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Sinopsis

Primer libro de la saga de la Guía del autoestopista galáctico. Un jueves a la hora de comer, la Tierra es demolida para poder construir una nueva autopista hiperespacial. Arthur Dent, un tipo que esa misma mañana ha visto cómo echaban abajo su propia casa, considera que eso supera lo que una persona puede soportar. Arthur huirá de la Tierra junto a un amigo suyo, Ford Prefect, que resultará ser un extraterrestre emparentado con Zaphod Beeblebrox, un pirata esquizoide de dos cabezas, en cuya nave conocerá al resto de personajes que lo acompañarán: un androide paranoide y una terrícola que, como él, ha logrado escapar.

Año de publicación:1979

11 reseñas sobre el libro GUIA DEL AUTOESTOPISTA GALACTICO

Si existe una palabra para describir está novela es disparatado y creo que nos quedamos cortos. Arthur Dent tiene un mal día: su casa está a punto de ser derribada, descubre que su mejor amigo es un alien y, por si esto fuera poco, la Tierra está a punto de ser aniquilada para construir una autopista espacial. Para sobrevivir a la catástrofe, la única salida de Arthur es embarcar en algún vehiculo espacial. La gran aventura empieza precisamente el día en que el mundo se acaba. Arthur acaba descubriendo el significado de la vida y averigua que todo lo que necesita saber está en un libro: la Guía del Autoestopista Galáctico. Y así empieza una novela de culto en el mundo de la ciencia ficción, tanto que existe un día llamado el día de la toalla (sacado del consejo de nunca hacer un viaje interestelar sin tu toalla), tanto que es uno de los libros imprescindibles recomendados por Elon Musk. Con esto y muchas cosas más no podemos más que poner atención al libro y ahora, después de leerlo ¿Sobrevivió el Hype? Para mí es un absoluto si, pero ojo para mí, este libro ciertamente no es para cualquiera, es un libro sin sentido, elegantemente ridículo, con situaciones tan estúpidas como que los ratones gobiernan la tierra por encargo; los delfines trataron de advertirnos de la destrucción inminente del mundo pero que confundimos su sabiduría con saltos y piruetas y que la respuesta a todas las preguntas fundamentales del universo (¿quienes somos?, ¿por qué existimos?, etc) es 42. Y aún así en todo ese galimatias de ideas y sin sentidos existe un propósito y una historia que te engancha, lo único que debes hacer es dejarte llevar, al final a veces es bueno tomar un libro para divertirte y reír un buen rato. Aún así, debo decir, este libro no es para todos, léelo si confías en la palabra entusiasta de Elon Musk que es un fanatico obsesivo de la saga, léelo si te atraen historias como las de Rick y Morty y Futurama que si bien son sátiras a veces bordeando en lo ridículo tienen un profundo trasfondo que fascina y te hace reír y pensar, y después de todol ¿quién puede estar seguro que los ratones no nos gobiernan? o que ciertamente, la respuesta a todo es 42.


Ciencia ficción, doblemente ficcionaria, o mínimamente científica, Douglas Adams, nos traslada por todo el universo, ni conocido ni inventado, puramente imaginado, de manera absolutamente improbable, haciendo de este viaje, una improbabilidad, altamente casual, No me me parece que sea ridiculizar, el tema, de alguna manera me pareció refrescante la poca seriedad con la que lo toma, eso si, lo plaga de referencias, Inventa sus propios esquemas, sus propias teorías, pone del revés Los paradigmas de su época, y de muchas otras, Me mantuvo con una sonrisa en los labios, atrapado, y en ocasiones con una franca carcajada, algunos pasajes me parecen altamente destacables, La destrucción necesaria para crear una autopista de la casa de Arthur, la destrucción de la tierra para crear una autopista galáctica, el presidente menos idóneo y de dos cabezas, el robot depresivo, de una depresión contagiosa, las puertas felices, la salvación por una improbabilidad probable, el planeta creador de planetas a gusto del cliente, la pregunta y la respuesta fundamentales, Los delfines que avisan, En fin todos ellos, si se quiere pensar, asociados con la rapidez de pérdida de humanidad, así como sus circunstancias en la época actual, o en cualquiera, Ford, ( será tomado de “ un mundo feliz” la referencia ) y su enciclopedia Kinddle, Finalmente, como todos los héroes salvados por una probabilidad altamente improbable, He conocido mundos que no existen, no existirán, no existieron, o al menos su probabilidad es muy baja, viajado a velocidades que acaban con la cordura, etc.. He conocido a los peores poetas del Universo, ( después de mí, claro ) Los Vogones. Y todo para..... Cuarenta y Dos, Y ahora, ¿ Cual es la pregunta ? A propósito....feliz día dela toalla, Y la pelicula, ni mucho nipoco, esperaba más de ella.


