Calificar
8,3 11 votos
COMPRAR EN PAPEL

Sinopsis de DONDE NADIE ME ESPERE

Gabriel ha renunciado a la normalidad de la vida para perderse en una dolorosa búsqueda de su lugar en el mundo. A sus treintaiún años inicia esta narración en la que vuelve sobre sus pasos para intentar descifrar cómo ha llegado a convertirse en el hombre que es ahora. Con una prosa tan hermosa como desgarradora, en esta novela Piedad Bonnett nos habla de la soledad, la angustia y la posibilidad de redención de un hombre que cae hasta tocar fondo.

Año de publicación:2018

3 reseñas sobre el libro DONDE NADIE ME ESPERE

Muchas veces cuando veo personas que están en situación de calle me pregunto qué los llevó a eso, cuando me ha tocado ver a alguno desde más cerca me sorprende la despersonalización que tienen con su cuerpo, es como que su vida fuese independiente del cuerpo en el que habitan. En este libro aparece esa transición , el cambio de una vida “normal” a vivir en un estado que para la mayoría de nosotros es ajeno, pero del que no necesariamente estamos inmunes, basta un golpe, suficientemente fuerte, que nos saque del camino original que teníamos trazado. Queda claro acá que los mayores remezones que la vida puede dar son emocionales, son esos, los que te sacan de tu eje y pueden modificar irreversiblemente tu destino.


El año 2019 dejó para mí innumerables lecturas y como es natural, algunas me impactaron, retumbaron en lo más hondo de mi existencia, otras quizá por mis gustos, quizá por su calidad literaria, pasaron inadvertidas por mi vida. Una de ellas fue “Donde nadie me espere” de la escritora antioqueña Piedad Bonnett, un duro relato sobre la soledad, sobre el desarraigo y sobre el dolor humano. Un libro que desde su mismo título nos muestra que los personajes que van a recorrer sus líneas son apátridas del mundo, seres sin rumbo alguno, seres resquebrajados, seres que no tienen un ancla con la existencia, sencillamente son entes que transitan el mundo sin saber, ni querer saber el destino que les espera. Piedad Bonnett nos muestra en este libro, a través de su personaje principal, un profesor de filosofía venido a menos, que nacer de por sí ya es un juego azaroso y que lo que nos encontramos en ese camino nunca lo podremos prever, virtud que hace de este andar llamado vida, una experiencia que no podremos ensayar, pues todas las dificultades las tendremos que resolver en el acto, ya sea con evasiones, con distracciones o con el sacrificio de la vida misma. Al término de la lectura, cuando uno cierra el libro, queda una incómoda sensación (fin último del arte y sus representaciones), una sensación que quizá provenga de nuestros miedos más profundos, enfrentarnos con el azar y con el problemático término al que denominamos destino y de pronto salir mal librados de allí. Y ahí uno piensa, si un libro, si el arte no nos golpea, no nos incomoda, entonces de alguna forma estamos perdiendo el tiempo, o estamos ante una de esas “obras” que dicen lo que la gente quiere leer, para así sentirse mejor y tener quizá una visión más plácida, acorde con las ideas que tiene ese lector de su mundo, evitando así la angustia de pensar. Lamentable, o afortunadamente mejor, nuestro entorno, nuestra existencia no se concibe con fórmulas, no tiene caminos únicos, no se puede hacer de ella una lectura unilateral que nos permita caminar sin mayores tropiezos. Al contrario, la vida está llena de peripecias, de obstáculos, de serendipias, de sorpresas gratas y no tan gratas y eso hace que vivir sea azaroso y que de alguna forma se cargue de más sentido la existencia. La literatura está para remover visceralmente nuestras entrañas, o en palabras de Franz Kafka,: “Si el libro que leemos no nos despierta como un puño que nos golpeara en el cráneo, ¿para qué lo leemos? ¿Para que nos haga felices? (…)Un libro debe ser como un pico de hielo que rompa el mar congelado que tenemos dentro.” Por eso los buenos libros no tienen fórmulas, salen insuflados por los autores, casi como una necesidad, ¿inspiración, intuición, talento?, no me corresponde a mí determinarlo, lo cierto es que llegan a nuestras manos y nos revelan horizontes insospechados, quizá digan lo que nosotros hace mucho tiempo queríamos decir, pero no teníamos las palabras para hacerlo. Es por esto que me gusta leer los libros que me incomodan, me gusta acercarme a la literatura cuando me hace repensar la vida, me gusta encontrarme con historias que hacen que me desentienda de la propia, para desde una perspectiva más aislada poder analizar mi propio devenir. Eso sentí con Bonnett, “Donde nadie me espere” puede ser un tratado poético sobre la vida y sus infortunios o puede ser una reflexión estética acerca de la existencia, siempre el lector sabrá elegir la mejor forma de acercarse a un libro o mejor, de golpearse con un buen libro.


Muy buen libro! Gabriel vive en una lucha interna permanente. Convive con sus miedos, sus soledades y sus recuerdos de infancia y la autora logra, con su escritura profunda y casi poética, que el lector se meta en la piel de Gabriel. Recomendado


Más libros del autor PIEDAD BONNETT


También se buscó en LITERATURA CONTEMPORÁNEA


Frases del libro DONDE NADIE ME ESPERE

Durante meses la tarea fue sobrevivir. La de ahora es vivir, que no es menos difícil.

Publicado por:

Karin ⚡️

"La vida de un hombre puede narrarse de muchas maneras: a través de los amores que ha tenido, de los sitios que ha vivido, de los libros que ha leído"

Publicado por:

Ruty Zuniga

La vida de un hombre puede narrarse de muchas maneras: a través de los amores que ha tenido, de los sitios en que ha vivido, de los libros que ha leído.

Publicado por:

Africa Rubia