Calificar
8,0 3 votos
COMPRAR EN PAPEL

Sinopsis

¿Qué es lo que hace que un hombre sea monógamo o promiscuo? ¿Qué mecanismos cerebrales intervienen en el amor paterno hacia los hijos? ¿Qué pasa por la cabeza de un hombre en sus relaciones afectivas? ¿Por qué las mujeres echan en falta en muchas ocasiones la empatía emocional de sus parejas<;br /:GT;La autora que nos descubrió los secretos del cerebro femenino completa su investigación sobre el órgano que gobierna nuestras decisiones y deseos, y nos explica ahora los misterios del funcionamiento del cerebro masculino. Un libro que todo hombre, pero también toda mujer, debería leer.

Año de publicación:2010

1 reseña sobre el libro EL CEREBRO MASCULINO

Si pudiera impartir a las mujeres una lección que aprendí escribiendo este libro, sería que comprender la biología del cerebro masculino nos ayuda a relacionarnos mejor con la realidad masculina. Gran parte del conflicto que existe entre hombres y mujeres se debe a las expectativas, poco realistas, derivadas de la incapacidad de comprender las diferencias innatas entre hombres y mujeres. En el caso de los hombres, espero que este intento de arrojar luz sobre las tendencias del cerebro masculino y sus respuestas físicas a las hormonas clarifique el fundamento de sus impulsos naturales y el modo de pensar, sentir y comunicarse. Creo que esta información puede aportar a los hombres cierto alivio por ser al fin comprendidos. La mayoría de la gente, incluidos los hombres, cree que los objetivos primordiales del cerebro masculino son el sexo, el estatus y el poder, no necesariamente en este orden. Y es cierto que la tendencia a buscar estos fines está programada en los circuitos del cerebro masculino. Pero eso no es todo, ni mucho menos. Los chicos desde el principio aprenden de forma diferente a como lo hacen las chicas, y se interesan por cosas distintas. La acción, la asertividad y el juego brusco están programados biológicamente. Decimos en broma que los hombres están regidos por la libido, pero la realidad es que no son esclavos de la testosterona o del impulso sexual. Como hemos visto, el impulso sexual del hombre puede madurar hacia una capacidad de amar y apegarse que es al menos tan fuerte como en la mujer. El estereotipo de hombre estoico y falto de emociones se contradice con las investigaciones que muestran la entrega y devoción del cerebro del padre y el hombre maduro. El cerebro masculino...


También se buscó en PSICOLOGÍA Y AUTOAYUDA