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Sinopsis de EL INFINITO EN UN JUNCO

De humo, de piedra, de arcilla, de seda, de piel, de árboles, de plástico y de luz... Un recorrido por la vida del libro y de quienes lo han salvaguardado durante casi treinta siglos.

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62 reseñas sobre el libro EL INFINITO EN UN JUNCO

¿De dónde vienes Irene? De Caesaraugusta ¿Y qué haces? “Escribo para que no se rompa el viejo hilo de voz”. Y para que nosotros, los amantes de los libros sepamos de quiénes somos herederos. Y porque debemos a los libros la supervivencia de las mejores ideas fabricadas por la especie humana. Ya entendí ¡Mil gracias Irene! Y te digo, que haré lo que hago pocas veces, recomendar tu libro, para que lo leamos todos. Incluidos aquellos que no leen. Que lo hagan,tal vez no ahora, pero sí en algún momento de la vida. Y sin prisas para disfrutarlo y porque a ritmo rápido puede ser abrumador. Pocos libros logran de manera tan rotunda hacer realidad aquello de viajar a través de sus páginas en el tiempo y en el espacio. Sólo con los movimientos de mis dedos y de mis ojos, he recorrido 5000 años de historia y muchos lugares, para conocer y reconocer personas que nos han dejado una herencia: la de la palabra escrita en tablillas de arcilla, en papiros, pergaminos, códices y papel. Una aventura deslumbrante, vivida sin salir del hogar en estos tiempos difíciles. Se me ocurren al menos cuatro razones para leer El infinito en un junco: Por placer: Irene escribe también en tono poético. Y es cosa de dejarse llevar por sus sencillas pero profundas reflexiones. Su narración está plagada de vivencias personales, que me conectaron y muchas veces me conmovieron, como en el episodio de sus vicisitudes en el colegio, los recuerdos de aventuras lectoras con su madre y su abuelo, el que creía en la generosidad. Por deber: Esto que tenemos hoy ha sido una construcción colectiva, de siglos de esfuerzo y creatividad. Conocer de la censura, los libros prohibidos, los libros perdidos. Los destruidos por el fuego y la estupidez humana. ¿Por qué un libro de tan inocente título como “El arte de amar” fue censurado y le costó el exilio y la muerte a su autor, un tal Ovidio? Por aprender: ¿Por qué algunos libros se transforman en clásicos? ¿Qué son los clásicos? Tal vez son esos libros que “se parecen a esos viejos rockeros siempre activos que envejecen en los escenarios, pero se adaptan a todo tipo de público y así nadie los ignora”. El futuro siempre tiene algo del pasado. Por no olvidar: De la antigüedad nos llegan voces como las de Séneca que nos dice “los homicidios individuales los castigamos, pero ¿qué decir de las guerras y del glorioso delito de arrasar pueblos enteros? Hechos que deberían condenarse los elogiamos porque quién los comete lleva las insignias de general". Hace 2000 años nos rayó la cancha, pero ¿a cuántos generales hemos reverenciado en los libros de historia de cada país por haber arrasado y sojuzgado esos pueblos en nombre de la “causa” sea cual fuere? Y recordar siempre que existió la grandiosa biblioteca de Alejandría, centro glorioso del saber en la Antigüedad, magna obra de los gobernantes Ptolomeos. Rememorar también la visión, perseverancia y valentía de Heródoto, Esquilo y tantos otros seres humanos. Y también que no todo lo que brilla es oro, allí están las dudas sobre parte del legado de Platón. Este libro por alguna razón me ha hecho navegar en un viaje hacia mi infancia, aquella que siempre es un reservorio de emociones guardadas. Allí aparece, nítida como si fuera ayer, Laura Alcayaga, profesora de profesión, maestra de vocación. Mi maestra de la escuelita de básica, donde además, era directora. Orgullosa sobrina nieta de Lucila Godoy Alcayaga, conocida como Gabriela Mistral, nuestra Premio Nobel, aquella que era más que una poetisa, adelantada a su época. Tal vez por eso, la maestra Laura también tenía una afición enorme por las letras escritas. Poseía una respetable biblioteca, la única en 40 kilómetros de campos e islas a la redonda, un faro que desde Huelmo proyectaba su luz. Y abrió sus puertas para todos los que quisieran ver y leer, entre ellos yo, uno de sus alumnos para que pudiera tímidamente cruzar la puerta y tocar vacilante los lomos de los libros que guardaba con amor. Se hicieron frecuentes mis viajes de infancia en fines de semana a lomos de la yegua Plumilla - la Papaya ya no estaba-, porque su casa quedaba lejos, para entregar religiosamente los libros en préstamo y recoger con unción los nuevos que acompañarían mis noches a la luz de la vela. Así pude disfrutar los Mampato, los Cabrito, los libros de Coloane, de Salgari, de London, encandilarme con Robinson Crusoe y hasta el Quijote se me atravesó en versión resumida. Por todo ello, leyendo esta obra me he acordado de ti maestra Laura, porque en el infinito de tus libros, descubrí lo vasto del mundo y en parte soy lo que soy por eso. Gracias a ti tuve mi propia biblioteca de Alejandría. Enorme, mágica, esplendorosa. Y estaba en tu casa.


