1. ALIBRATE
  2. LITERATURA JUVENIL
  3. EL NOMBRE DEL VIENTO

Calificar:

9,1

1.8k votos

Sinopsis de EL NOMBRE DEL VIENTO

Novela de aventuras, de historias dentro de otras, de misterio, de amistad, de amor y de superación, escrita con la mano de un poeta que ha deslumbrado—por su originalidad y la maestría con que está narrada— a todos los que la han leído. Por primera vez Kvothe se dispone a relatar la verdad sobre sí mismo. Y para hacerlo bien, deberá empezar por el principio: su infancia en una troupe de artistas itinerantes, los años malviviendo como un ladronzuelo en las calles de una gran ciudad, y su llegada a una universidad donde espera aprender una magia de la que se habla en las historias… Atípica, profunda y sincera.

215 reseñas sobre el libro EL NOMBRE DEL VIENTO

"Viajé, amé, perdí, confié y me traicionaron. Escribelo y haz con ello lo que quieras." "El nombre del viento" es la crónica de un hombre que se convierte en leyenda. El relato empieza con un Kvothe adulto y vencido que se enfrenta a la posibilidad de contar la verdad detrás del mito. Y aquí reside la genialidad del libro: detrás de cada gran hazaña del asesino de reyes, hubo menos de héroe valiente y abnegado y mucho de los manotazos de ahogado que daba un pobre chico tratando de sobrevivir como podía. Kvothe es otro "elegido" que a diferencia de Harry Potter no tiene la plaza asegurada en Hogwarts desde la cuna, sino que debe luchar por ella; no tiene a un Hagrid que lo rescate y lo ponga a salvo y sobre todo no tiene una bóveda llena de oro en Gringotts. "El nombre del viento" es el lado crudo de la epopeya del héroe, que además de perseguir demonios debía superar el hambre, la desesperación y la soledad propias de un niño vulnerable y sin recursos.Un libro absolutamente mágico y cautivador escrito con palabras cargadas de belleza, en el que conocer el verdadero nombre de las cosas, te da poder sobre ellas.


No hace ni cuatro noches me encontraba vagando por los caminos, buscando una posada que me había recomendado Rominaia. El polvo se adhería a mi capa, la piel curtida de mis zapatos se había pegado a mis pies como si fuera la mía propia. Ya no me quedaba agua, apenas si había comida en mi zurrón y adquirir un caballo estaba totalmente fuera de mi alcance. Pero la posada merecía la pena, o eso me habían dicho. En cualquier caso, no tenía demasiadas ganas de pasar otra noche al raso, apoyada contra cualquier piedra y durmiendo con un ojo abierto por lo que pudiera pasar. Los caminos son peligrosos. Realmente necesitaba un plato de comida caliente, una jarra de cerveza (o dos) y una buena historia, además de un techo sobre mi cabeza y una cama bien calentita donde  pasar la noche. Ya estaba a punto de desistir y haciendome a la idea de dormir de nuevo bajo las estrellas, cuando la vi. La posada Roca de Guía. Era tal y como me la imaginaba, es decir, exactamente igual que el resto de las posadas que relatan las grandes historias. Un edificio acogedor de dos plantas, situado en una encrucijada de caminos. La puerta era de madera de roble, ajada por años de lugareños saliendo y entrando de su lugar favorito de esparcimiento, tras largas jornadas de duro trabajo. Estaba cerrada, para mantener dentro el calor del hogar, dejando el frío fuera, en la oscuridad de la noche. La luz y el bullicio que se veía a través de las ventanas invitaban al viajero cansado a entrar y buscar reposo. Así que no me lo pensé más y entré. Mi estómago no dejaba de incitarme a ello y me lo recordaba continuamente, rompiendo la magia del momento. Empujé con fuerza la pesada puerta de roble y una reconfortante corriente de calor abrasador me impactó en el rostro, aguerrido de frío. El fuego chisporroteaba en la chimenea, en un rincón de la estancia, y sólo estaba ocupada una de las viejas mesas, donde un campesino se hallaba contando una historia, al parecer muy entretenida, dada la atención que se veía reflejada en el rostro de quienes lo escuchaban. Cuatro cabezas se giraron de forma automática hacia mi persona cuando entré. Cinco, contando la del posadero. No debía ser frecuente ver forasteros a esas horas intempestivas, y menos aún si esos forasteros eran mujeres vestidas con ropas de viaje y aspecto de necesitar un buen baño. La mirada del posadero se me clavó y me dejó petrificada en mitad de la estancia. Sus ojos, de un verde profundo me miraban con una mezcla de curiosidad y desconcierto, y su pelo rojo brillante ardía como el fuego. Sin cortarme ni un talento de plata, me acerqué a la barra y pedí una pinta de cerveza de malta. Y me puse a escuchar la historia. Era magnífica, absolutamente maravillosa. Una historia digna de las mejores canciones. De esas que se escuchan en todos los castillos y en todas las tabernas, que pasan de padres a hijos y acaban convirtiéndose en mitos, en grandes leyendas que surcan las aguas de la historia, y en las que al final ya no se distingue lo real de lo maravilloso. Cuando me quise dar cuenta, para mi ya no existía nada más. Sólo esa historia. Sólo las palabras de aquél campesino. Trataba sobre un hombre, un héroe inteligente, astuto y valiente, que se crecía ante la adversidad y le plantaba cara con solo su ingenio. Y trataba de sus desventuras, de su amor por una mujer y de los giros del destino. De su curiosidad inagotable, reflejo de su mente despierta, de su capacidad para adaptarse a las más diversas circunstancias, de su animosidad para enfrentarse a cualquier peligro. De demonios y dioses y arcanos. Una historia perfecta de magia y música, y del verdadero nombre de las cosas. Una de esas historias que te envuelven, que te emocionan y que te transportan sin dificultad a otros mundos, otras vidas, otras épocas y que al final se convierten en ese lugar de tu memoria a donde acudir cuando lo necesitas. A casa. A la posada. Al calor del fuego, a escuchar las aventuras de Kvothe. A escuchar el poder de las palabras, el poder de la música, el poder del valor y el nombre del viento.


