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22 reseñas sobre el libro LA TRAICIÓN DE ROMA (TRILOGÍA DE ESCIPIÓN #3)

Que podemos reseñar a la magia que tiene Posteguillo al escribir. La traición de Roma es el final de una trilogía que cuenta la excitante vida de Publio Cornelio Escipión, el antes y el después de su poderosa familia. Poderosa por los valores que representan como lo son la lealtad, la integridad, el amor, el perdón y la unidad que contagia a todos aquellos a quienes rodea ganandoce el respeto y admiración no solo de sus amigos sino de sus más acérrimos enemigos. Es un libro imperdible para aprender de de historia y por supuesto de Política. Es una trilogía que no tiene pierde y lo mejor es que lo podrás disfrutar por mucho tiempo ya que son libros extensos y apesar de eso los quieres leer despacio para alargar su final y no tener al final lo que denominó la tuza lectora de haber terminado un muy buen libro.


Impresionante cierre de trilogia con un debate en el senado que te deja con ganas de mas!


Las sensaciones de este libro. La impotencia que genera leer el desagradecimiento para con un héroe como Africanus. Gran cierre. El menos dinámico y más político de los tres, pero aún así, no baja la calidad.


Excelente libro, excelente trilogía. Todo tiene un final lamentablemente. Lean los tres libros, no se van a arrepentir.


Que mejor para terminar el año a lo grande?????


En una palabra: MARAVILLOSA


El ascenso del poder romano después de la Batalla de Zama ya no se detendría, pero al emerger victoriosa, Roma acabaría incluso con sus propios héroes, ésta es la paradoja que desarrolla la tercera novela “La Traición de Roma”, dedicada a narrar la consagración del invencible Africanus y después su ocaso y caída. Una promesa hecha por Marco Porcio Catón a Quinto Fabio Máximo en agonía, será cumplida con un rigor y una persistencia jamás vistas, el odioso discípulo del Princeps Senatus, aguardará paciente el momento de ejecutar esa última voluntad: acabar con el que Fabio consideraba el verdadero enemigo de la República, el mismísimo Africanus. Sin embargo, antes de que esa voluntad llegue a materializarse el Cónsul Lucio Cornelio Escipión y Publio Cornelio Escipión, convertido ahora en Princeps Senatus y asesor militar de su hermano, llevan a Roma hacia nuevas conquistas, en la batalla de Magnesia, Asia Menor, en Diciembre del año 190 antes de Cristo, las legiones derrotan a otro ejército en apariencia indestructible, el del imperio Seléucida y su tiránico emperador Antioco III, que fracasa al no seguir la estrategia de batalla sugerida por su consejero de guerra Aníbal Barca. El hundimiento del imperio Seléucida parece marcar el sello dorado de una carrera política y militar llamada a la gloria, pero Marco Porcio Catón y sus seguidores, hábiles maquinadores de conspiraciones, utilizan las cuentas de la campaña en Asia para echar sobre los Escipiones la desgracia y el desprestigio, consumando magistralmente la venganza prometida a Quinto Fabio Máximo, ya que nadie podía estar por encima de la autoridad del Senado. Las hazañas de guerra, la lucha de facciones en el Senado, las conspiraciones y las traiciones, son hilvanadas con el triste, pero no por eso menos épico final de los protagonistas, adornado este clímax por los dramas personales y familiares que tanto Africanus como Aníbal deben afrontar hasta alcanzar su destino. Este tercer tomo contiene a lo largo de sus más de ochocientas páginas, una reconstrucción ficticia de las memorias de Publio Cornelio Escipión, mecanismo que es utilizado para revelar al lector las reflexiones del protagonista tras una vida de lucha al servicio de Roma y de su hegemonía en el mundo; reflexiones que hace vencido y en retrospectiva desde el exilio en su villa de Literno, exilio vergonzoso impuesto por el Senado tras un juicio manipulado por Catón; allí acabarán los días del más brillante estratega militar de la antigüedad, cuyo epitafio, según cuentan los historiadores, reclamaba con estas palabras a su pérfida Roma: “Ingrata patria, ne ossa quidem mea habes – Patria ingrata, ni siquiera tienes mis huesos.” Esas memorias sirven de excusa para que el autor, como buen filólogo y amante de los libros y sus historias secretas, nos deje en el 9 de Noviembre del año 48 antes de Cristo, durante el incendio de Alejandría y nos muestre como epílogo de esta obra magnífica, algo que quizá pudo pasar: El bibliotecario de Alejandría, trata de salvar del incendio los dos libros de la Poética de Aristóteles y cumpliendo además una instrucción de Aristófanes de Bizancio que ha pasado de Bibliotecario a Bibliotecario a lo largo de generaciones, intenta también rescatar los rollos que contienen las memorias de Escipión; logra rescatar la Poética con ayuda de un aprendiz, pero arde y muere, es consumido por el mismo fuego que termina devorando el único libro escrito por el propio Africanus sobre su vida. En los tres volúmenes se observan características que son constantes: en primer lugar el hábil dominio del lenguaje que demuestra Posteguillo, al empelar una forma de narrar amena y directa, organizada en capítulos cortos, en los que se crea la atmósfera precisa para que el lector no sólo mantenga su interés por la historia novelada, sino que se vea prendado de la misma de un capítulo a otro, ya que el suspense y la tensión de las acciones son realmente atrapantes. En segundo lugar, es de resaltar el esfuerzo del autor por reconstruir con toda precisión cada una de las batallas entre romanos y cartagineses que se muestran en la trilogía, precisión histórica que junto a la tensión narrativa imbuyen al relato de una épica y un magnetismo memorables. La exactitud de los hechos históricos que se van plasmando en el desarrollo de la trama y en la acción, es reforzada con una excelente construcción de los personajes, esta tercera cualidad hace que la extensión de las novelas, cada una superior a las setecientas páginas, ni siquiera se sienta, todo lo contrario quienes puedan disfrutarlas, experimentarán la sensación de que se les quedó debiendo, encontrarán excitada su curiosidad por saber más de la antigua Roma republicana, su sociedad, arte, cultura, costumbres, instituciones, y conflictos internos y externos; en suma, por saber más de esa civilización, cuyos remotos acontecimientos fueron tan determinantes para la nuestra, tal como hoy la vivimos y conocemos.


Cómo todo final es triste pero no por eso deja de ser enriquecedor