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Sinopsis de EL DISCURSO VACIO

Cree la gente, de modo casi unánime, que lo que a mí me interesa es escribir. Lo que me interesa es recordar, en el antiguo sentido de la palabra (= despertar). Ignoro si recordar tiene relación con el corazón, como la palabra cordial, pero me gustaría que fuera así. La gente incluso suele decirme: "Ahí tiene un argumento para una de sus novelas", como si yo anduviera a la pesca de argumentos para novelas y no a la pesca de mí mismo. Si escribo es para recordar, para despertar el alma dormida, avivar el seso y descubrir sus caminos secretos; mis narraciones son en su mayoría trozos de la memoria del alma, y no invenciones.

Año de publicación:2013

2 reseñas sobre el libro EL DISCURSO VACIO

Un protagonista enroscado, que por momentos parece ser incapaz de practicar la empatía, y a la vez, con el que es muy difícil no identificarse. En el recorrido de este “diario de caligrafía” se va dando cuenta de cuánto se ha aislado de sí mismo, hasta dónde lo ha llevado la pasividad en su vida: imposibilitado de conectar con su pasado, su presente y sus sentimientos, se encomienda a la ardua tarea de volver a sentirse vivo, de regresar a sí mismo.


Una genialidad imposible de encasillar. Un género en si mismo. Lo primero que leo de Levrero. Viva Uruguay y sus tantos talentos.


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Frases del libro EL DISCURSO VACIO

Aquello próximo al amor, que no es exactamente amor; que podría confundirse con la libertad, con la verdad, con la absoluta identidad del ser —y que no puede, sin embargo, ser contenido en palabras pensado en conceptos no puede ser siquiera recordado como es.

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Carolina Enz

Creo que es hora, ya, de comenzar a regresar a mí mismo, de desandar el camino de la evasión.

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Carolina Enz

Cree la gente, de modo casi unánime, que lo que a mí me interesa es escribir. Lo que me interesa es recordar, en el antiguo sentido de la palabra (= despertar). Ignoro si recordar tiene relación con el corazón, como la palabra cordial, pero me gustaría que fuera así.

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Carolina Enz

Siempre lo circunstancial desplazando a lo esencial, siempre viviendo en función de pequeñas estupideces sin sentido, y dejando pasar la vida de largo; que otros se ocupen de vivir.

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Carolina Enz

Aquello que hay en mí, que no soy yo, y que busco. Aquello que hay en mí, y que a veces pienso que también soy yo, y no encuentro. Aquello que aparece porque sí, brilla un instante y luego se va por años y años.

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Carolina Enz

No podemos salir porque al mismo tiempo no queremos salir, y no queremos salir porque sabemos que no hay hacia dónde salir, porque la selva es uno mismo, y una salida implicaría alguna clase de muerte.

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Carolina Enz

Hay tantas, pero tantas cosas que necesitan ser ordenadas, (o, más propiamente, organizadas) —en la nueva casa, en mi mismo, en los que me rodean— que me siento desbordado.

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Carolina Enz

Hoy me desperté con una marcada sensación de disgusto conmigo mismo. Ese disgusto tiene que ver, según he podido percibir, con el hecho de llevar ya demasiado tiempo —demasiados años— viviendo fuera de mí mismo.

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Carolina Enz