Para mí este libro es el comienzo de algo bonito entre el mundo de la fantasía y yo. Tengo que decir que nunca he sido de esas que odian la fantasía pero siempre la veía como algo que podía estar bien pero que nunca me fascinase y no sabeis lo equivocada que he estado todo este tiempo. El nombre del viento ha conseguido que me interese muchísimo más todo este género. Aunque creo que dentro de la fantasía no es de los libros que más acción pueda llegar a tener si que está muy bien descrito y detallada. En ningún momento he llegado a aburrirme y he disfrutado cada una de sus 870 páginas. Nos narra el principio de la historia de Kovthe y de como se fue convirtiendo en todo un héroe,(no estoy segura de haberlo escrito bien) contada por el propio protagonista. Eso sí aunque ya sé que esto es una trilogía el final se me ha quedado tremendisimamente abierto. Sin duda seguiré con mucha ilusión esta saga y creo que me animaré a leer más fantasía.


El nombre del viento es un cachito de la vida de Kvothe. Cronista le presenta al joven Kvothe la oportunidad de narrar su historia, la historia de un héroe. Igual, a partir de los rumores, podríamos pensar en un caballero que vence a los malos, que se lleva a la princesa, que se hace rico y un fueron felices y comieron perdices. Sin embargo, tras cada historia heroica, hay, por supuesto, un héroe, que al fin y al cabo, no es más que una persona de carne y hueso. Y en esta historia abunda el realismo: Kvothe es un héroe, pero es mucho más que eso: es un niño muy inteligente con una infancia difícil al que parece que la vida no le sonríe en ningún momento, es un joven con sueños y metas, un joven que poco a poco consigue pequeños logros, un adolescente que lucha por lo que quiere, que no se rinde, que se levanta si tropieza y cae. Es la historia de un héroe, contada desde toda la humanidad posible. El arte de Patrick Rothfuss está en crear un mundo totalmente nuevo en el que todo tiene cabida: magia, amor, aventuras, inteligencia, amistad, enemistad, música. Es más, creo que tiene especial mención el mundo mágico que crea, porque considero que hay que tener mucho talento para crear algo tan bueno y tan original. La historia de amor es un amor inocente de adolescencia, un amor miedoso e inexperto, que renace gracias a la música, un gran apoyo en la vida de Kvothe. Además, el autor consigue sumergirnos en la historia sin siquiera percatarnos de ello: se nos olvida que estamos en la taberna Roca de Guía, porque las descripciones ya nos transportan a Tarbean, Imre, la Universidad… Viajamos con Kvothe pero,sobre todo, sentimos con Kvothe: conocer lo que vive y los sentimientos que eso le causa nos hace sentir con él -con él y con los personajes secundarios, muy bien logrados también-. El nombre del viento es, igual, una historia de supervivencia, maduración y superación gracias a la música y a la magia. Es una obra llena de reflexiones mundanas y sentimientos reales, que desde luego, nos deja huella.


