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Sinopsis de DISPARA, YO YA ESTOY MUERTO

Novela que mezcla historia y suspense, drama y política desarrollandose desde finales de siglo XIX hasta 1948. La familia Zucker es expulsada a finales del siglo XIX de la Rusia zarista por su condición de judíos. A su llegada a Tierra Santa decide adquirir las tierras de los Ziad, familia árabe encabezada por Ahmed. Entre éste y Samuel, patriarca de los Zucker, se creará un fuerte vínculo, una amistad que por encima de las diferencias religiosas y políticas se perpetuará generación tras generación. Varsovia, San Petersburgo, Jerusalén, París, Madrid o Toledo son algunos de los escenarios de esta nueva novela de Julia Navarro. Dispara, yo ya estoy muerto conforma una historia llena de historias, una gran novela que esconde dentro muchas novelas, que ofrece un friso histórico que arranca a finales del siglo XIX y llega hasta 1948.

149 reseñas sobre el libro DISPARA, YO YA ESTOY MUERTO

Sinceramente Julia Navarro tiene una prosa tan seductora y admirable que te atrapa en casi todas sus páginas, generando momentos tensos y cuestionables en los protagonistas que nos hacen quererlos y odiarlos al mismo tiempo. "Dispara, yo ya estoy muerto" es la historia paralela de dos familias, Ziad y Zucker, árabes y judíos, cuyas vidas se unen en la amistad y el afecto a pesar de las diferencias políticas que existen en un contexto de máxima tensión entre ambos grupos. Ideales arraigados y difíciles de calibrar sucitan una guerra que toma el papel protagónico como una fuente de angustia permanente, haciendo que amigos de toda la vida se enfrenten y dejen de lado todo por una lucha que les cuesta años de sufrimientos y pérdidas desgarradoras. Por otra parte, habiendo ya leído otros libros de la autora, considero que repite unos cuantos recursos entre sus historias. Si bien no es algo que me disgustó del todo, existieron momentos donde lo mismos me parecieron tediosos. A pesar de esto, y es algo que destaco, Julia sabe meterse en la piel del exiliado. Desde sus crueles vivencias en el pasado, hasta los difíciles retos que deben solventar en el presente, construye una historia formidable de leer. P/D: SI TE GUSTÓ MI RESEÑA O LA DE CUALQUIER OTRO USUARIO, EL LIKE VA EN EL CORAZÓN DE ARRIBA; AL LADO DE DONDE DICE "¿TE HA GUSTADO ESTA RESEÑA?". ANTE LA DUDA, EN LOS DOS. GRACIAS.


Con un trabajo inmenso y conducido por la historia de dos familias que conviven, hasta que la sociedad deja de permitírselo, julia navarro plasma la realidad de un conflicto de religion y territorio que dura ya demasiado tiempo. Y es absurdo, que algo tan intimo como la religión, sea separatista hasta el punto de convertir a dos pueblos en asesinos. Unos que no dan su brazo a torcer, al haber sido vejados, mutilados, expulsados y asesinados ocupan un territorio que dicen ser suyo, justificandose en el punto temporal histórico que les conviene. Otros, intolerantes, como casi siempre, que son los que alli viven y que recelan de todo lo que les sea diferente. Y en medio, los intereses creados de las grandes potencia, que montan la fiesta, para acabar lavandose las manos como de costumbre. Navarro, en buena forma, crea en su prosa un tejido sencillo, para contarnos algo tan complejo como la situación en palestina. Amores prohibidos por diferentes religiones, miedo, odio, amistades rotas narrado por dos personajes que entrelazan sus historias, sus visiones y sus odios. Siempre he dicho que a Navarro le sobra un libro, curiosamente el de más exito. Si deseas entender mejor el conflicto, o simplemente leer una gran historia, es una opción ganadora!


