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Sinopsis de EL HOMBRE QUE AMABA A LOS PERROS

Una indagación histórica sobre uno de los asesinos más conocidos de la Historia: Ramón Mercader, el asesino de Leon Trotski. En 2004, a la muerte de su mujer, Iván, aspirante a escritor y ahora responsable de un paupérrimo gabinete veterinario de La Habana, vuelve los ojos hacia un episodio de su vida, ocurrido en 1977, cuando conoció a un enigmático hombre que paseaba por la playa en compañía de dos hermosos galgos rusos. Tras varios encuentros, «el hombre que amaba a los perros» comenzó a hacerlo depositario de unas singulares confidencias que van centrándose en la figura del asesino de Trotski, Ramón Mercader. Gracias a esas confidencias, Iván puede reconstruir las trayectorias vitales de Liev Davídovich Bronstein, también llamado Trotski, y de Ramón Mercader, también conocido como Jacques Mornard, y cómo se convierten en víctima y verdugo de uno de los crímenes más reveladores del siglo xx. Desde el destierro impuesto por Stalin a Trotski en 1929, y desde la infancia de Mercader en la Barcelona burguesa, sus amores y peripecias durante la Guerra Civil, o más adelante en Moscú y París, las vidas de ambos se entrelazan hasta confluir en México. Ambas historias completan su sentido cuando sobre ellas proyecta Iván sus avatares vitales e intelectuales en la Cuba contemporánea y su destructiva relación con el hombre que amaba a los perros.

Año de publicación:2009

63 reseñas sobre el libro EL HOMBRE QUE AMABA A LOS PERROS

Ha sido toda una experiencia, compartir tantos días con una historia larga te transforma, en parte te fundes con lo que estás leyendo y los protagonistas pasan a ser conocidos de toda la vida. El libro está escrito en forma impecable y no resulta agotador ni por asomo, pero las sensaciones que te deja son extrañas y tristes. Padura logra algo que a mí gusto es muy loable, me he encariñado tanto que cuando estaba por ocurrir el asesinato de Trosky me dolía la panza de la angustia y deseaba con todas mis fuerzas que no ocurriera lo inevitable. La mezcla de realidad con ficción en un caso así resulta demasiado confusa, porque sales del libro sin saber realmente si algunas cosas ocurrieron o no más allá de las obvias. Puedo decir que disfrute de una gran lectura que tenía pendiente hace varios años y me siento orgulloso de mi mismo por salir de mi "zona de confort literario" les invito a hacer lo mismo cada tanto.


El mejor libro que leí este año. No soy un aficionado a las novelas históricas, pero ésta me pareció casi perfecta. Es la primera vez que siento que a un libro de casi 800 páginas no le sobra ninguna. Padura cuenta la historia del asesinato de Trotski desde tres personajes diferentes, que se van haciendo entrañables. Su formidable desarrollo de la vida de los personajes logró que me encariñe tanto con la víctima como con el verdugo. En algún punto, se pone en crisis quiénes son víctimas del sistema y quiénes verdugos. De a ratos, la semejanza de la realidad con el libro 1984 de Orwell es escalofriante. Cuenta la historia con detalles que enganchan y son, a su vez, interesantes datos históricos. Todo fluye de forma maravillosa. El libro cuenta la terrible historia del siglo XX bajo las aplastantes disputas entre fascismo y comunismo. Termina siendo una carta de protesta contra ese siglo, o tal vez contra la humanidad, donde no importan la verdad ni la confianza. Un mundo que solo reconoce al poder: unos lo ostentan y otros se someten a él.


