Sinopsis de CHESIL BEACH

«Notable, conmovedora y apasionante... Chesil Beach no es sólo una lectura placentera sino posiblemente algo mucho más raro: una novela perfecta». (Martin Rubin, The San Francisco Chronicle)Tienen poco más de veinte años y se conocieron en una manifestación en contra de las armas nucleares. Florence es una chica de clase media alta, su padre es un exitoso hom- bre de negocios y su madre una activa profesora universitaria. Edward, en cambio, perte- nece a una familia que apenas se sostiene en la zona baja de la clase media. Florence es violinista y Edward ha estudiado historia. Y ambos son inocentes y vírgenes y se aman. Es un día de julio de 1962, un año antes de que, según Philip Larkin, en Inglaterra se empezara a follar, cuando El amante de Lady Chatterley aún estaba prohibido, no había aparecido el primer LP de los Beatles y el tsunami de la revolución sexual no había llegado a esas costas.

11 reseñas sobre el libro CHESIL BEACH

Primer libro que leo de este hombre y ya sé que me romperá el corazón una y otra vez. Ian McEwan, con un estilo sensual y bello, empieza invadiendo apenas mi boca con un leve malestar, casi de forma jocosa, hasta llenarme la garganta y finalmente el pecho de una masa amorfa y dolorosa hecha de angustia y pesar. En " Chesil Beach", una pareja de jóvenes recién casados terminan complicando realmente su noche de bodas, amordazados por la inexperiencia y la falta de comunicación. ✋ Haré una reflexión algo antipática: últimamente, parece haberse puesto de moda, sobre todo en Book tube (you tube), los reseñadores que dicen " no me gustó este libro porque podrían haber resuelto todo con sólo abrir la boca"... a mí me parece que se olvidan de que no siempre es fácil hablar. No todo el mundo puede hacerlo. Los que me conocen saben que soy una máquina imparable de vomitar verdades, pero lo cierto es que no siempre fui así. He contado más de una vez que soy una persona rota. Pero lo que es aún peor, es que durante muchos años fui además una persona sin voz, incapaz de hablar, callada y con las cuerdas vocales cercenadas. Esta discapacidad, este silencio aplastante fue lo que me terminó resquebrajando aún mas, año tras año. A mí la falta de palabra me pudrió el alma. Hasta que un día explote y me convertí en un metro sesenta de incontinencia verbal. Por esta razón yo sí entiendo a los protagonistas de este libro, porque sé lo que es no poder hablar. ✋Para el que esté por soltar el lagrimón por mi pasado de mierda, es bueno que sepan que recogí mis pedazos y me rehice como pude. Tal vez quedé un poco chunga, totalmente loca y demasiado pasional, pero a mí hoy nadie mi calla (😌). Y aunque cada dos por tres termino en algún berenjenal por andar escupiendo todo lo que pienso, a mis 42 años encontré la forma de plantarme ante la vida. Y créanme, conmigo aplica a la perfección eso de que " lo que no te mata te hace más fuerte."


Para leer esta novela es mejor no saber nada antes. Ni leer la contraportada que prácticamente te cuenta la historia de manera completa. La historia me ha gustado mucho, pese a tener una puntuación que se considera baja. Ian McEwan es un narrador talentoso, la técnica del flash back del que echa mano es soberbia. La historia está escrita de manera sencilla, las descripciones de los personajes permiten que fácilmente uno dibuje sus rostros en la pantalla abstracta de la mente. Edward Mayhew y Florence Ponting, entrañables, jóvenes, ignorantes, defectuosos, vírgenes, se entregaran a una aventura que no terminan de comprender llamada matrimonio. Inglaterra, Oxford, 1962. Una playa (Chesil). No puedo decir ni una palabra más, la recomiendo; y obviamente no será lo último que lea de McEwan.


Son

10

Preciosa novela. Todo lo que no se puede decir. Todo lo que no se puede preguntar. Y cómo cambia el curso entero de una vida por no hacer algo en el momento preciso. Muy recomendable, corta e intensa.


“Eran jóvenes, instruidos y vírgenes aquella noche, la de su boda, y vivían en un tiempo en que la conversación sobre dificultades sexuales era claramente imposible.” Ian McEwan (1948), prolífico autor, en esta obra nos lleva a principios de los sesenta una joven pareja proveniente de clases sociales diferentes se casan, tal vez en forma apresurada, desafiante y es en la misma luna de miel donde surgen los conflictos, los miedos, por desconocimiento sexual, vista desde el hoy por nimiedades, a veces como no saber manejar una situación hace que la vida tome un rumbo que no hubiésemos querido de haber podido elegirlo. ACLARACION IMPORTANTE: es un libro muy triste.


Como hago para comprar , puedo pagar en pago fácil en una librerías tipo Ateneo puedo consecuir


Un autor que siempre tiene algo que decir interesante.. En este caso una novela casi teatral. Acontece n el noche de boda. El amor como me tendido.. Me gustó mucho mycho


La falta de comunicación y confianza cargada de tabúes en una pareja lastrará y castrará la relación . claro q tb estamos hablando de los sesenta .... Muy descriptivo en su relato q unas veces lo hace denso y otras grande aunq no es un obstáculo para seguir leyendo a MacEwan , al contrario...


