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Sinopsis

Sin duda, Juliano el Apóstata es uno de los personajes históricos más enigmáticos, ricos y complejos que nos ha legado la historia, y el carácter marcadamente novelesco de su trayectoria fue ya puesto de manifiesto de un modo espléndido en la obra que le dedicara Gore Vidal. Desde un punto de vista completamente distinto, Lucien Jerphagnon narra en esta espléndida y rigurosísima biografía la trayectoria de un hombre que, tras ver como su familia era exterminada a manos de su primo y emperador (Constancio II), fue confinado en un lejano palacio donde reinaba la delación. Recibió a partir de entonces una educación exquisita, muy completa, y todo parecía indicar que acabaría por convertirse en una alta autoridad eclesiástica. Sin embargo, el destino le tenía reservado un lugar en el trono imperial. Lo que nadie esperaba entonces es que de pronto revelara su secreta conversión al paganismo. Con un asombroso conocimiento de la época y una extraordinaria agudeza, el autor de la ya clásica Historia de la Roma antigua recrea la trayectoria vital de un hombre asombroso.

Año de publicación:2010

1 reseñas sobre el libro JULIANO EL APOSTATA

Flavio Claudio Juliano (Constantinopla, 331 – Maranga, 26 de junio de 363), conocido como Juliano II o, como fue apodado por los cristianos, «el Apóstata». Fue emperador de los romanos desde el 3 de noviembre de 361 hasta su muerte. La política religiosa de Juliano ha sido la parte del reinado que ha despertado tradicionalmente más interés entre los historiadores, en particular su fallido intento de restaurar el paganismo grecorromano. Nada más conocer la muerte de Constancio, Juliano había hecho públicas sus creencias paganas: dio solemnemente las gracias a los dioses paganos y reunió en torno suyo a los intelectuales paganos más famosos del mundo helenístico. ... retrasar el reloj de la historia universal y propiciar al agonizante paganismo una vez más la asunción del poder. (Theodor Mommsen ) Es un libro muy interesante porque el concepto de libertad religiosa que si bien lo practicaban algunos pueblos, los romanos incluidos, entra en contradicción con la llamada religión de estado, situación que continua aun en nuestros días, tanto en occidente como oriente. UN LIBRO INTERESANTE