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Sinopsis de LA CAMPANA DE CRISTAL

Novela semi-autobiográfica, una mujer lucha por su identidad ante la presión social, texto para el feminismo angloamericano. «Respiré profundamente y escuché el antiguo reto de mi corazón. Soy, soy, soy.» Esta es la historia de una chica que tiene todo lo que una joven puede desear en el Nueva York de los años cincuenta: una carrera prometedora, un pretendiente que estudia medicina y toda una vida por delante. Esther Greenwood ha ganado una beca para trabajar en una revista de moda en la gran ciudad y siente que por fin podrá realizar su sueño de ser escritora. Pero entre cócteles, noches de fiesta y pilas de manuscritos descubre una sociedad que repudia las aspiraciones de las mujeres y su vida empieza a desmoronarse. Esther -alter ego de la autora- se encierra en sí misma, como si estuviera atrapada en una campana de cristal: respirando continuamente el mismo aire viciado y sin posibilidad de escapar. Más de cincuenta años después de su publicación original, La campana de cristal se ha convertido en un clásico moderno, y las palabras de Plath, en la nueva traducción de Eugenia Vázquez Nacarino, conservan todo su impacto. Esta obra icónica, como dice Aixa de la Cruz en el prólogo, «viaja al presente como una corriente eléctrica y nos interpela de tú a tú, sin mediaciones».

Año de publicación:2008

10 reseñas sobre el libro LA CAMPANA DE CRISTAL

Silvia Plath escribió una sola novela, esta a la que reseño. ¡Y qué novela! Tenía mano de novelista, pero se decantó más a la poesía, que tampoco está nada mal. Una novela que te hace pensar y trabajar la mente. Ágil y nada difícil de leer. Así tienen que ser las grandes obras. La leí hace unos años, pero guardo un recuerdo muy grato.


“Para la persona encerrada en la campana de cristal, vacía y detenida como un bebé muerto, el mundo mismo es la pesadilla” • Única novela y en ella Sylvia consigue inmiscuirse en las anécdotas de Esther Greenwood. ¡Eres tú Sylvia Plath! Tan transparente pero tan oculta, con ese miedo, esa contradicción; ese asqueo de la vida misma. No por no quererla vivir, sino por qué no sabes cómo hacerlo ¿Ahora que? ¿Que sigue? ¿Que hacer si nada te complace? Al principio lo que me atrajo fue la delicadeza de Sylvia al escribir. Una impecable descripción de escenas que te transportan no solo al contexto sino a la emoción misma. Me detuve en más de una ocasión. No sabía si leía a Esther, a Sylvia o a mi misma. No se si es desgarrador o reconfortante identificarte en un “personaje” como Esther, dado su sufrimiento y sus pensamientos de hartazgo y desconcierto. Pero seguro es que empatizar en la lectura es inexplicable; una sensación de satisfacción que no siempre se experimenta. A su vez, el feminismo de Plath tiene lugar en su obra; disfruté identificarme con la idea de no permitirme vivir en un mundo machista. La realidad del matrimonio y la maternidad que no muchos describen. Por supuesto, Esther era victima de la depresión. Incomprendida y vulnerable, con carencias e inseguridades. En momentos sentía ganas de acercarme... a Esther, a Sylvia. Finalmente me acercaba a mi. • Me quedé con ganas de más. De leer a Sylvia siendo Sylvia sin camuflarse en Esther. • “Era como si lo que yo quería matar no estuviera en esa piel ni en el ligero pulso azul que saltaba bajo mi pulgar, sino en alguna parte, más profunda, más secreta y mucho más difícil de alcanzar”