Hay momentos en la vida en los que la única manera de salvarse a uno mismo es muriendo o matando. Dispara, yo ya estoy muerto es una obra que me han recomendado muy bien, aquí he leído reseñas y opiniones personales que fueron calando poco a poco, hasta tomar la decisión de leerla para cumplir con uno de los puntos del mini reto de julio propuesto por Andrea Milano, el descubrir nuevas obras y autores es lo que me encanta de cada reto en el que participo.  Antes no había leído nada sobre el inicio del conflicto palestino, algunas personas podrán pensar que pudo contarlo en menos páginas, personalmente pienso que está bien que lo hizo de una manera magistral y didáctica. Usted se puede preguntar, qué encontré de especial en esta novela. Permítame compartirle mi punto de vista, pues hay aspectos variados, como: la prosa sencilla de Julia Navarro que con un tono conversacional me ha permitido tener claridad sobre el tema en cuestión, sentir muy cercana a cada uno de los personajes principales y secundarios… he compartido sus descripciones, detalles, festividades, alegrías, amistad, amores correspondidos, desamores, amores prohibidos, celos, infidelidades, traiciones, lealtades, tristezas, miedos, rabias, frustraciones, angustias, sentimientos de venganza, impotencia, la clandestinidad y con desconcierto la sinrazón de tanto sufrimiento. El recurso que utiliza como pretexto para recrear un conflicto tan complejo que tiene sus orígenes desde antes de Cristo, con los israelitas, un pueblo que fue esclavizado por un faraón egipcio y luego, guiados por Moisés al emprender el Éxodo hasta Canaán, la tierra prometida, que es el lugar donde se consolida el pueblo de Israel y hoy es el territorio donde se genera el conflicto entre dos pueblos que si tuvieran la capacidad de sentarse a dialogar y llegar a acuerdos podrían vivir en armonía.  Es una gran historia donde podemos encontrar que se desarrollan otras historias que giran entorno a una familia rusa – judía, los Zucker, sus antepasados fueron polacos y una familia de árabes palestinos, los Ziad, estos relatos son narrados por dos personajes: Ezequiel Zucker que ya es un hombre mayor, con la salud delicada, nacido en Palestina, el padre es ruso – judío y la madre es Sefardí, sus raíces están en Toledo (España) y Marian Miller, quien es una funcionaria de una ONG que debe redactar un informe sobre la política de ocupación (los asentamientos ilegales de judíos en tierras palestinas), su misión es entrevistar a todas las partes para tener una visión en conjunto; entre las personas que tiene en su lista para contactar se encuentra Aaron Zucker, es uno de los líderes principales de la política de  asentamientos, cuando llega a la residencia de él, se entera que está de viaje, aunque piensa que todo está perdido, el viejo Ezequiel, padre de Aaron, se ofrece a darle la entrevista, cuando logra interesar a la Marian para escuchar la gran historia que tiene para contar es cuando nos enteremos de todo lo que le ha ocurrido a estas dos familias desde finales del siglo XIX hasta mediados del siglo XX por varias generaciones. Los acontecimientos se narran de manera intercalada Ezequiel cuenta su historia y Mirian cuenta la de los Ziad. Disfrute de las diversas historias que giran alrededor de la vida de los Zucker y los Ziad, todas con matices que aportan luces y sombras al tema central, el conflicto entre palestinos y judíos, que es avivado por la intolerancia, los pogromos, las persecuciones, el exilio, todo tipo de humillaciones, el hambre, el frío, la tortura, la vida, la muerte, las desapariciones, la injusticia, los valores, los principios, las costumbres, las tradiciones, las diferencias políticas que alentaron diferentes guerras en Europa y los países del medio oriente, el antagonismo religioso, el vaivén de los intereses de algunas potencias por gobernar este territorio, los sueños de la tan anhelada paz de las personas que hacen parte de ambas comunidades, los fuertes lazos de amistad y lealtad que unen a los Zucker y los Goldanski; a Los Zucker con Marie, a Ezequiel con Irina y Mijaíl; a los Zucker y los Ziad; y a los Ziad con los habitantes de La Huerta de la Esperanza, entre otros personajes que logra prevalecer por varias generaciones; sin dejar de lado lo positivo y negativo que aflora de la condición humana ante situaciones extremas que se viven. En fin, “Dispara, yo ya estoy muerto” nos presenta una cruda y dura realidad que aún perdura en nuestros días, Julia ha logrado transmitirme la voz de millones de personas sin importar en, qué lado estén, todos han sufrido brutalmente lo que jamás podré imaginar. La escritora logro atraparme entre las páginas para llevarme en una montaña rusa de emociones, sentimientos, sinsabores y lágrimas que encontraron un alto en el inesperado final.


En los últimos años del siglo XIX Samuel Zucker viaja a Palestina después de haber perdido a toda su familia en los pogromos sufridos en Rusia solo él consigue escapar tras muchas penurias. Una vez en la Palestina que formaba parte del imperio otomano logra comprar unas tierras ocupadas por una familia árabe los Ziad encabezada por Ahmed con quien, tras la convivencia y el duro trabajo diario por sacar adelante una tierra poco generosa, forjará una amistad que ni los sucesos de los años posteriores logrará entorpecer. Extraordinaria novela donde a través de los ojos de dos familias una judía y otra árabe asistimos a la dura historia de Palestina desde que pertenecía a Turquía y la convivencia era más o menos pacífica, posteriormente la llegada de Inglaterra y la I Guerra Mundial donde comenzaron los conflictos entre árabes y judíos que se irían incrementando en el periodo de entreguerras. En la última parte del libro nos centramos principalmente en la familia judía y sus padecimientos y sufrimientos en la II Guerra Mundial, con diversos miembros que terminaron en los horrendos campos de concentración mientras otros peleaban con los Aliados o la Resistencia para acabar con el dominio nazi, finaliza el libro con el enfrentamiento directo tras acabar la Guerra Mundial y donde los amigos deberán luchar entre sí. A pesar del volumen de la novela, más de 900 páginas, resulta sencilla de leer, abundan los diálogos y eso le hace tener mucho ritmo. Personajes inolvidables que nos muestran que la convivencia con respeto es lo principal del pueblo de a pie y solo los políticos y principalmente la política exterior de los países occidentales hacen que surjan los odios y que estemos asistiendo al polvorín que es en nuestros días Oriente Medio. Muy recomendable para conocer un poco más de la historia de la zona y la capacidad de la gente de comprender que ser distinto, que rezar a distintos dioses, no puede ser impedimento para una convivencia saludable.


