POESÍA Y TEATRO

LAS FLORES DEL MAL /EL SPLEEN DE PARÍS/ LOS PARAÍSOS ARTIFICIALES

CHARLES BAUDELAIRE

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Sinopsis de LAS FLORES DEL MAL /EL SPLEEN DE PARÍS/ LOS PARAÍSOS ARTIFICIALES

Revelan la decadencia de ideales criticados, la melancolía, el deseo de la inasible eternidad y el terrible miedo al paso del tiempo, jamás clemente. Las flores del mal, una «ofensa a la moral. El spleen de Paris y el ensayo Los paraísos artificiales, narran sus experiencias con el opio y el hachís.

Año de publicación:2017

7 reseñas sobre el libro LAS FLORES DEL MAL /EL SPLEEN DE PARÍS/ LOS PARAÍSOS ARTIFICIALES

Baudelaire no confiaba en el progreso que ofrecía la era moderna impulsada por el capital y la industria, fue un individuo que cuestionó profundamente esa ilusión de bienestar, que usó su sensibilidad artística y su habilidad creativa, para denunciar los males que acechaban al hombre en las fallas del sistema. Sobre esto que digo, el editor y crítico español Andreu Jaume, en el ensayo que sirve de prólogo a Las Flores del Mal, El spleen de París y los Paraísos artificiales (Penguin Random House, 2018), hace un análisis a través del que no solamente interpreta los escritos de Baudelaire en su contexto histórico, sino que, del mismo modo, se vale de ellos, de la penetrante visión que tenía el mayor de los poetas malditos, para exponer una lectura visceral de nuestro siglo, donde las personas son manipuladas abiertamente por la publicidad y la avidez de información, elevadas a grados insospechados de control. Dice Andreu Jaume al respecto: “Mucho más que ningún otro poeta del XIX, Baudelaire acertó a vislumbrar la sociedad del siglo XX, llegando a decir que sentía en su interior el “ridículo de un profeta”, ciego frente a una tempestad sin nada nuevo, sin dolor ni enseñanza e indiferente al rumbo que pudieran tomar las conciencias (…). En varias ocasiones – lo comentábamos a propósito de “El Cisne”-, Baudelaire recuerda una observación de Ovidio según la cual los dioses hicieron el rostro del hombre de tal manera que pudiera mirar a los cielos. No es de extrañar que la idea le impresionara, puesto que toda su obra podría definirse con el gesto del hombre que ya no puede elevar la mirada, condenado a verse multiplicado en todas partes, sin distancia con respecto a la naturaleza en la que vive. Benjamin observó que el destino del “flâneur” (paseante) era convertirse en hombre anuncio. En ese sentido, la obra de Baudelaire, nos sigue ayudando a pensar en el mundo en el que vivimos, transformado por una revolución tecnológica en que el nuevo “paseante” es un internauta que en realidad se está convirtiendo en un mero anuncio de sí mismo, expuesto en un mundo virtual dominado por unas cuantas redes sociales y grandes inversores que aspiran a controlar el tráfico de toda la información y a moldear con ello la opinión mundial, alimentada por la publicidad. El reclamo de Baudelaire cuando pide “a todo hombre que piensa” que le muestre lo que “subsiste de la vida” es más oportuno que nunca en una civilización donde todos llevamos en el bolsillo un dispositivo de control que ha hipercomunicado al mundo a la vez que ha agravado el aislamiento, provocando un miedo sin precedentes a la soledad y el silencio, espacios imprescindibles para que se genere pensamiento complejo. Nuestra experiencia de la ciudad no es ya la de Baudelaire, pero su poesía nos ayuda a construir la crítica de nuestro tiempo, ya sea poética, narrativa, ensayística o meramente periodística. Su obra sigue siendo un lugar desde el que pensar”. Hoy en día, la gran mayoría de las personas preferirían soportar las carencias más básicas, antes que sacrificar un ápice de su derecho a la información y de su sagrado derecho a opinar; internet, los teléfonos móviles y las redes sociales, promueven la construcción artificial de la experiencia a costa de nuestra verdadera interacción social; nos dejan opinar y hablar sobre las bizarras tendencias de la mayoría, generalmente sobre temas insustanciales, y al mismo tiempo, de forma sutil pero eficaz, son los mecanismos de control por excelencia, para que pensemos y actuemos tal como les conviene a los establecimientos del mercado y del poder. Umberto Eco dijo alguna vez que “las redes sociales han generado una invasión de imbéciles que le dan el derecho de hablar a legiones de idiotas que antes hablaban sólo en el bar después de un vaso de vino, sin dañar a la comunidad y ahora tienen el mismo derecho a hablar que un premio Nobel. Es la invasión de los necios”. Sería imposible negar que el semiólogo italiano, al igual que Walter Benjamin y Andreu Jaume, tenía toda la razón. No es necesario esperar que el estado de las cosas cambie, basta con dejar la inquietud en las conciencias despiertas; la desinformación, la propaganda y la estupidez seguirán proliferando, es el síndrome incurable de esta era: nacemos para ser manipulados como partículas elementales en los movimientos globales del poder, la economía y el mercado; la libertad en su real dimensión como derecho es una herencia de la revolución francesa que perdimos hace mucho; ahora somos todos esclavos en alguna medida.