Otra historia de fantasía. El nombre del viento es un tercio de la historia de Kvothe (un tercio nada más y nada menos que de 880 páginas) y se siente como una historia completa que fue cortada para vender. Se que los libros de una saga no tienen por que ser autoconclusivos, pero como todo buen libro, al menos deben tener un inicio, un nudo y un desenlace. Aquí no hay nudos, solo una lluvia de desgracias que parece no terminar nunca; tampoco hay desenlace, solo un inicio muy muy muy largo. La prosa es exquisita. Es como un susurro en tu oído o como la voz lenta de un mago, que te atrapa y te lleva hacia donde el truco lo necesita. Las descripciones y los personajes se van directo a tu imaginación, sin rebuscarse, llevándote a ciudades medievales y campos extensos con riachuelos y muchos árboles. Es un libro para leerse lento, tratando de saborearlo. Ya les he comentado que los libros en primera persona no son mi máximo, aunque los leo, me gustan y me acostumbro a ellos, los primeros capítulos son siempre molestos. Este no. Sus tiempos gramaticales son correctos y no se mezclan entre si, a menos que la trama lo requiera. Está en pasado y es perfecto. Sin embargo, su protagonista es insufrible. Un chamaquito soberbio, nefasto y odiosito que no piensa antes de actuar y comete imprudencias una, tras otra, tras otra. Es un adolescente, es normal. Lo que es muy molesto es que es un genio. El más inteligente, el más hábil, el más famoso, el mejor artista.... en fin, el mejor en lo que hace y nada le sale mal. Nada que el haga, por que es un imán para atraer desgracias. Llega un momento, en el que le suceden tantas cosas, que uno ya ni siente empatía por él. No encuentro en qué punto se convierte en la persona quien nos cuenta la historia (ya que el narrador es él mismo), por que nada lo hace meditar, reflexionar o cambiar. El interés romántico me encantó. Una muchachita difícil de descifrar. ¿Está jugando con los sentimientos de Kvothe? ¿Realmente lo ama o solo se aprovecha de él? Me recordó mucho a la niña mala de Mario Vargas Llosa y leí por ahí que tal vez esté inspirada en Madame Bovary. Así que tal vez sea una de mis próximas lecturas, para comprobar si esta niña de los mil nombres también está inspirada en ella. Y les tengo que decir que, aunque hay romance, aparece en la forma en la que ama un joven de 15 años por primera vez: de forma inocente y tonta. Es en lo único que nuestro protagonista es malo. No entiende cuando coquetean con él y ninguna situación se siente forzada y sexualizada. *SPOILER* Lo mejor, es que la describen como una preciosura y después otro personaje nos trae a la realidad y nos dice que la verdad es medio feíta. Pero como tenemos los ojos de Kvothe, no nos podemos dar cuenta. *FIN DEL SPOILER* Y luego la crítica a la sociedad. Un lugar donde los niños huérfanos y de las prostitutas son hijos de la calle, condenados a la pobreza máxima que la verdad no conocemos. Niños que nadie voltea a ver y son tratados como menos que animales, marginados y golpeados. Le rompe el corazón a cualquiera. Otra cosa que me gustó mucho fue lo abiertos que son los personajes. No me refiero a personalidad, sino que en sus descripciones nos comenta sus rasgos físicos: forma de la cara, musculatura, complexión, cicatrices y color de pelo, pero no nos dice la raza o sus preferencias. Hay personajes que bien podrían ser LGBT y no lo dice, por que saberlo no aporta a la trama, pero tú en tu corazón lo sabes. Pasan muchas cosas en el nombre del viento, todas desgracias. Tiene tan buenas calificaciones, que por eso le seguí leyendo, esperando el momento en que todo cambiara y me quedara sin aliento. Ese momento nunca llegó y por eso entiendo a los que comentan "que no sucede nada en la historia".


