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Libro GUIA DEL AUTOESTOPISTA GALACTICO
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CIENCIA FICCIÓN Y FANTASÍA

GUIA DEL AUTOESTOPISTA GALACTICO

DOUGLAS ADAMS

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Sinopsis

Un jueves a la hora de comer, la Tierra es demolida para poder construir una nueva autopista hiperespacial. Arthur Dent, un tipo que esa misma mañana ha visto cómo echaban abajo su propia casa, considera que eso supera lo que una persona puede soportar. Arthur huirá de la Tierra junto a un amigo suyo, Ford Prefect, que resultará ser un extraterrestre emparentado con Zaphod Beeblebrox, un pirata esquizoide de dos cabezas, en cuya nave conocerá al resto de personajes que lo acompañarán: un androide paranoide y una terrícola que, como él, ha logrado escapar. Douglas Adams fue el creador de toda una serie de manifestaciones de la Guía del autoestopista galáctico: primero fue novela radiofónica, luego se convirtió en libro, series televisivas y teatrales, un juego de ordenador, cómics y toallas de baño. La película ascendió hasta las cumbres de la producción cinematográfica. Esta edición cuenta con entrevistas y materiales a partir del rodaje de la misma.

Año de publicación:1979

7 reseñas sobre el libro GUIA DEL AUTOESTOPISTA GALACTICO

Ciencia ficción, doblemente ficcionaria, o mínimamente científica, Douglas Adams, nos traslada por todo el universo, ni conocido ni inventado, puramente imaginado, de manera absolutamente improbable, haciendo de este viaje, una improbabilidad, altamente casual, No me me parece que sea ridiculizar, el tema, de alguna manera me pareció refrescante la poca seriedad con la que lo toma, eso si, lo plaga de referencias, Inventa sus propios esquemas, sus propias teorías, pone del revés Los paradigmas de su época, y de muchas otras, Me mantuvo con una sonrisa en los labios, atrapado, y en ocasiones con una franca carcajada, algunos pasajes me parecen altamente destacables, La destrucción necesaria para crear una autopista de la casa de Arthur, la destrucción de la tierra para crear una autopista galáctica, el presidente menos idóneo y de dos cabezas, el robot depresivo, de una depresión contagiosa, las puertas felices, la salvación por una improbabilidad probable, el planeta creador de planetas a gusto del cliente, la pregunta y la respuesta fundamentales, Los delfines que avisan, En fin todos ellos, si se quiere pensar, asociados con la rapidez de pérdida de humanidad, así como sus circunstancias en la época actual, o en cualquiera, Ford, ( será tomado de “ un mundo feliz” la referencia ) y su enciclopedia Kinddle, Finalmente, como todos los héroes salvados por una probabilidad altamente improbable, He conocido mundos que no existen, no existirán, no existieron, o al menos su probabilidad es muy baja, viajado a velocidades que acaban con la cordura, etc.. He conocido a los peores poetas del Universo, ( después de mí, claro ) Los Vogones. Y todo para..... Cuarenta y Dos, Y ahora, ¿ Cual es la pregunta ? A propósito....feliz día dela toalla, Y la pelicula, ni mucho nipoco, esperaba más de ella.

No, no y no. Hay algo en este tipo de narrativa que me molesta y no logro identificar que es. Lo mismo me pasó cuando leí Buenos Presagios de Neil Gaiman. Quizás sea la poca seriedad con que el autor describe el universo y la existencia misma, la ironía que va de lo simple a lo absurdo, el que me cueste reconstruir en mi mente los escenarios descritos, o el que parezca que estoy leyendo el guión para una animación de Cartoon Network. El texto está repleto de frases dignas de un pseudo tuitstar y lo peor de todo es que muy seguido me hacía soltar una carcajada. ¡Me cabrea!

Al inicio de la historia, Arthur Dent se encuentra con que su planeta, y todo lo que alguna vez conoció, amó y odió, han desaparecido. Desamparado en un Universo gigante hasta el delirio, este hombre tiene mucho de qué preocuparse pero en realidad no lo hace, porque no se encuentra solo. Lo acompaña su amigo Ford, que resulta ser un alien autoestopista que había estado viviendo de encubierto en la Tierra desde algunos años antes, y además resulta ser uno de los escritores del libro más importante del Universo: la Guía del Autoestopista Galáctico, una obra tan extraordinaria, que se jacta de haber sustituido ya entre algunas civilizaciones a la Enciclopedia Galáctica como depositaria de todo el conocimiento y la sabiduría. Un libro notable porque, además de ser barato, en su portada tiene impresas las palabras “NO TE ASUSTES” y ese, como pronto Arthur se da cuenta, es el consejo más útil que se le puede dar a alguien que viaja de autoestop por la galaxia. Durante sus aventuras, Arthur y Ford conocen a todo tipo de seres, abarcando de lo deleznable a lo sublime, y debido a una de esas coincidencias prodigiosas de las que está plagado el libro - pero también la vida -, Arthur se encuentra con la única humana sobreviviente. Sin embargo, el personaje más entrañable de la novela no es un humano ni tampoco un alien, sino Marvin, un robot deprimido y genial, ¡el original y auténtico androide paranoide! La novela destaca por su sentido del humor irónico y brillante, que se deja ver desde la primera frase, para comenzar así el viaje extraordinario de un humano que no tiene más que su pijama y una toalla, vamos, que podrías ser tú, yo o cualquiera.

Divertido y profundo a fuerza de golpes de sátira y absurdo.

Una obra de ciencia ficción, repleta de ciencia ficción. Alienígenas de todo tipo, naves y lenguaje estrictamente sacados del espacio ultraexterior, convergen en una historia en la que la tragedia de la destrucción de nuestro planeta, de la cual solo sobreviven dos seres, es compensada con una nueva creación, mejorada. Esperen, en realidad son cuatro sobrevivientes. Dos de ellos, los que encargaron la creación del planeta tal como lo conocemos ahora. La duda es, si es la versión original, o ya es una nueva, eso solo lo saben los creadores de planetas.

Que gran historia. Ciencia ficción y Comedia a la vez, una gran combinación. Uno de los mejores que he leído de este tipo.

Es de los libros más divertidos que he leído. La mejor sátira del género de ciencia ficción.