, estar ahí, en su tienda y su trastienda, resistir. Con heroicidad, con dignidad, con amor. 📚 Edith Wharton escribió Las hermanas Bunner a los treinta años. Aún no le había llegado el reconocimiento. Era una mujer inquieta, viajera, apasionada de la cultura europea, escritora, decoradora, estilista, dueña de una fuerte personalidad. Resulta tentador comparar a la autora con la heroína de Las hermanas Bunner, la mujer que renuncia, que duda, que vive una existencia rutinaria, anónima, en un espacio muy reducido: la tienda, la trastienda, la casa de vecindad, la calle. Poco más....


Otro libro que termine abandonado, las pocas páginas que leí se me hizo demasiado lenta (y un tanto aburrido) y también por qué no me terminó enganchar. ¿Pienso darle una nueva oportunidad a este libro? NO ¿Pienso leer otras cosas de la autora? POR SUPUESTO QUE SÍ.


Aburrido, estuve muy emocionado al principio por leer este libro, pero lo aburrido aunque no sea ilegal, fue para mi un delito, todo comienza con un reloj de cumpleaños para Evelina por su hermana Eliza, las hermanas vivían en una situación económica no muy agradable, así que el reloj era un lujo, un día el reloj comienza a fallar, acuden a la ayuda del vendedor, después se hacen amigos y Eliza comienza a sentirse atraída por el, la trama inicial es esa, lo demás no puedo contarlo porque sería contar toda la historia. No me gustó, sinceramente fue un poco mucho simple para mi gusto.


Es una novela auténtica donde la escritora con su ya muy particular estilo, nos muestra una vez más las emociones humanas, en este caso las de un par de hermanas solteras. Abnegación y sacrificio son los elementos clave en este trabajo. En las novelas y relatos de Edith Wharton, el Nueva York de principios del siglo XX es un personaje más. La capacidad de Edith Wharton para transmitir el ambiente opresivo de las convenciones sociales la convierte en una cronista especialísima de la época.   La ciudad es una entidad que se rige por sus propias normas. Se concede determinados caprichos, comete errores e injusticias y, por encima de todo, desea sobrevivir, adaptarse a los cambios, no sucumbir. La vida de sus habitantes, dure lo que dure —Nueva York se encuentra en pleno proceso de crecimiento, y sus grietas y fisuras amenazan al orden social—, se desarrolla en función de los hábitos, costumbres y reglas que imperan en la ciudad y que, en cierto modo, están por encima de sus habitantes. En esta novela corta, escrita en 1892,casi treinta años antes que "La edad de la inocencia". La autora centra su interés en unos personajes, un barrio y unas historias nada glamourosa. Y profundiza en un personaje, la mayor de las hermanas Bunner, a quien la voz que narra se pega como una sombra. Sorprenden las diferencias entre esta novela temprana y el resto de su obra. En "La edad de la inocencia" —por atenernos a un punto de referencia— la acción se desarrolla en el sofocante núcleo' de la alta sociedad neoyorquina. La perspectiva que predomina en el relato es la de un personaje masculino que se comporta más como observador que como hombre de acción. En realidad, es completamente ajeno al corazón del drama que late en el interior de la condesa Olenska. "En Las hermanas Bunner", por el contrario, se nos presentan un barrio y una sociedad caracterizados por la modestia, la mediocridad, la precariedad. Es también un mundo sofocante, porque los límites están siempre presentes en la conciencia de Edith Wharton. Mostrando al lector un drama interno del personaje principal, e incluso atisbamos los tortuosos conflictos de los otros. La precariedad económica en la que viven es ya un factor determinante. Y carecen de ese apoyo que el grupo social privilegiado da siempre a los suyos. En el ambiente del barrio donde se encuentra la mercería de las hermanas Bunner, cada cual tiene que luchar por mantener su puesto social, su trabajo, su familia, sus pequeñas posesiones. Sin embargo, encontramos aquí una clase de apoyo mucho más genuino. Se barajan categorías morales de más calidad: hay generosidad, caridad, bondad. "Las hermanas Bunner" es una novela de amor. Un amor confesado y admitido a solas. Un amor al que se renuncia. Las razones de este silencio van más allá de las meras convenciones sociales. Se trata de una renuncia más profunda. Para la mayor de las hermanas Bunner, por quien Edith Wharton ha tomado partido, constituyen una unidad. Si la unidad se ha de romper, que la responsabilidad no recaiga sobre ella, se dice, más o menos, nuestra protagonista. Hay renuncia y espíritu de sacrificio. Lo que se intuye —no expresado del todo, lo que es propio de Wharton— es que la hermana mayor prefiere la felicidad de la pequeña antes que la suya, consciente de que la suya supondría la desdicha de su hermana. La historia de amor, que parecía estar enfocada en el hombre —el relojero— que viene a trastocar el orden que impera en la familia, toma, de pronto, otra dirección. El verdadero dolor de la hermana mayor no será, desde este momento, el de la renuncia del amor, sino el de la pérdida de la hermana pequeña. Porque el drama se centra en la hermana pequeña. Y eso es lo que la mayor intuye. Desde su soledad, se lanza al rescate de su hermana y, finalmente, no le queda sino esperar, estar ahí, en su tienda y su trastienda, resistir. Con heroicidad, con dignidad, con amor. La vida de las hermanas Bunner empezó a cambiar cuando el reloj entró en la casa. La conciencia, el sonido, el tictac del tiempo es un factor nuevo. La vida, que había estado paralizada y era perfectamente previsible, se echa a andar y ya no se sabe hacia dónde puede dirigirse. Pero el reloj —o el relojero—, curiosamente, lleva consigo el antídoto, la droga, la ruptura, otra dimensión temporal. El reloj y la droga están ligados al tiempo. La continuidad y la discontinuidad.


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FRASES DEL LIBRO LAS HERMANAS BUNNER

Ahora se daba cuenta de que renunciar a las alegrías de la vida no garantiza la transmisión de estas a aquellos por quienes se ha renunciado a ellas; su paraíso familiar estaba deshabitado.


Publicado porNuryta