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Sinopsis de LAS CHICAS

Un retrato de la fragilidad adolescente y del tormentoso proceso de hacerse adulto. También aborda el tema de la culpa y las decisiones que nos marcarán toda la vida. Y recrea aquellos años de paz y amor, de idealismo hippie, en los que germinaba un lado oscuro, muy oscuro. La autora se inspira libremente en un episodio célebre de la crónica negra americana: la matanza perpetrada por Charles Manson y su clan. Pero lo que le interesa no es la figura del psicópata demoniaco, sino algo mucho más perturbador: aquellas chicas angelicales que cometieron un crimen atroz y sin embargo durante el juicio no perdían la sonrisa? Sobre ellas ?¿qué les llevó a traspasar los límites?, ¿cuáles fueron las consecuencias de unos actos que las perseguirán siempre?? versa esta novela que deslumbra e inquieta. California. Verano de 1969. Evie, una adolescente insegura y solitaria a punto de adentrarse en el incierto mundo de los adultos, se fija en un grupo de chicas en un parque: visten de un modo descuidado, van descalzas y parecen vivir felices y despreocupadas, al margen de las normas. Días después, un encuentro fortuito propiciará que una de esas chicas?Suzanne, unos años mayor que ella?la invite a acompañarlas. Viven en un rancho solitario y forman parte de una comuna que gira alrededor de Russell, músico frustrado, carismático, manipulador, líder, gurú. Fascinada y perpleja, Evie se sumerge en una espiral de drogas psicodélicas y amor libre, de manipulación mental y sexual, que le hará perder el contacto con su familia y con el mundo exterior. Y la deriva de esa comuna que deviene secta dominada por una creciente paranoia desembocará en un acto de violencia bestial, extremo?Esta novela es obra de una debutante que, dada su juventud, ha dejado boquiabierta a la crítica por la inusitada madurez con la que cincela la compleja psicología de sus personajes.

Año de publicación:2016

9 reseñas sobre el libro LAS CHICAS

Ficción basada en Manson y su culto, conformado en su mayoría por chicas que lo adoraban y estaban dispuestas a todo por él. La historia está conformada por las memorias de una Evie adulta que recuerda como a sus 14 años fue captada por esta secta, a la cual se entrega por una gran necesidad de cariño y atención, al inicio. La narración es bastante realista y cruenta, y se perciben nítidamente las emociones de una chica que ya no es una niña pero que tampoco es adulta: las dudas, razonamientos, errores de toda adolescente, una chica con múltiples factores de vulnerabilidad (padres divorciados quienes se desentienden de ella, soledad, la fama y dinero de una abuela que fue una reconocida actriz de Hollywood) en plena época hippie expuesta e impresionable. Y a través de Evie, logramos conocer a las otras chicas del clan, en especial a aquellas que terminan asesinando en nombre de su líder.


Dos personas me habían recomendado Las chicas. No, perdón. Mi amiga Sofía me había recomendado Las chicas y la novia de un amigo había subido una reseña a facebook, así que lo compré. Cuando lo arranqué no me enganché y tuve que dejarlo un tiempo ahí, reposando en una estantería. Yo pienso esto: si no estoy en el trabajo esperando que termine el día para leer, si no estoy en la parada del bondi con el libro en la mano, si no prefiero no prender la tele e irme rápido a mi cuarto para retomar algún capítulo, entonces mejor posponer. Esto lo charlé con amigas y hay algunas que les pasa al revés: aunque duela y pese tienen que seguir hasta el final. Entonces concluyo en que es un defecto mío, un rasgo nocivo de mi personalidad y que se extrapola a todos los planos de mi vida. La otra noche fuimos a comer unas fajitas a un barcito del abasto con las pibas. Queríamos hacer un update de los amores de la semana. Pero somos muy progresistas y muy copadas y obviamente terminamos hablando de otras cosas, como la campaña electoral y los libros que estábamos leyendo. Ahí Lau mencionó Las chicas, no sé si lo había terminado o estaba en eso, muy enganchada. Así que yo, como cuando alguien te dice: boluda ese pibe que dejaste era re piola, me arrepentí y lo saqué de la biblioteca a la que lo había sometido. Qué hermosas son las segundas oportunidades cuando salen bien. Los libros tienen eso de bueno: se quedan inmóviles ahí, esperando que se te pase la ansiedad. Ayer salí del trabajo con el libro en la mano y me puse a leer en la parada del 160. Tardó como media hora, cuándo no, pero por mi perfecto. Nos subimos juntas con una chica que se paró al lado mío y empezó ella también a leer. Y ahí estábamos las dos, agarradas del mismo coso (¿cómo se llama el coso para sostenerse en los colectivos?), cada una en la suya, hermanadas por la actividad, concentradas. Me bajé para ir a la farmacia del hospital a buscar unas pastillas y esperé de número 57 al 63 ensimismada, adicta a las páginas, esperando que no me tocara el turno nunca. Cuando por fin estuve en casa me metí en la cama y lo agarré. Me quedaban, no sé, tres hojitas. Qué inquieta me pongo cuando falta tan poco. Las terminé rápido, a máxima velocidad. Siempre que llega el final quiero apurarlo, me desespera no saber cómo va a ser. Pero entonces, después, la soledad. Ese vacío enorme, hueco, oscuro, que queda cuando ya no hay nada más que ver o conocer ahí. Así que volví para atrás. Leí esas tres hojitas de nuevo, queriendo asimilarlas pero más despacio, buscando encontrar algo que tal vez se me hubiera pasado de largo, repasando. Pero el libro se me acabó otra vez, indefectiblemente. ¿Cómo se sigue después de terminar una novela espectacular? Yo creo que así: se apoya el libro en el suelo (no en la mesita de luz, en el suelo), se apaga la luz del velador. Los ojos quedan abiertos un ratito, después se apagan también. Mañana va a ser otro día, qué sé yo, pero por ahora, qué ganas de que las historias que atrapan no se terminen nunca, que esta sensación que queda en el cuerpo no se vaya más, que perdure para siempre este desconcierto, esta tibieza. El corazón adentro vibrando de amor. La vida, al final de todo, son esas tres hojitas que no queremos dejar ir.


