Calificar
6,9 12 votos
COMPRAR EN PAPEL

Sinopsis de LA CIUDAD DE LOS UMBRALES

Es un relato urbano que se esconde en las historias de viarios personajes para recorrer los rincones de la Bogotá tan querida por el autor. En uno de los capítulos cuentan del negocio de robar los ataúdes del Cementerio Central para revenderlos con la tranquilidad con la que se relata un día cualquiera en la vida de un cualquiera.

Año de publicación:1994

2 reseñas sobre el libro LA CIUDAD DE LOS UMBRALES

Su primer novela, todavía se le nota su principiante como escritor, este libro no logro engancharme, son retasos relatos desde varios puntos de vista. Quizás hay que saber mucho de literatura porque tiene muchas referencias de otros libros. Historias de hombres que se hunden tras amores de putas de bares. Una verdadera definición de travestí. Libro muy regular


Libro pesado de leer y algo aburrido especialmente en la mitad. Interesante en el sentido de ver la evolución del autor y por la referencias a sus otros libros . No recomendado si es el primer libro de Mario mendoza que piensas leer


Más libros del autor MARIO MENDOZA


SATANAS

MARIO MENDOZA

Calificación General:8,8

COBRO DE SANGRE

MARIO MENDOZA

Calificación General:8,8

APOCALIPSIS

MARIO MENDOZA

Calificación General:8,8

También se buscó en TERROR, POLICIAL Y SUSPENSO


Frases del libro LA CIUDAD DE LOS UMBRALES

La pirotecnia es una manipulación social casi siempre inofensiva, mientras que la dinamita o el explosivo plástico es un alegato y una protesta al que necesariamente debe atender la sociedad.

Publicado por:

Estesosa

La acumulación de conocimientos no produce felicidad, pero pensar bellamente genera una alegría que poco a poco se manifiesta en cada una de las acciones y los modos de ser

Publicado por:

Estesosa

La literatura: juego de espejos y de ficciones por donde una y otra vez atraviesa la realidad

Publicado por:

Estesosa

Dios está en el clítoris. El único templo que nuestra época permite es la vagina

Publicado por:

Estesosa

Me saludaban, me gastaban bromas, se me insinuaban descaradamente.Comencé a entrar con una, con la otra. Las amé, prometí ser diferente de los demásclientes, me comporté como un devoto fiel lo hace en la capilla de su predilección.

Publicado por:

Lizana Tarín

Bogotá: ¿dejarás que mis palabras palpen tu desnudez espectral y luego tereclinarás en mi pecho como una amante satisfecha y dichosa?

Publicado por:

Lizana Tarín

No deseo una novela de denuncia, un realismo mojigato e ingenuo, un cuadro de costumbres plano, no, deseomostrar la imaginación de la ciudad, sus múltiples dimensiones, sus siete puertas deentrada y de salida. «¿Seré capaz?»,

Publicado por:

Lizana Tarín

¿Cómo gritar,cómo aullar allí, en el centro dela avenida Caracas,que esa historia no era suya,que no le pertenecía?¿Cómo diablosle dice uno a alguien que él no existe si no es en relación con la ciudad donde hasufrido y ha amado,la ciudad que lo ha marcado en lo más hondo de sí?

Publicado por:

Lizana Tarín

¿Cómo decirle que la ciudad la había utilizado para tejer en su seno aquellahistoria? ¿Cómo hacerle ver que ella no era más que un médium, un intermediario pormedio del cual Bogotá se expresaba?

Publicado por:

Lizana Tarín

Primero fue con las mujeres negras, dulces, candorosas y crueles como infantes. Luego fui ampliando mi registro: morenas, blancas, pelinegras, indias, mestizas, rubias… Me daba igual.

Publicado por:

Lizana Tarín

Se deberá mi terquedad a que me niego a encontrar a Penélope en los libros. Yo la he visto con mis propios ojos, la han tocado mis manos, mi cuerpo la conoce y a pesarde tanto tiempo transcurrido todavía puedo dibujar la constelación de sus lunares, ..

Publicado por:

Lizana Tarín

Penélope hace mucho que se cansó de tejer veleros y yo me he quedado atrapado en las patrañas de Circes y sirenas que me duran una noche, acaso dos, antes deque toda caricia se me convierta en un cúmulo de bostezos.

Publicado por:

Lizana Tarín

El adolescente es el ser privilegiado que intuye como ninguno la riqueza del mundo natural. Incluso sin saber por qué, el adolescente deposita su incipientesexualidad en los árboles, las montañas, el entorno natural contemplado a la caída dela tarde.

Publicado por:

Lizana Tarín

Si los siglos XV yXVI fueron los siglos de Poseidón, si el XIX fue el siglo de Dioniso, podemos decir sin duda que nuestro siglo es el siglo de Hermes, el siglo cuya esencia es la velocidad.

Publicado por:

Lizana Tarín

El viajero que aún desea recorrer la tierra de los cuatro planos está condenado a su propia voz o a la ternura de la que lo espera.

Publicado por:

Lizana Tarín