13. La campana de cristal de Sylvia Plath (29 de marzo) La verdad este libro formará parte de mis libros de cabecera porque me ha encontrado en el momento preciso de mi vida cuando más lo necesitaba. Estos comentarios quizá sean los más íntimos escritos por mí hasta ahora. Gracias a esta historia autobiográfica de Sylvia Plath, pude identificar muchas cosas que me han pasado y que vivo día a día desde hace ya varios años, y es que la salud mental es algo a lo que no le ponemos tanta atención desafortunadamente porque cuando no está del todo bien no es como un dolor físico que puedes notar en seguida, sino que los síntomas de una depresión, por ejemplo, pueden disfrazarse como aburrimiento, tristeza, flojera y lo dejamos pasar o a veces nuestros pensamientos son tan poderosos que no nos permiten ver con claridad nuestra situación. Aunque en el fondo es algo que ya sabes, pero tal vez no quieres aceptar porque sabes que el proceso para salir de ello no será fácil; sin embargo, en mi caso, al verlo reflejado por escrito me ayudó a comprender más lo que vengo sintiendo y pensando desde hace mucho y por lo que decido iniciar mi proceso psicoterapéutico, que de verdad todos necesitamos, sobre todo en estos tiempos donde la vida es mucho más agitada, estamos más al pendiente de nuestro trabajo, de si llegará dinero para pagar las cuentas, que muy pocas veces nos sentamos a reconocer lo que estamos sintiendo o pensando, no tenemos tiempo para nosotras mismas. Pero el libro no solamente me ayudó a entenderme, sino que me hizo comprender también cómo pueden vivir un estado de depresión las demás personas, esa lucha constante contra los demonios que siempre están ahí asechándonos, esperando el mejor momento para aparecer y arrastrarte hacia su infierno. También comprendí que esto de la salud mental no solamente es por cuestiones emocionales, sino que también por cuestiones químicas, cuando tu cerebro deja producir ciertas sustancias es necesario dárselas para tener un equilibrio, así que hay eliminar de nuestro sistema de creencias esos pensamientos negativos hacia quienes van al psiquiatra. En la lectura, que al principio sí está un poco densa, pero que les prometo que vale mucho la pena continuar, podemos reflexionar mucho sobre los cambios en la persona con depresión, la perspectiva que tiene de su entorno y de quienes la rodean. En varios episodios me sentí apesadumbrada, pero fueron precisamente esas partes que me permitieron reconocerme y tomar acciones pronto. La vida de Sylvia, sabemos que termina con el suicidio, y es que con el libro se puede notar la constante incomprensión de la sociedad y el sentido de no pertenecer a algún sitio, además de que en esa época la psiquiatría no estaba tan avanzada y había muchísimos prejuicios al respecto, por lo que pasar por esas situaciones era aún más duro. Por todo lo que comentado es que recomiendo mucho la lectura de este libro y si pueden hacerlo de manera conjunta con otras personas muchísimo mejor, yo lo leí en compañía de las mujeres de Nuestra Tienda Roja y fue muy lindo acompañarnos cada semana para leer algunos capítulos y comentarlos.


Esther tiene diecinueve años, obtiene una pasantía editorial en Nueva York, y en un verano a principio de los años cincuenta es dónde comienza esta historia. Somos testigos de los descubrimientos de una chica en una nueva ciudad, pero con un punto a favor: somos, también, espías de sus pensamientos. Este libro se encuentra dividido en dos partes; los primeros diez capítulos dedicados a su vida en la gran ciudad y los vínculos que comienza a construir, las noches de fiesta y las tardes en las que trabaja. La segunda parte, dedicada a su regreso a Boston. La vuelta a la casa familiar y a su propia profundidad mental y emocional. La campana de cristal es la única novela de la poeta estadounidense Sylvia Plath y es, sin lugar a dudas, un trabajo sublime. Mediante manejos perfectos de saltos temporales explora la mente de una chica que se siente ajena a todo lo que la rodea. La protagonista de esta historia bucea constantemente en su propia cabeza buscando romper mandatos e intentando comprender dónde se encuentra su propio límite. Es tan inteligente como miserable, víctima del ahogo propio de reconocerse y no encontrar un lugar. Destrucción, libertad, sexualidad, incertidumbre y soledad, son algunos enfoques a resaltar de esta increíble novela. Si conocen algunos datos sobre la vida de la autora, van a encontrar varios puntos en común con el personaje principal. La melancolía perpetua y la tristeza sostenida sobrevuelan constantemente su forma de contar. La búsqueda de la independencia y el choque con una sociedad que nos impone un accionar del que ya no queremos ser cómplices. Pasaron años desde su primera publicación, pero es un libro sigue estando vigente. Lo recomiendo muchísimo, este talento vale nuestro tiempo.