Chesil Beach nos presenta una Inglaterra culta pero timorata y provinciana. Contextualizada en 1962, narra, desde el presente, la peripecia vital de Edward y Florence en su noche de bodas. Una noche que ya desde las primeras páginas se presenta poco pasional y dramática, muy dramática. Su autor, Ian McEwan - más conocido por obras como Amsterdam (1998) o Expiación (2001), además de por la actualmente exitosa La ley del menor (2015) -, construye una historia de gran emotividad y equilibrio. Florence y Edward tienen veintidós años y se casan después de un año de relación. Ella, porque le toca. Él, porque la desea y sabe que únicamente podrá poseerla previo paso por la vicaría. Mal inicio, vamos. Ambos temen por igual lo que pueda ocurrir esa noche. Faltos de experiencia, constatan que la incomunicación solo puede traer aspectos negativos. En el caso de Edward el anhelo sexual le puede al nerviosismo. En el de Florence la cuestión se complica más si cabe, pues siente verdadera repulsión, casi psicótica, hacia el sexo. Tanto que es incapaz hasta de besar con lengua. Estamos ante un drama verídico - ¡todavía en pleno siglo XXI se dan casos como el descrito! - que nos hace reflexionar y analizar cada situación, cada pasaje de la acción. McEwan aprovecha para realizar una fuerte crítica social de una sociedad, la inglesa de postguerra, que impedía la intimidad de los enamorados. Porque, problemas al margen, Edward y Florence se quieren. Lástima que el amor por sí mismo no sea capaz de mantener una relación. Los problemas de Florence son dignos de terapia psicoanalítica, algo que ella misma llega a insinuar en la parte final de la novela. ¿Quizás esa repulsión sexual y esa frigidez tengan su causa en esas excursiones en barca y en esos viajes por Europa con su padre, un rico negociante? McEwan pasa de puntillas sobre el tema, dejando simplemente la puerta abierta para que el lector opine lo que considere oportuno. La madre de Edward es una perturbada mental a la que la familia entera sigue la corriente siempre. ¿Puede que sea ese el motivo de su falta de comunicación con las mujeres? El autor tampoco aclara esta cuestión, aunque probablemente así sea. El contexto en el que se desarrolla la acción contribuye a que los dos protagonistas sean como son y actúen como actúan. Finalizada la II G.M. y en plena Guerra Fría, el Imperio británico ha ido perdiendo colonias y posesiones, algo que no todos los ciudadanos - y, lo que es más grave, los políticos - asimilan. Ese ambiente de pérdida de grandeza ahonda en la psicología de una sociedad a la que le cuesta reconocerse a sí misma. Lo cual influye sobremanera en los ciudadanos. Buena prueba de ello son las familias de Edward y Florence. Y huelga decir lo que una familia influye, a su vez, en sus miembros, sobre todo en los menores. La novela se divide en cinco partes, a saber: una primera en la que se presenta el ambiente y a la pareja de protagonistas, con sus temores, anhelos y preocupaciones; una segunda en la que el narrador se centra en los pasados individuales y familiares de cada uno de ellos; en la tercera los grandes problemas de la insinceridad y la frustración personal y sexual estalla; en la cuarta, volvemos al pasado para saber cómo, cuándo y dónde se conocieron Edward y Florence; y en la quinta llegan el desenlace y esos fogonazos finales que describen los años y las décadas siguientes a esa fatídica noche de bodas. A lo largo de sus 180 páginas Chesil Beach nos presenta varias contraposiciones: la ascendencia de la familia rica de Florence choca con la pobreza de la de Edward; la música clásica, la verdadera vida y pasión de ella, con el emergente rock británico que tanto ama él; la vida moderna en la ciudad de Londres con el atraso y anquilosamiento de Oxford; el auge de la democracia europea occidental de la posguerra con las ideas del comunismo en la parte oriental del continente. McEwan describe con perfección casi milimétrica la psicología de ambos personajes. Sus ambiciones, sobre todo en el caso de Florence; sus diferentes anhelos; sus temores - no dar la talla en el caso de él; la fobia al sexo en el de ella -; la falta de sinceridad y de comunicación de ambos. Y, como conclusión, podríamos decir que la historia nos demuestra que una relación no puede sostenerse únicamente con amor. Sin duda, es la parte más importante, pero acabará siempre sucumbiendo ante la falta de comunicación, de sinceridad, de empatía y de sexo. En 1962 y en la actualidad.


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FRASES DEL LIBRO CHESIL BEACH

Era todavía para ellos una experiencia nueva y vertiginosa, mirar durante un minuto a los ojos de otro adulto sin contención ni verguenza."


Publicado pormarenpergamino

Eran jóvenes, instruidos y vírgenes aquella noche, la de su boda, y vivían en un tiempo en que la conversación sobre dificultades sexuales era claramente imposible."


Publicado porGuilloHerrera