Es difícil comprender como el mundo en la primera mitad del siglo XX pudo estar tan rematadamente loco. Leonardo Padura en "El hombre que amaba a los perros" nos acerca, de una forma bastante aproximada, a lo que fueron aquellos años. Tiempos convulsos en los que las guerras fueron las protagonistas principales. La desesperación de los más desfavorecidos y el poder y la bonanza de los privilegiados, hizo dividirse a el mundo en dos ideologías opuestas y extremas. Como consecuencia, los más infames y perversos aprovecharon para hacerse con el poder dictatorial, destrozando, a su paso, todo lo que les resultaba molesto. Es curioso para los españoles intuir que la injusta guerra civil, en la que tantos inocentes sufrieron y perdieron la vida, no fue solo una, la de los rojos contra los azules, sino dos, también existió, entre bastidores, la de los rojos contra los rojos y, dentro de ella, aprovechando y moviendo hilos, los más perversos dictadores, Hitler y Stalin. Padura nos acerca a esta realidad con una narración bastante sencilla de la vida del que fue uno de los protagonistas de la época Liev Davídovich (Trotski) y de su asesino, Ramón Mercader, contado por un hombre anónimo, Iván, un cubano victima de lo que todo aquello significó en la vida del pueblo, una vida decidida de antemano, en la que nadie podía elegir, totalmente privada de libertad. Iván se topa con un anciano, acompañado de dos galgos borzoi, que le narra parte de una historia que luego él irá poco a poco desarrollando y que le marcará la vida. El autor nos cuenta, mezclando historia y ficción, como se fue gestando el asesinato de trotski , cuya mano ejecutora fue el español Ramón Mercader, agente del servicio de seguridad soviético y, nos muestra, la destrucción y la degeneración de una utopía por los que muchos dieron su vida, en su mayoría, engañados por los poderosos. Una obra interesante de leer, que nos hace pensar, por lo menos a mí, hasta donde podemos o debemos llegar con nuestros ideales, es nuestra obligación como seres humanos abrir la mente para cuidar y mantener a raya nuestras pasiones y nunca creer que estamos en posesión de la verdad. Por ponerle algún pero a la obra, diré que, en mi opinión, a veces Padura se repite en exceso y que quizá para mi gusto le sobran algunas páginas. Mi consejo, leed este libro con la mente abierta, a veces, nosotros mismos, sin darnos cuenta, nos autocensuramos.


Creo que hay una confusión en lo que respecta a este libro. Existe una diferencia entre la habilidad para narrar una historia, la capacidad de inventar una trama y la calidad de la prosa en sí misma. Esta novela tiene como núcleo una historia real, ciertamente atrapante, prácticamente increíble y con gran potencial literario e incluso cinematográfico. En este sentido la única virtud de Padura fue la de comprender el valor de narrar este fragmento de la historia universal. Creo que la prosa es pobre y cito a continuación algunos fragmentos para que cada lector pueda juzgarlas. En mi opinión los diálogos son poco creíbles e incluso un cliché. Me resulto intolerable leer cada tres páginas frases sobre el desdoblamiento de la personalidad de Ramon Mercader. La novela se hace por momentos confusa y repetitiva, y no se si la idea de involucrar a la tercera persona (los personajes son Trotsky, su asesino, y un joven cubano que llega a conocer esta historia) es lo más acertado, simplemente creo que lo hizo para escribir un manifiesto sobre su propia opinión sobre el régimen comunista en cuba, pero no se cuanto agrega a la trama en sí. Incluye cantidad de fechas y hechos históricos que no vienen al caso, y dudo mucho que el lector no especializado en el tema pueda comprender o valorarlos y que parecen un intento desesperado por demostrar cuánta investigación hubo tras la ejecución de esta obra y validar así su carácter histórico y su seriedad. Fue un acierto que renuncie a la idea de escribir la parte de Trotsky en primera persona dado que dudo muchísimo que Padura tenga la capacidad de recrear la línea de pensamiento de semejante figura histórica. En mi opinión es una novela del montón, que fue elevada a un nivel “literario superior” simplemente porque es políticamente correcta para muchos sectores de la sociedad. Me imagino muchos lectores ocasionales, de aquellos que están hoy hojeando algo en una playa pensando que Padura es un gran escritor y esta es su obra maestra. Creo que para el lector entrenado esta novela es simplemente el desperdicio de una gran historia que fue mediocremente ejecutada. Para comparar esta novela con otra también contemporánea y si se quiere que también trata de temas sensibles como el terrorismo en España, hay un abismo entre la prosa y la narración de Aramburu, en Patria, quien además inventó la trama y compuso sus personajes, que en este intento fallido que para mí fue El hombre que amaba a los perros. Lamento disentir con todos. No la recomendaría. “La duda instalada en su mente se había convertido en ansiedad y tuvo que recurrir a lo que había aprendido en Malajòvka su antepasado, el soldado 13, para recuperar el control de si mismo y sentirse listo para la conversación”. “Sospecho que llevaba muchos meses bajo la piel de Jaques Monard y que usar aquel disfraz por mucho tiempo podía ser peligroso”. “Jaques Monard luchó por recuperar su rutina y, por sobre todo, la fortaleza que le propiciaba Ramón”. El libro está plagado de este tipo de frases una y otra vez. “Aquella historia me había perseguido porque ella necesitaba que alguien la escribiera”. (Me resulta un cliché). “La muerte no se daba prisa, se tomaba tres días para regresar de la mano de Ramón Mercader hasta aquella casa fortificada de Coyoacan”. “Ramón Mercader tuvo que esperar veintiocho años para volver a recibir un beso del hombre que lo había conducido hasta la orilla de la historia”. Todo este tipo de frases me hace pensar en las historias de detectives por entregas que se imprimían en los diarios, historias atrapantes con una prosa al menos básica. “Pero ninguna de aquellas conclusiones, tan meridianas, logró espantar el fantasma de la duda que, sibilino, se había instalado en la mente de Ramón Mercader”. “Con aquel estado de ánimo insobornable..”. Hay una constante utilización de adjetivos extraño que resulta forzada. Esto es una pequeña muestra del tipo de prosa del que se compone esta novela. Nota: había resultado algunas palabras o fragmentos pero el formato del sitio no los toma.


