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Sinopsis de EL OLVIDO QUE SEREMOS

Biografía novelada de HECTOR ABAD FACIOLINCE. Un relato desgarrador y emocionante sobre la familia, que refleja, al tiempo, el infierno de la violencia que ha golpeado Colombia en los últimos cincuenta años. El 25 de agosto de 1987 Héctor Abad Gómez, médico y activista en pro de los derechos humanos, es asesinado en Medellín por los paramilitares.

128 reseñas sobre el libro EL OLVIDO QUE SEREMOS

Es un libro magistralmente escrito, que conmueve hasta las lágrimas. Con gran calidad literaria, en cada párrafo el autor abre su corazón para entregar un relato histórico de la Colombia violenta, a través de las amorosas memorias de la familia Abab Faciolince. Con suma inteligencia y sensibilidad describe los amargos, y bien conocidos, capítulos del accionar de los grupos paramilitares en Colombia, sin que por ello el relato sea menos estremecedor. La precisa, prudente e impecable prosa -exenta de sentimentalismos-, es un memorable ejemplo de cómo, a través de la literatura, es posible reconstruir la historia de un pueblo herido y avanzar hacia el perdón y la reconciliación individual y colectiva. Muy recomendada. | Junio 2015.


¡¡¡Marabilloso!!!...


El olvido que seremos es una obra íntima de la familia Abad Faciolince que se centra en la figura del padre y cómo este destacaba como líder social, por su forma de actuar, la independencia de sus ideas y la empatía que sentía hacia los demás. Es la historia de una familia común y corriente narrada desde la mirada de Héctor quien no puede ser imparcial sino que nos cuenta cada acontecimiento con toda la emocionalidad requerida, es una obra que nos muestra la violencia del país desde una mirada humana, desde una víctima, desde la impotencia, debo reconocer que habían partes que lograba conectarme con el autor y sentía ese dolor ante las diferentes injusticias que nos rodean y que muchas veces pasamos por alto. Lo más triste es que esta historia solo es una de tantas realidades que no han podido ser contadas, por las condiciones en que vivimos.


Debo confesar que al principio se me hizo un poco aburrido, pero la verdad es que las biografías no son del todo lo mío. Pero después de una páginas todo fue fluyendo naturalmente. En esta autobiografía el autor nos habla de su infancia, de su entorno familiar de parte de su juventud pero sobre todo nos habla de su padre: Héctor Abad Gómez un médico y ensayista colombiano, qué sus últimos años defendió los derechos humanos y esto,lo llevo a la muerte. Este es un homenaje a un padre bueno y amoroso pero también a un hombre justo. Nos habla del hambre, de la injusticia, de la religión pero sobre todo de la peor de las pandemias:la violencia. Me gustó su forma de escribir y tiene partes realmente conmovedoras.


Este libro está escrito desde el corazón de un hijo que quiso profundamente a su padre, un hombre bueno, culto, defensor de los derechos humanos que lastimosamente no dejaron que siguiera viviendo. Este libro es un regalo.


Acabo de terminar este libro y tengo un sentimiento de vacío, literalmente. La historia, en realidad es una biografía novelada de Héctor Abad Gomez contada por su hijo Héctor Abad Faciolince, un niño con una infancia feliz que siempre vio a su padre como un héroe y como la mejor persona del mundo, o al menos, la más "Justiciera". Este libro nos narra de cerca la violencia vivida en colombia, y para aquellos que hemos crecido escuchando la historia no es nada nuevo, puesto que a pesar de que personalmente no me tocó de cerca (Afortunadamente), sí que conozco un poco de esto y he escuchado varias cosas, por lo que alguien que también la conozca un poco dirá que no les sorprende en lo más mínimo que en alguna época mataran personas por pensar diferente y tener la valentia de decirlo, es más, me atrevo a decir que aún hoy, esto no es nada del otro mundo, no es nada raro. Sin embargo, Héctor (Hijo) nos sumerge en su familia, nos entra a su casa y nos presenta su vida. Creo que esto es lo que hace mucho más emocional la historia para el lector, o por lo menos así lo fue para mí. Porque a pesar de saber lo que va a pasar (Ya que la misma sipnosis te lo dice), al final yo ya estaba con un nudo en la garganta y casi llorando. Lo cierto es que no es la primera ni la única ni por lo cerca la última persona que muere por sus ideales y por intentar cambiar las cosas, y de eso soy perfectamente consciente, pero esta historia sí me hizo vivir y sentir de cerca la violencia y la muerte.