Libro de culto !!! Hay poco de ciencia ficcion aca, porque es una comedia satirica. Bien hecha, sarcastica y con desenfado. Si va a iniciar el viaje galactico con estos estrafalarios personajes, no olvide llevar su toalla y ante todo : No Se Asuste.......( o que no cunda el panico ).


Guía del autoestopista galáctico... todo un clásico atemporal. Leyendo a los físicos del siglo XXI, me di cuenta que la mitad de ellos mencionan este libro y, de tanto verlo de pasada en la red, al final decidí por comprarlo; me pudo la curiosidad. A ver… si te consideras un friki de los comics y las pelis de Aliens, te diré que no debes dejar de lado este libro. No voy a desvelar la trama puesto que aconsejo leerlo a todo el mundo, desde niños hasta los más mayores. Eso sí, debo decir que me esperaba otro final, aunque desconocía la continuación, la cual ya tengo a mano. “El restaurante del fin del mundo”. A leer, se ha dicho!


No, no y no. Hay algo en este tipo de narrativa que me molesta y no logro identificar que es. Lo mismo me pasó cuando leí Buenos Presagios de Neil Gaiman. Quizás sea la poca seriedad con que el autor describe el universo y la existencia misma, la ironía que va de lo simple a lo absurdo, el que me cueste reconstruir en mi mente los escenarios descritos, o el que parezca que estoy leyendo el guión para una animación de Cartoon Network. El texto está repleto de frases dignas de un pseudo tuitstar y lo peor de todo es que muy seguido me hacía soltar una carcajada. ¡Me cabrea!


Al inicio de la historia, Arthur Dent se encuentra con que su planeta, y todo lo que alguna vez conoció, amó y odió, han desaparecido. Desamparado en un Universo gigante hasta el delirio, este hombre tiene mucho de qué preocuparse pero en realidad no lo hace, porque no se encuentra solo. Lo acompaña su amigo Ford, que resulta ser un alien autoestopista que había estado viviendo de encubierto en la Tierra desde algunos años antes, y además resulta ser uno de los escritores del libro más importante del Universo: la Guía del Autoestopista Galáctico, una obra tan extraordinaria, que se jacta de haber sustituido ya entre algunas civilizaciones a la Enciclopedia Galáctica como depositaria de todo el conocimiento y la sabiduría. Un libro notable porque, además de ser barato, en su portada tiene impresas las palabras “NO TE ASUSTES” y ese, como pronto Arthur se da cuenta, es el consejo más útil que se le puede dar a alguien que viaja de autoestop por la galaxia. Durante sus aventuras, Arthur y Ford conocen a todo tipo de seres, abarcando de lo deleznable a lo sublime, y debido a una de esas coincidencias prodigiosas de las que está plagado el libro - pero también la vida -, Arthur se encuentra con la única humana sobreviviente. Sin embargo, el personaje más entrañable de la novela no es un humano ni tampoco un alien, sino Marvin, un robot deprimido y genial, ¡el original y auténtico androide paranoide! La novela destaca por su sentido del humor irónico y brillante, que se deja ver desde la primera frase, para comenzar así el viaje extraordinario de un humano que no tiene más que su pijama y una toalla, vamos, que podrías ser tú, yo o cualquiera.


Es el libro más notable que jamás publicaran las compañías editoriales de la Osa Menor. Mucho mejor que la Enciclopedia Galáctica.


Divertido y profundo a fuerza de golpes de sátira y absurdo.


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