Reto diario : “20 libros que me marcaron “ 17 /20 📕🇨🇺 Novela de ficción basada en hechos reales muy bien documentada cuya historia central recrea los preparativos y el asesinato en México del disidente Liev Trotski a manos del español Ramón Mercader, en una oscura trama urdida por el régimen de Stalin. Narra en 3 historias entrelazadas que confluyen en Mexico: la Revolución Bolchevique, la 2ª Guerra Mundial, la Guerra Civil española y el “Período Especial” en Cuba de los años 90. A través de la trama hace un análisis de las causas de la degeneración de la Revolución rusa, así como de la esencia de la Revolución cubana. El autor hace que empatices con todos las protagonistas , comprendiendo sus actos . Novela muy interesante por narrar un acontecimiento importante del sXX. Podríamos decir que pertenece al género de novela negra ya que hay intriga, acción, traiciones, lealtades, espionaje. Lectura fácil y dinámica a pesar de sus casi 600 paginas. .


Una obra que termina por cimentar el quehacer literario de Padura, de una solidez inquebrantable tanto en sus lineas argumentales como en la construcción de sus personajes. Tuve la fortuna de verlo en la casa museo León Trotski y escuchar lo que le implicó escribir el texto, lo que hace que aprecie aún más el libro.


No me gustan los libros largos,y este tiene 760 y pico páginas.Y no me gustan porque ,de los libros largos que he leido ,solo unos pocos se salvan de recurrir a repeticiones y revueltas de la trama completamente innecesarias,lo que se suele llamar, meter paja. Eso desluce mucho las novelas,porque al final, mientras lees,estas pensando en abandonarlo por simple aburrimiento.Esa es la impresion que me llevo de este libro y que no me ha dejado disfrutarlo. Por lo demás la parte real de la historia es interesante y se agradece el buen trabajo de investigación del autor ,pero por otro, la vida mayoritariamente novelada de Ramon Mercader,el asesino de Trosky ,es un tanto folletinesca.


Iván, viudo, aspirante a escritor y responsable de un deprimente gabinete veterinario en La Habana, recuerda en 2004 un episodio de 1977 cuando conoce a un hombre misterioso que pasea por la playa en compañía de dos galgos rusos. En varios encuentros, este hombre le cuenta las peculiares confidencias e intimidades de Ramón Mercader, el presunto asesino de León Trotsky. Gracias a eso, Iván reconstruye las vidas de verdugo y víctima, cuyos destinos se entrelazan hasta confluir en México, donde sucede uno de los crímenes más impactantes del siglo XX. Padura se basa en una historia real, definitivamente, pero desde la ficción y la narración literaria. No todos los hechos van a poder chequearse en los libros de historia, ni mucho menos los anhelos y pensamientos de los protagonistas. Seguramente Trotsky no se haya arrepentido un ápice de Krondstat, como intenta hacer creer el libro, para ejemplificar. Pero hete ahí la riqueza de este libro, su forma de contar la historia de dos personajes de manera humana, sin prejuicios ni posiciones previas. Pero siempre con un escenario político de fondo: a nadie se le escapa quién ha sido cada uno y qué rol ha jugado para la humanidad. ¿Quién es entonces "el hombre que amaba a los perros? El título tiene, para mi, dos relevancias. El hombre que amaba a los perros son, en definitiva, los tres personajes. El factor común entre las partes. Y es, a la vez, un juego con el lector. Seguramente, su amor por los perros no haya sido lo más importante a saber de los personajes históricos en cuestión. Es, de alguna manera, la forma que tiene el autor de entrar en su vida privada y comenzar a contar el cuento.


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