Sumergirse en la multitud no es para todos.... Tomando este pequeño fragmento de alguno de los versos en prosa de “El Spleen de Paris “ he de confesar que la poesia no es mi fuerte, y que leer a Baudelaire, “ el poeta maldito “ tampoco contribuye mucho a acercarme a ella, Debo reconocer que la forma d3 escribirlo es un ejercicio literario intenso, con una enorme carga de melancolía, ( de ahi el nombre)tristeza, rebelion , e incluso desprecio Por todo lo establecido, por todo lo que consideraba canonico, como menciona en su prologo o dedicatoria, “ una obrita que no tiene pies ni cabeza.... “ las flores del mal por otro lado versos irreverentes y por el mencionado hasta impudicos, pero que a mi no me transmiten nada, alguno resultan interesantemente estructurados, pero farragosamente entendibles, No ...no puedo amar la poesía,,, al menos no la de Baudelaire


Un libro creado por uno de loes poetas malditos y que debo decir que me llevo a la profunda melancolía y depresión. Pero sobre todo logro darme esas dosis de enseñanza de como describir sentimientos y situaciones. ¿Para qué leer las flores del mal? 1. Desde un ámbito de poesía y terror te da la dosis oscuras necesarias que los amantes del género buscamos. Ya que aborda el tema del vampirismo, la muerte, el infierno y también las nostalgias y las odas a Satanás. 2. Cada poema refleja el dolor de Baudelaire, desde sus circunstancias de decepción amorosa, el momento cuando se sentía inservible y despojo de esta vida. Hasta el hecho de la perdida de sus seres queridos. 3. También hace sátira política y a través de sus versos muestra como en la sociedad en la cual esta viviendo es pútrida y defectuosa. 4. La forma en que describe situaciones y hace metáforas de sus dolores y depresiones con textos clásicos griegos y de teatro, hacen que estos poemas sean una joya para entender como el corazón no sólo es un órgano que bombea sangre sino que también es un musculo lleno de fracturas sentimentales. 5. En este momento que soy un ser humano amputado sentimentalmente el libro quedo perfecto a mi estado de depresión y dolor permanente. 6. El tema del miedo y la soledad esta siempre latentes. Y además las formas en que describe a las lágrimas es perfecto. Nota: Tiene muchas referencias a textos clásicos y tiene muchísimo vocabulario, te recomiendo tener un diccionario cerca o que busques una edición con anotaciones al pie de pagina.


El Spleen de París moviliza en cada palabra. Textos cortos. Tal vez cuentos, tal vez relatos, tal vez anotaciones u observaciones, tal vez excentricidades, juegos o espasmos de palabras. No importa. Baudelaire logra llevar la poesía a la prosa. Cada párrafo es hipnótico, leerlo es participar de una orgía de palabras. Se lee y se relee. Es un viaje de ida a una belleza negra y sublime. Es navegar en una sopa de letras embravecida y naufragar, claro.


Solo diré que es el poemario por excelencia.


Me encanta.


Se dice de Baudelaire(1821-1867) que fue primer poeta prosaico, es decir, el primer poeta en escribir poesía sin una métrica definida. Un estilo o forma que cambió la perspectiva de la lírica, y que prolifera (modificada en parte) hasta nuestros días. Su poesía es significativa ya que tuvo una perspectiva muy amplia para su tiempo. En los momentos que el Capitalismo avanzaba a pasos agigantados (incomparables, incluso hoy), Baudelaire chocó de lleno con la pared de la modernidad. Tal fue su constante shock, que la figura del “flâneur” (el caminante parisino) se maravillaba por lo que veía, pero al mismo tiempo adoptaba cierta distancia por el constante cambio y el contraste de las clases sociales con los marginados (pobres, prostitutas, vagabundos); visto en esta misma selección de poemas. Mientras la figura del “Spleen”, algo más aterrizada, observa y desdeña lo que hace la modernidad, sus acciones y consecuencias, las armas y trucos del capitalismo en su punto más álgido. El Spleen no posee una mirada negativa, sino decepcionada del mundo moderno donde el capitalismo cambio todas las formas de interacción social y coincidentemente el “sujeto” pasó a ser un “yo”, personal e individual, y el “otro” que lo constituye por contraste. Los poemas de Baudelaire contienen esa decepción del mundo moderno, que aún hoy nos llega con tanta fuerza, donde creemos que la posmodernidad dio un paso más allá, cuando es simultáneamente la misma pero con modificaciones. Baudelaire provocó con las flores del mal un shock cultural, es la figura que hoy se conoce vulgarmente como “el poeta maldito”, pero, no hay que olvidar la conexión que el poeta tiene con su propia vida, los demás y su obra. Llamarlo poeta maldito es encasillarlo, es minimizarlo, es marginarlo, cuando lo llamamos así, perpetuamos la visión que el capitalismo nos da de los que logran fugarse de la línea. Hoy, deberíamos leerlo más que nunca, con otra perspectiva para comprender su flâneur y su spleen; para ver como nuestra sociedad es absorbida cada vez con más fuerza por el capitalismo que, jamás se detiene. Si deseas escuchar puedes dar click al link: https://linktr.ee/NarradoraFranka #cuentos #literatura #charlesbaudelaire #audiolibro


Frases del libro LAS FLORES DEL MAL /EL SPLEEN DE PARÍS/ LOS PARAÍSOS ARTIFICIALES

Sólo es igual a otro quien lo demuestra, y sólo es digno de libertad quien sabe conquistarla"

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Edd62

El juega con el viento, conversa con la nube, Y se embriaga cantando el camino de la cruz; Y el Espíritu que le sigue en su peregrinaje Llora al verle alegre cual pájaro de los bosques.

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