Lo terminé hace cuatro o cinco días y todavía lo tengo dando vueltas en la cabeza; algún detalle de la trama, fichas que me caen, los personajes. No es un libro sobre los asesinatos de Charles Manson. Es un libro sobre la adolescencia, el terror al rechazo, los estragos de una baja autoestima, de unos pésimos padres, sobre el descuido, el machismo y los abusos. Es hermoso y, a la vez, es como ver un auto que irremediablemente se va a estrellar en la ruta.


Muy buena novela, que tiene mucho que aportar en relación a las luchas feministas que libramos hoy en día. El libro no es sobre los asesinatos del clan Mason, creo yo. Es sobre la inmensa necesidad de agradar y ser aceptadas en las hemos sido y seguimos siendo educadas las mujeres... esta es la línea mas interesante de la historia.


Esperaba que me gustara más de lo que al final fue por todas las buenas críticas. Este libro escrito por una chica tan joven fue lo que más me sorprendió, aunque la historia no terminó de engancharme.


Pensé que me iba a gustar más, pq iba estar basada en la historia real, pero no fue así


Evie Boyd es una adolescente de 14 años, hija de una pareja separada y vive con su madre. Como toda adolescente detesta su casa y se encuentra a disgusto con el mundo. Vive intentando encontrarse a sí misma cuando de repente un día ve a un grupo de chicas jóvenes de aspecto hippy que parecen rezumar libertad y felicidad y se deja seducir por ellas. La novela cuenta cómo cambiará su vida a partir de ese momento, donde será absorbida por la secta donde ellas forman parte y donde hay una especie de gurú, Russell, que las tiene medio abducidas en una especie de comuna. El libro está inspirado en el caso de la matanza perpetrada por Charles Manson y su tribu de chicas y es un libro bien narrado pero me ha faltado encontrar más profundidad en los personajes de la historia.


No fue lo que esperaba la verdad, pense que tenia mas emoción no se algo diferente, aunque no es malo. Solo no cumplio lo que yo pensaba que era.


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Frases del libro LAS CHICAS

Debió de creer, como creen las personas hermosas, que había una solución, que se salvaría.

Publicado por:

veroausten

El simple hecho de ser una chica perjudicaba la capacidad de creer en ti misma.

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veroausten

Habían perdido la capacidad de hacer ciertos juicios, el músculo sin usar de su ego se había ido quedando flojo y atrofiado.

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veroausten

Pobre Sasha. Pobres chicas. El mundo las engorda con la promesa del amor. Cuánto lo necesitan, y qué poco recibirán jamás la mayoría (...) la mano tirando de los botones de los vaqueros, nadie mirando al hombre que le grita a su novia en el autobús.

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Bambi77

Eso era parte de ser chica: conformarse con cualquier respuesta que uno obtuviera. Si te enfadabas, estabas loca; si no reaccionabas, eras una zorra. Lo único que podías hacer era sonreír desde la esquina en la que te arrinconaban. Sumarte a la broma aún cuando fuese a tu costa

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Bambi77