Este libro no sé realmente como describirlo. La primera parte, es decir todo lo relacionado con el viaje y estadía en Nueva York me pareció aburrida.En cambio la segunda parte me pareció realmente interesante porque permitía navegar a través de la mente de Esther, la historia era narrada tal como ella la veía y la sentía. Sin embargo no logré conectar con la protagonista, a pesar que podía entender lo que le pasaba y el porqué pensaba así, incluso puedo decir que me sentí identificada con muchas de las cosas que sentía Esther, pienso que le faltó profundizar en muchos aspectos. Entiendo que el libro es una especie de autobiografía y la autora transmitió en él su tristeza, depresión y desesperación. El final aunque es esperanzador me dejó con ganas de más, me hubiera gustado saber más sobre la historia de Esther y si ella pudo o no superar sus problemas mentales.


La única novela de la poetisa Sylvia Plath, la Campana de Cristal es una novela a ratos críptica, a ratos complicada. Esther Greenwood, una chica de un pueblo cercano a Boston, es la protagonista de esta historia, que abre en Nueva York, explicando que ganó una beca para trabajar por un mes en la revista de chicas más prestigiosa. Es ahí que se empieza a dar cuenta de varios problemas; entre ellos los límites que se le imponen por ser mujer y la realización que no se conoce y que no puede llenar los requerimientos de una sociedad tradicional. La primera mitad de la novela está dedicada a establecer estos problemas, todo en Nueva York. La segunda mitad, sin embargo, comienza a jugar con estos temas, y refuerza la idea que esta es una novela con muchos tonos autobiográficos. Esther, como Plath, atraviesa por severos cuadros de depresión, recibe tratamientos extraños y lucha por salir de la depresión causada por los esquemas -la campana- que están sobre ella. Si bien la novela es muy interesante y se disfruta mejor a la segunda lectura, la narración es -a ratos- tediosa. Si bien la cantidad de flashbacks y flash-forwards reflejan bien los cambios y saltos mentales de Esther, resultan confusos a la primera vez de encontrárselos. Además, existen algunos problemas de redundancia, pero nada de qué estresarse. Es, de todas formas, una novela importante y reflexiva.


El libro nos permite entender la situación de la mujer en un lugar y, sobre todo, en una época específica, en la cual, nos veíamos cohibidas al momento de elegir que queríamos hacer con nuestra vida. A través de la protagonista se refleja el efecto que pueden llegar a tener las exigencias sociales de una época sobre la salud mental de una persona que se siente incapaz de cumplir dichas demandas. A nivel personal el libro me movió un sin fin de emociones y al día de hoy lo considero mi libro favorito.


He descubierto una escritora que me ha absorbido en la historia como si estuviera siendo una espectadora en la sombra. Sin palabras pomposas, pero con una historia que te va llevando a través de las dificultades que pasa la protagonista.


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POESIA COMPLETA

SYLVIA PLATH

Calificación General:8,5

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Frases del libro LA CAMPANA DE CRISTAL

¿Qué si de pronto él confesaba que no era puro después de estar casados, como lo había hecho Buddy Willard? Yo no podía soportar la idea de que una mujer tuviera que tener un vida pura de soltera y de que un hombre pudiera tener una doble vida, una pura y otra no.

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Bambi77

Cuanto más incurable se vuelve, más lejos lo esconden a uno.

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Bambi77

'Do you know what a poem is, Esther?' 'No, what?' 'A piece of dust.' 'So are the cadavers you cut up. So are the people you think you're curing. They're dust as dust as dust. I reckon a good poem lasts a whole lot longer than a hundred of those people put together.”

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desies345

The silence depressed me. It wasn’t the silence of silence. It was my own silence.

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desies345

El silencio me deprimía. No era realmente el silencio. Era mi propio silencio.

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Noelia l