Calificar
8,0 77 votos

Sinopsis de EL VIENTO QUE ARRASA

La historia de un pastor protestante y su hija, de viaje por el selvático norte argentino, que situó a Selva Almada a la cabeza de los nuevos narradores latinoamericanos. De viaje por el norte del país, los protagonistas sufren una avería en su vehículo y se detienen en un taller ubicado en medio de la nada. La historia se desarrolla en un clima de conflictos y tormentas, catástrofes latentes y locura solapada. En "El viento que arrasa" los personajes son nítidos, corpóreos, se escuchan sus voces, sus modos. Y los del paisaje: el sol fuerte, los árboles tupidos, los coches averiados, las camisas transpiradas y las vidas destruidas. Retomando una gran tradición latinoamericana –de Onetti a Rulfo– influenciada por los escritores del sur norteamericano –como Faulkner y Carson McCullers–, se lee como una novela de gran intensidad, hasta dejarnos sin aliento.

Año de publicación:2015

8 reseñas sobre el libro EL VIENTO QUE ARRASA

Esta novela me gustó mucho. Además se lee rápido. Justo estaba leyendo pasajes de "Las uvas de la ira" y me sonó muy similar a ese universo de Steinbeck, incluso los personajes… Lo que me llama la atención es que no sé bien quién es protagonista. A veces parece que el reverendo Pearson, otras veces su hija Leni, o  el mecánico apodado "el Gringo", o incluso su ayudante, Tapioca. Me juego por el pastor.  Pearson y su hija tienen una vida nómada yendo de pueblo en pueblo, de iglesia en iglesia. Leni ya no lo soporta. Justo el auto se descompone cerca del taller del Gringo, que vive en medio de la nada con Tapioca y empiezan a pasarles cosas en ese tiempo que comparten juntos. Cosas más bien filosóficas, profundas, de replanteos…  No quiero dar muchos detalles del relato, pero los personajes atrapan: sus historias, sus características. También el espacio donde se encuentran.  El final es abierto, y creo que está bien que así sea. Es la primera ficción que leo de Selva Almada, había leído un libro de crónicas, "Chicas muertas", y no me decepcionó en ninguno de los dos libros. Lo recomiendo. 


En esta novela publicada en 2012, por la pequeña editorial MARDULCE. Cuando un escritora es buena rápidamente se nota su gran talento narrativo y en esto la entrerriana SELVA ALMADA es una privilegiada, a quien obviamente admiro.Yendo al texto, es una obra pequeña pero compleja, la historia transcurre en un camino vecinal, en la necesidad de encontrar un mecánico, en un lugar alejado y donde se cruzan dos mundos completamente diferentes, lo religioso frente a lo rural, a lo simple de la tierra adentro. Son solo 4 personajes, dos adultos y dos adolescentes en el relato, y hay dos personajes, las madres que están sin estar. A su vez hay una notable descripción de la naturaleza circundante. Es un texto muy interesante, hay que hacer una lectura sin prisa y dejarse llevar por el texto. MUY RECOMENDABLE


