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Sinopsis de LA NAUSEA

La novela que encarna de forma más emblemática la corriente de pensamiento existencialista fruto de la atroz experiencia de la Primera Guerra Mundial y sus funestas consecuencias. Después de haber pasado unos años viajando, Antoine Roquentin, hombre de treinta años que disfruta de una modesta renta, se halla instalado en la ciudad portuaria de Bouville dedicado a escribir un libro sobre un turbio aristócrata del siglo XVIII. Sin embargo, un día se ve asaltado por una sensación desconocida, la Náusea, cuya revelación como el sentimiento radical de la contingencia y la soledad del ser humano cambiará por completo su vida de sentido.

Año de publicación:2010

18 reseñas sobre el libro LA NAUSEA

Un clásico imperdible. Cuando la náusea es la propia existencia, cuando el espacio ya no es un lugar de encuentro, cuando lo esencial es la contingencia, ese tremendo poder ser o no ser, ese absurdo estar de más. “Éramos un montón de existencias incómodas (…) no teníamos la menor razón de estar ahí, ni unos ni otros”. Cada tanto lo releo y Sartre me impacta del mismo modo. Un grande.


Un libro que exige tiempo y concentración. No es un libro que se lea de forma ligera y requiere que se tenga conocimiento previo sobre el autor y sobre el existencialismo. Lo genial, en lo personal, del libro es que te encuentras bombardeado de descripciones, te identificas con el personaje y en el momento oportuno Sartre comienza con su rollo filosófico. Una de las mejores citas dice: "Lo esencial es la contigencia. Quiero decir que, por definición, la existencia no es la necesidad. Existir es estar ahí, simplemente; los existentes aparecen, se dejan encontrar, pero nunca es posible deducirlos. Creo que hay quienes han comprendido esto. Sólo que han intenado superar esta contigencia inventando un ser necesario y causa de sí. Pero ningún ser necesario puede explicar la existencia; la contigencia no es una máscara, una apariencia que puede disiparse; es lo absoluto, en consecuencia, la gratuidad perfecta. Todo es gratuito: ese jardín, esta ciudad, yo mismo. Cuando uno llega a comprenderlo, se le revuelve el estómago y todo empieza a flotar, (...); eso es la Náusea" Por último, una pequeña posible semejanza entre la náusea de Sartre y la angustia de Heidegger es que son irreflexibas, no es algo que se nos presenta a través de la intelección; por el contrario, se presenta de una manera visceral, emotiva, repentina y abrasadora.


Debe ser uno de los imprescindibles en toda biblioteca junto con El Extranjero de Camus.


Me sentí fuertemente identificada con este libro el aburrimiento de la cotidianeidad como él "construyó mis recuerdos con el presente. Estoy desechado, abandonado en el presente. En vano trato de alcanzar el pasado; no puedo escaparme" también me invade la náusea como él.


Obra maestra de la literatura universal de uno de mis 'Dioses'.


El único mensaje que capté de este libro  es que Antoine Roquentin (y/o todo existencialista) sufre de graves crisis de ansiedad y depresión. Been there, done that...


Tiene algunos apartes muy buenos; por ejemplo sobre el humanismo, la experiencia, la existencia. Pero la historia en general, a pesar de la ausencia de sentido de la vida que plantea, por demás cierta, es muy aburrida y tediosa.


Antoine Roquentin, decide irse a pasar una temporada en Bouville dónde terminará de escribir una biografía. En este lugar y a manera de diario se refleja los pensamientos del personaje. Sentirá una náusea (vacío existencial) el cuál le volverá indiferente, abúlico. El autodidacta podría ser todo lo contrario ya que está dedicado a buscar a investigar y navegar con su mente en los libros de la biblioteca. Al final una historia de amor, puede ser. Anny no será la salvación de su vacío.


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Frases del libro LA NAUSEA

Ya no puedo recibir de estas soledades trágicas nada más que un poco de pureza vacía.

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Lilix

Existo. Es algo tan dulce, tan dulce, tan lento. Y leve; como si se mantuviera solo en el aire. Se mueve. Por todas partes, roces que caen y se desvanecen. Muy suave, muy suave.

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Lilix

La mayor parte del tiempo, al no unirse a palabras, mis pensamientos quedan en nieblas. Dibujan formas vagas y agradables, se disipan; en seguida las olvido.

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Enlibrémonos

Creo que lo encontraba más bien apagado. Tal vez sea imposible comprender el propio rostro. ¿O acaso es porque soy un hombre solo? Los que viven en sociedad han aprendido a mirarse en los espejos, tal como los ven sus amigos. Yo no tengo amigos ¿por eso es mi carne tan desnuda?

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Victor_m_saez

Todo esto no es muy nuevo: nunca he negado estas emociones inofensivas (...).Para sentirlas basta estar un poquito solo, justo lo necesario para desembarazarse de la verosimilitud en el momento inoportuno. Pero me quedaba cerca de la gente, en la superficie de la soledad (...).

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Victor_m_saez

Es el reflejo de mi rostro. A menudo en estos días perdidos, me quedo contemplándolo. No comprendo nada es este rostro. Los de los otros tienen un sentido. El mío, no. Ni siquiera puedo decidir si es lindo o feo. Pienso que es feo, porque me lo han dicho. Pero no me sorprende.

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Victor_m_saez

(...) Es un paralelepípedo rectángulo; se recorta sobre... es estúpido, no hay nada que decir. Pienso que este es el peligro de llevar un diario; se exagera todo, uno esta al acecho, forzando continuamente la verdad

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Victor_m_saez

Me quedo sentado, con los brazos colgando, o bien trazo algunas palabras, sin animo: bostezo, espero que caiga la noche. Cuando esté oscuro, los objetos y yo, saldremos del limbo

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Victor_m_saez

Lentos, perezosos, fastidiados, los hechos se acomodan en rigor al órden que yo quiero darles; pero este sigue siendo exterior a ellos.

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Enlibrémonos