Usualmente los libros de memorias sobre los progenitores son quejumbrosos, andan a la búsqueda de hacer un análisis siquiátrico al padre o la madre porque aquellos fueron distantes, egoístas, caprichosos, en resumen, malos padres. Ese autor, lleno de baches en el alma y en la mente, intenta mediante la literatura hacer un ejercicio de limpieza que siempre suele ser un logro relativo y esquivo. El olvido que seremos, un notable cruce entre novela, ensayo y libro de memorias, es todo lo contrario. Es un canto elegiaco a un padre y a una familia, de parte de un hijo agradecido, y arranca de una manera que me parece realmente impresionante: “El niño, yo, amaba al señor, su padre, sobre todas las cosas. Lo amaba más que a Dios. Un día tuve que escoger entre Dios y mi papá, y escogí a mi papá.” Este es el inicio de la biografía del médico Héctor Abad Gómez: un extraordinario profesional y luchador social, que no era de este mundo, quién a sus 65 años, es cruel y cobardemente asesinado por la extrema derecha colombiana. Sobre este marco su hijo, Héctor Abad Faciolince, también nos narra la historia de una gran familia de la pujante clase media colombiana poniendo sobre la mesa el drama colombiano, y latinoamericano, de la pobreza, la desigualdad, la violencia política, la intolerancia religiosa y social, la falta de solidaridad y la absoluta falta de escrúpulos de algún tipo de las capas altas y gobernantes colombianas. Novela notablemente narrada, que nunca cae en los extremos dramáticos (brillantes las narraciones de la muerte de una de las hermanas del autor y el asesinato de su padre), ni tampoco en el pesimismo. Mención aparte merece la investigación sobre el poema de Borges que da título a este libro. Y así como tuvo un gran arranque, la novela tiene un gran final en una íntima conversación con el lector: “Y si mis recuerdos entran en armonía con algunos de ustedes, y si lo que yo he sentido (y dejaré de sentir) es comprensible e identificable con algo que ustedes también sienten o han sentido, entonces este olvido que seremos puede postergarse por un instante más, en el fugaz reverberar de sus neuronas, gracias a los ojos, pocos o muchos, que alguna vez se detengan en estas letras.”


Todavía estoy conmocionado. No sé cómo Héctor Abad Faciolince ha sido capaz de escribir algo así, tan sumamente bello y doloroso, sin la trampa del sentimentalismo. Es toda una declaración de amor, el reverso de "Carta al padre" de Kafka. "El niño, yo, amaba al señor, su padre, sobre todas las cosas. Lo amaba más que a Dios. Un día tuve que escoger entre Dios y mi papá, y escogí a mi papá". Además, es un testimonio de la vida de un gran humanista y del dolor ante una muerta violenta, denunciando ese fascismo organizado que sacudió Latinoamérica en los años 80. Pero a su vez es una novela confesional hasta el tuétano, sin que se otorgue la absolución, una búsqueda desesperada de la escritura como terapia. A Machado le encontraron en el bolsillo de su abrigo un último verso, "estos días azules y este sol de la infancia". Y al papá de Héctor los famosos versos de Borges, "somos el olvido que seremos...bajo el indiferente azul del cielo". Un poeta con mirada retrospectiva, otro consolándose en el inevitable salto al vacío, un mismo cielo. Y tu padre, gracias a esto que te has extirpado, está, como ellos, más cerca de esa mentira llamada eternidad.


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FRASES DEL LIBRO EL OLVIDO QUE SEREMOS

"....que lo odiaba con toda el alma, con una fidelidad y una constancia en el odio, que ya se las quisiera el amor."


Publicado porHoracio 3808

"... Entendí que la única venganza, el único recuerdo, y también la única posibilidad de olvido y de perdón, consistía en contar lo que pasó, y nada más."


Publicado porMagler

Si quieres que tu hijo sea bueno, hazlo feliz, si quieres que sea mejor, hazlo más feliz. Los hacemos felices para que sean buenos y para que luego su bondad aumente su felicidad.


Publicado porPike Bishop

".... en religión , creer o no creer no es sólo una decisión racional. La fe o la falta de fe no dependen de nuestra voluntad, ni de ninguna misteriosa gracia recibida de lo alto, sino de un aprendizaje temprano, en uno u otro sentido, que es casi imposible de desaprender."


Publicado porHoracio 3808

"Sus besos grandes y sonoros, nos aturdían y se quedaban retumbando en el tímpano, como un recuerdo doloroso y feliz."


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El mejor método de educación es la felicidad.