'EL NOMBRE DEL VIENTO' - Patrick Rothfuss.Primer libro de la trilogía 'Crónica del asesino de reyes' de Patrick Rothfuss. Primera novela del autor, está clasificada como 'alta fantasía', porque en ella se realizan pequeñas acciones de magia (llamada 'simpatía') que sólo la pueden realizar los Arcanos (una especie de estudiantes de química avanzados con las correspondientes 'peculiaridades' de el mundo en el que viven). Aunque la verdad es que en la mayor parte de sus páginas lo que cuenta es la historia de cómo Kvothe (el protagonista) llega a ser quién es. Y durante todo el libro la alta fantasía se ve relativamente poco. A pesar de eso, es un libro interesante, para quien le guste Harry Potter, hay que reconocer que hay cierto paralelismo entre su historia y la de Kvothe, pero en verdad son vidas muy distintas. A Kvothe le ha tocado vivir una vida muy dura, vivía en una burbuja viajando y actuando de un sitio a otro con una especie de circo itinerante ('troupe'). Iba con sus padres, enamorados eternamente, y el resto de acompañantes formaban toda su familia. Pronto conoció a un arcanista que se unió a ellos y que fue quien formó a Kvothe, el cuál demuestra una capacidad de aprendizaje realmente sorprendente para todo. Y cuando todo parece perfecto es dónde aparecen los 'Chandrian', quienes se encargan de que toda su vida pierda cualquier ápice de dulzura y felicidad. A partir de ese momento vive en un infierno, aunque por sus propios medios consigue ingeniárselas para entrar en la universidad como arcanista y costearse a duras penas sus estudios. La historia la cuenta un posadero, que resulta ser el mismo Kvothe más mayor, y llega hasta cómo conoce a la chica de la que se enamoran y con la que tienen la primera experiencia y enfrentamiento con una especie de dragón (draccus)... Se entrevé que en el siguiente libro es dónde le van a enseñar a luchar, pero eso lo veremos al leernos el segundo libro, 'El temor de un hombre sabio', que es el reto hasta final de diciembre ;-)


Es malo empezar con muchas expectativas a leer un libro. No está mal, ni mucho menos, pero para mí la primera mitad del libro (400 páginas) es muy lenta. Y para un libro de alta fantasía me esperaba otra cosa, mucho más de magia y similar y mucho menos de problemas terrenales (pobreza, amoríos, etc). Pero si no lo has leído, no te engañes, para nada es un mal libro. Espero que la segunda parte me dé más de lo que me gusta. Y espero que no haya que esperar a que se muera el autor y coja el testigo Brandon Sanderson para tener el tercer libro de la saga...😂


Mucho hacía que no leía algo de fantasía pura. Me lo he pasado en grande con su trepidante narrativa, con sus aventuras inverosímiles pero que te hacen rejuvenecer una enorme cantidad de años hasta remontarte allí donde el recuerdo empieza a cubrirse de la bruma del olvido. Ha sido una gran y acertada recomendación de @rominaia que ha despertado las irresistibles ganas de seguir leyendo el resto de las partes de esta trilogía que promete infinidad de aventuras.


FRASES DEL LIBRO EL NOMBRE DEL VIENTO

Solo la verdad podría romperme. ¿Qué hay más duro que la verdad?


Publicado porCarlaCL

Hay pocas cosas mas repugnantes que la obediencia ciega."


Publicado pormarenpergamino

El día que empezamos a preocuparnos por el futuro es el día que dejamos atrás nuestra infancia.


Publicado porTricoFD

Cuando somos niños,casi nunca pensamos en el futuro. Esa inocencia nos deja libres para disfrutar como pocos adultos pueden hacerlo. El día que empezamos a preocuparnos por el futuro es el día que dejamos atrás nuestra infancia.


Publicado porMariluz70

...conocía el nombre del viento, y el viento le obedeció."


Publicado pormarenpergamino

Existe una conexión fundamental entre lo que uno parece y lo que uno es. Todos nos contamos una historia sobre nosotros mismos. Siempre. Continuamente. Esa historia es lo que nos convierte en lo que somos. Nos construimos a nosotros mismos a partir de esa historia.


Publicado porMaribel Calle