¡¡¡Marabilloso!!!...


Me costó muchísimo engancharme, ¿por qué? Ni idea ya que este libro me lo leí Justo porque la sinopsis me llamó la atención y no empieza mal de hecho es súper interesante y Justo por eso no lo abandoné. Si cabe decir que al menos las primeras 400 páginas más o menos no hay muchos altibajos m, pero si conocemos al protagonista de al menos la mayor parte del libro, Samuel, debo decir que en un principio no me agrado pero se entendía el conflicto que tenía consigo mismo y con su religión, ya que en esos tiempos ser judío no era lo mejor de lo mejor. Este es un libro que va contando la historia de una familia palestina y otra judía, la verdad es que me dolió mucho el desenlace de ellos, aquí es cuando me di cuenta que muchos de los pilares para que estas familias siguieran siendo amigos murieron pero igual estaban las desigualdades de cada pensar y las costumbres. Siento que muchos personajes fueron el reflejo de sus padres porque pensaban igual y cada que los leía sentía que eran los mismos no variaban y eso me confundía al igual que las mujeres mostraban fortaleza algunas pero muchas eran como un clon de otro es como que les imponían algo y tampoco hacían mucho para no seguir ese camino así que todos resultaban siendo un ciclo en el que padres e hijos eran lo mismo aunque quisieran ser diferentes las situaciones los llevaban a comportarse de alguna manera que no les gustaba. Creo que nunca había leído de un libro sobre judíos llegando a donde sus antepasados vivieron tras la gran guerra y la segunda guerra, y la verdad es que esto me llamo mucho la atención, nunca había leído tanto del tema solo me he visto como 2 vídeos nada más. Que mal que no se pueda convivir los unos con los otros Justo por su forma de pensar y hacer las cosas y buenos más que hay de por medio.


Magnifica novela, que me ha cautivado de principio a fin. Nos narra a traves del conflicto palestino israelí, la historia de dos familias, los Zucker de origen judío y los Ziad de origen arabe en varias generaciones desde finales del siglo XIX hasta nuestros días, en la que gracias a la huerta de la Esperanza donde conviven, crean un maravilloso vinculo de amistad que está por encima de intereses políticos y religión y que poco a poco se va resintiendo con el paso de los años y los conflictos que les rodean. Gracias a esta novela he entendido algo mejor el conflicto que enfrenta a estos dos pueblos y he podido empatizar con ambas partes.


Tenía una tremenda curiosidad por saber de donde nacía el odio entre estos pueblos, este libro me ha ayudado bastante a conocer el conflicto, tengo mil dudas más evidentemente, poco a poco llegaré a solventarlas, pero cada día estoy más convencida que si de esta ecuación eliminas fronteras, derribas muros, quitas banderas, territorios, patrias y sobretodo religión, solo quedan personas, de diferentes origines y me gusta. Las guerras que forjan en los despachos los mandatarios, solo obtienen victimas, el pueblo y eso NO me gusta.. reto nº7 leer un libro de más de 800pg


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FRASES DEL LIBRO DISPARA, YO YA ESTOY MUERTO

A veces el mal está en los ojos del que mira y no en lo que ve


Publicado porIvan Plata 📖

Deberíamos ser capaces de que la religión no fuera un muro infranqueable, la causa de la amargura de dos jovenes que se quieren. ¿En qué clase De Dios creemos que no permite que dos jovenes buenos y honrados se amen?


Publicado porAngela Herondale

Sólo te pido que no odies a nadie y que no te creas diferente a los demás . Rezar de manera diferente no nos hace diferentes


Publicado porAnge Gómez

Algún día , a nadie le preguntarán en que cree o a quien reza , y todos los hombres seremos iguales .


Publicado porAnge Gómez

Admiro tu capacidad para ponerte en la piel de los demás , para comprender sus razones. Sólo se puede vencer a los adversarios si uno es capaz de pensar como ellos , de lo contrario uno termina engañandose a si mismo .


Publicado porAnge Gómez

¿Diferentes? Yo no creo que seamos diferentes. Todos tenemos dos manos, dos pies, una cabeza... Todos nacemos de una madre. Todos sentimos miedo, amor, odio, ingratitud, celos... ¿Quién dice que somos diferentes? Ninguno es más ni mejor que los demás.


Publicado porGeloblanco