Ensayo muy denso sobre el origen de los libros y las bibliotecas, aderezado con personajes históricos, que buscaron la eternidad fundando inmensas bibliotecas. Me quedo con el título del ensayo, que se refiere al junco de papiro, originario del río Nilo, que fue soporte de abundantes textos de la Antigüedad. De ahí su poder infinito y perdurable. Una hermosa metáfora.


41/2021 EL INFINITO EN UN JUNCO Esta es una fabulosa aventura colectiva protagonizada por miles de personas que, a lo largo del tiempo, han hecho posibles y han protegido los libros: narradoras orales, escribas, iluminadores, traductores, vendedores ambulantes, maestras, sabios, espías, rebeldes, monjas, esclavos, aventureras… Lectores en paisajes de montaña y junto al mar que ruge, en las capitales donde la energía se concentra y en los enclaves más apartados donde el saber se refugia en tiempos de caos. Gente común cuyos nombres en muchos casos no registra la historia, esos salvadores de libros que son los auténticos protagonistas de este ensayo. Una joya que atrapa y seduce desde la primera página, solo que en un terreno diferente: en este caso, la escritora Irene Vallejo nos acompaña en un fantástico viaje por la historia de los libros. Este es un libro sobre la historia de los libros. Un recorrido por la vida de ese fascinante artefacto que inventamos para que las palabras pudieran viajar en el espacio y en el tiempo.📖📖VIVA


Cuando alguien maneja un bisturí necesita temple y precisión . E, Irene Vallejo demuestra que le sobran esas cualidades pero intercambiando el bisturí cortante y destructor por una pluma enhebradora de palabras. Lo primero y más importante es que tenemos un ensayo fresco, aventurero y sin vericuetos, escrito como una novela histórica sobre el nacimiento de los libros, el nacimiento de la escritura en piedra, en tablillas de arcilla, sobre rollos de papiro,de pergamino tensado en bastidores de madera y de las bibliotecas como la de Alejandría hasta las de nuestros días. Escrito con esperanza,con la esperanza de que todos los amantes a la lectura nos sintamos héroes defensores de palabras,de conocimiento, anónimos salvadores de los libros. Como ensayo y libro de no ficción nacido en septiembre de 2019 y convertido en superventas rápidamente en España está siendo un boom! , he leído la 21° edición y creo que el éxito es merecido, atreviéndome a recomendarlo a los apasionados de la Historia porque este libro ahonda en ella, en la historia de los libros desde hace casi treinta siglos hasta el día de hoy y ese ayer de treinta siglos deja al final del libro un índice onomástico completísimo que un servidor a partir de ahora lo usará, y mucho. Aviso a navegantes que I. Vallejo nos deja varios reseñones spoiladores de algunos libros actuales como : "La librería ambulante (C. Morley) "El lector" (B. Schlink) "País de las últimas cosas"(P. Auster) y "Austerlitz" de (W. G. Sebald), entre otros. En fin, es un ensayo que te obliga a jurar amor platónico hacia los libros y ese amor será eterno, infinito. "En una biblia del siglo XIII, el escriba, agobiado por la escasez de material, anota al margen: <<Oh, si el cielo fuera de pergamino y el mar fuera de tinta>>" .