Escribo esta reseña dos meses después de haber terminado el libro. Y esto tiene una razón: cuando leo algo que me marca mucho al principio me siento desbordada, abrumada, completa, y no me sale decir nada. Como si mi mente necesitara primero procesarlo. Después me olvido de escribir, claro, pero basta prestarle el libro a algún amigo, que lo termine, que me haga algún comentario al pasar, para que yo recuerde y me sienta preparada para contar. Decir reseña, incluso, me queda grande: preferiría llamarla opinión, preferiría llamarla "lo-que-me-pasó-a-mi-con-este-libro". Lo primero que pensé apenas lo cerré, fue: "esta novela debería ser una obra de teatro". Me recordó a esos guiones que inventan los dramaturgos en los que la llegada misteriosa de unos extraños le modifica la vida para siempre al protagonista, que estaba cómodo y miserable en su rutina. En el viento que arrasa se chocan dos mundos: el de un cura religioso de ciudad y el de un trabajador iletrado de campo, pero también el de la hija agnóstica del reverendo y el hijo adoptivo del mecánico, éste último en camino hacia la fe. Como suele hacer Selva Almada en sus libros, todo ocurre en un escenario particular. Su modo de escribir te transporta hacia lugares en los que podés sentir que estás aunque nunca los hayas pisado. Los árboles, el calor, el barro, el páramo, el horizonte, el fin. La novela sucede específicamente en lo que podría denominarse un pueblo "en el medio de la nada". En una zona alejada donde el calor azota, donde no hay dirección hacia dónde ir, donde todo el mundo está de paso. Salvo el que vive allá y lo único que tiene es su día a día, sin más. Y aquél cuyo motor le falla y debe quedarse por obligación. Estos dos mundos que se cruzan lo hacen a su pesar, por casualidad o no tanta, pero sin ganas de cruzarse. Y deben quedarse juntos por algún motivo de fuerza mayor. Finalmente, la mirada del otro, el encuentro con el otro, hace que cada uno de cuenta de sus soledades y sus penas. Hay un otro que es religioso, sí. Pero la religión no se cruza con su "antítesis", no se cruza con la ciencia, con la academia, con la modernidad. Aquí la religión se cruza con el mundo de verdad, con la marginalidad. Y más tarde - y esto casi que no es spoiler - la religión sigue su camino y se va, dejando atrás a quienes no quieren creer. Tirados en el lodo, después de la violencia, después de la lluvia y después de ese viento que arrasa, dos hombres de carne y hueso se transforman el uno al otro. Y será ese roce el que les cambie la vida. Se puede llamar reseña, se puede llamar opinión. Esto es, sin lugar a dudas, una recomendación. Selva Almada te transporta y leerla a ella es también un viento que arrasa: el encuentro con su novela modifica para siempre al que la lea.


Muy linda, interesante y para leer tranquila.... Disfrutando los escenarios.


@ro.grigioni Nuevamente esta escritora me atrapa y leo de un tirón esta historia corta, intensa y sugestiva. Las creencias, el bien y el mal, la paternidad, el fanatismo...todo, reunido en ese taller precario, en un paraje chaqueño, en el cual los personajes confluyen con sus pasados de pobreza, violencia, soledad y abandono. La mujer es una ausencia de contundente presencia, si me permiten la contradicción. Madre, esposa, hija cuya existencia no parece protagónica pero está y afecta el imaginario masculino que es la clave desde la cual se desarrolla la trama. En definitiva, el hombre, sus silencios, deseos y fe enfrentando una tormenta y un viento feroz que puede cambiarlo todo. ¡Muy buena!


De lectura sencilla, rápida, muy clara. Es un libro interesante para recorrer las atmósferas del litoral. Conflictos larvados, pero suaves. Me agradó leerlo y sentir la claridad de los personajes, así como los climas personales y culturales presentados.


El Viento que Arrasa es un libro tan breve que sorprende las lecturas posibles con que nos deja. Literalmente transcurre en un día y una noche. Podemos sumergirnos en la historia o leerlo en una clave más filosófica que literaria. O por supuesto, de las dos maneras. Se trata de una novela que nos recuerda que brevedad no implica superficialidad.


Una hermosa novela, con una prosa sencilla pero muy efectiva. La trama es simple pero a la vez muy profunda y con pocas páginas Selva Almada logra delinear unos personajes que se quedan con nosotros, que nos conmueven, que nos movilizan. Logra transmitir no solamente sentimientos, sino texturas, olores, paisajes, una cantidad de sensaciones que hacen la lectura atrapante y muy amena. Realmente muy recomendada.


Más libros del autor SELVA ALMADA


También se buscó en LITERATURA CONTEMPORÁNEA


Frases del libro EL VIENTO QUE ARRASA

-… Usted es creyente señor Brauer? El Gringo se sirvió un poco más de vino y encendió un cigarrillo. -No tengo tiempo para esas cosas. El Reverendo sonrió y lo miró fijo. -Vaya. Y yo no tengo tiempo para otra cosa”.

Publicado por:

GuilloHerrera

“El paisaje era desolador. Cada tanto un árbol negro y torcido, de follaje irregular, sobre el que se posaba algún pájaro que parecía embalsamado de tan quieto.”

Publicado por:

GuilloHerrera