Reto, punto número 1. @marenpergamino @JoseLuisGryffindor Tiempo hacía que una lectura no me aportaba la cantidad de datos útiles que me ha despachado este libro. Interesante. Interesantísimo. Ameno. Ágil. Instructivo. Divertido. Es un ensayo, pero nada tiene que envidiar a una novela. Sabes que en cada esquina te aguarda una nueva sorpresa, un hito insospechado, algo que despertará tu asombro y satisfará su curiosidad. No defrauda, sino que te hace anhelar un poco más conforme van pasando las páginas. Los que amamos los libros nos divertimos leyendo sobre ellos, destapando anécdotas, historias, curiosidades, alegrías y tristezas. Cientos de ellos han llegado a nosotros, cientos de miles se han perdido en el camino, pastos de llamas intencionadas o accidentales. El hombre siempre ha tenido una relación de amor y odio con los libros, unas relaciones convulsas, atormentadas, con el mismo pasional arrebato que un amor intenso, ingobernable. Los apasionados de la lectura no debemos ni podemos dejar de leerlo.


Irene ha escrito un libro entretenido, emotivo y nada denso. Se lee en un santiamén y aunque esperaba algo más he de reconocer que me gusta mucho cuando mezcla vivencias personales o deja caer sus reivindicaciones. La parte del ensayo me ha resultado más escueta de lo que podía haber sido. Leerlo, se aprende y se disfruta. Y Ahora algo más complejo. "Los hitos del sentido" de Escohotado.


¡Me encantan los libros sobre libros! y este lo es, y además, uno de los buenos, de los grandes. ¡Cómo lo he disfrutado! Hacía ya bastante tiempo que no me encontraba con tal tesoro.. Si empezamos por el título, “ El infinito en un junco”, ya encontramos la materia prima de los primeros libros y a partir de aquí, comienza nuestro extraordinario y espléndido viaje guiado a través del tiempo. Un maravilloso viaje en el que vamos atesorando conocimientos, recorriendo las mejores bibliotecas, visitando a los grandes hacedores de las palabras, las maravillas literarias que nos dejaron, y además acompañados de hermosas reflexiones filosóficas sobre el invento más revolucionario de la historia de la humanidad. Un verdadero placer. Es apasionante vivir de este modo, una gran obra, que trata sobre nuestros grandes e imprescindibles amigos, los libros, y sobre su invención en la antigüedad. Excelentes páginas pobladas de héroes, de grandes obras y de grandes lectores y escritores, mezcladas con recuerdos y exquisitas reflexiones, que irán construyendo la gran historia de la palabra escrita. Un recorrido deslumbrante por la historia, por el mundo clásico, aunque también con importantes y espléndidas referencias a la actualidad y a los grandes autores y sus obras. Una extraordinaria y gran investigación a través de siglos y de aventuras fascinantes, que nos acercan a la interesante experiencia de la escritura y a las ventajas de la lectura. No puedo imaginar un mundo y una vida sin poder disfrutar de los infinitos placeres que nos aportan. Y nosotros somos testigos apasionados y directos de un placentero recorrido por todos los descubrimientos y las grandes historias desde los inicios y la fabricación de los libros, pasando por los clásicos, hasta llegar a la actualidad. Y en todo momento encontramos pasión, devoción y mucho amor hacia el mundo que nos acerca, hay generosidad y emoción, he disfrutado muchísimo, lo releo y sigo maravillada. Muy bien documentado, muy bien escrito. Emocionante el capítulo dedicado a las tejedoras de historias, pero el libro completo se convierte en una fabulosa y genial aventura que no podemos dejar de leer. También la emoción me invade, incluso al tratar de escribir esta reseña. Desde que lo leí, cuando salió, lo tengo muy cerca para releer y lo sigo disfrutando.


Un "sí pero no". Por momentos una genialidad, a ratos un aburrimiento. Por supuesto que ha influido que llegara a él con altas expectativas, al igual que lo haya leído en un periodo con no tanto tiempo libre. Centrándose en las épocas griega y romana, la autora da un amplio repaso al nacer y la niñez del libro, permitiéndose dar múltiples saltos a otras épocas y repetir varias veces la misma información aunque de forma distinta, como si de un "en anteriores capítulos" se tratara. Es muy posible que le haya cogido un poco de manía.


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FRASES DEL LIBRO EL INFINITO EN UN JUNCO

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