Sinopsis de AGOSTO

Algo así como que quieren esparcir tus cenizas. Algo como que quieren esparcirte", dice la primera línea de esta novela. Y, a partir de entonces, la protagonista de Agosto emprende el regreso a su Patagonia natal para participar del ritual fúnebre de una amiga amada. Agosto es, por tanto, el relato de un viaje. Pero no se trata del usual viaje iniciático en el que quedan subrayados los puntos de inflexión en la evolución de los personajes. Todo lo contrario: en este viaje nada se inicia, nada nace expulsado hacia el futuro, sino que el pasado resuena para poner en cuestión un presente estable, pero insatisfecho. Por lo tanto, se trata, más bien, de un viaje de incómoda reverberación. El reencuentro de la protagonista con el ecosistema de una niñez y una adolescencia por momentos idealizadas y por momentos trágicas, actualizará postergaciones y ausencias. Pero la herramienta no será la nostalgia, sino la incertidumbre radical y la colateral irrupción de la violencia. El tono de Romina Paula vuelve a adquirir en Agosto esa consistencia que le permite manejar, al mismo tiempo, una inconfundible marca generacional y una universalidad íntima. La habilidad de su prosa para trasladar la oralidad a la narrativa, central en su anterior novela ¿Vos me querés a mí?, se transforma aquí en el delicado desarrollo de una voz a medio camino entre el discurso interior y la apelación a una segunda persona improbable, construida sobre retazos de una subjetividad compleja e irresistible

2 reseñas sobre el libro AGOSTO

Vas entrando en un ambiente desordenado enmarcado por unos personajes que se presentan sin más. Como si uno los conociera de toda la vida.Y la verdad que sí. Uno los conoce. La forma de escribir de la autora nos remite a la memoria más arcaica de nuestro ser: todo aquello que hacemos, que sabemos, que repetimos casi de memoria, por costumbre, por crianza aún habiendo estado lejos mucho tiempo, aún habiendo abandonado el lugar donde naciste. Emilia vuelve a Esquel para despedir las cenizas de su difunta amiga hace 5 años, dado que la familia decidió, tras ese tiempo, hacerlo en algún lugar a modo de ritual. Reflexión. Abstracción. Cuestionamiento constante. Insatisfacción. Conformidad. Mucha memoria sensorial. Mucha memoria muscular. Mucha memoria del arraigo. Es como andar en bicicleta, uno nunca se olvida. Y no se olvida porque hay varios mecanismos que pedalean, el reencuentro es uno y el otro es esa complicidad silenciosa, esa puesta en escena orquestada por la memoria, es esa reciprocidad que se logra cuando los engranajes encajan perfectamente, es esa amiga que conoce tus silencios, tus gestos, y saben hacia donde van a pedalear. Como todo libro que me desconecta y reconecta así, me cuesta el doble decirte que me pareció, de qué trata, cuál es la historia. Me cuesta poner límites, me cuesta ser concisa. Emilia despide a su querida amiga muerta. Y el libro es eso. Es la charla con tu amiga. Es la paradoja de hablarle sobre un mundo donde ella ya no existe, es la descarga, es la introspección, es la palabra la que siempre nos da forma. Así que la verdad, no me voy a esforzar más en reseñarlo, prefiero hacer ruido para invitarlos a que tengan su propia experiencia. A que sacudan sus propios recuerdos, a que también se te descalibre un poco el presente.


Un viaje donde la melancolía y la nostalgia se entremezclan y la fluidez de su narración nos lleva vertiginosamente a encontrarnos con el pasado vivido de Emilia. Cinco años después de la muerte de su amiga, sus padres pueden disponer de su cuerpo y deciden realizar una ceremonia para despedir sus cenizas. El interior de Emilia se revuelve y retorna desde Buenos Aires a su ciudad natal, Esquel, en el frío sur de la Patagonia. El reencuentro con su pasado la confronta con sus decisiones existenciales, los distintos caminos posibles que podría haber tomado. Aparecen los deseos encontrados y las indeterminaciones emocionales, las contradicciones internas. Los vínculos de amistad, amor, familia estremecen su estabilidad cotidiana en la gran ciudad. La vida y los sentimientos no son lineales y Emilia revive la fuerza de un amor. Esta novela es el diálogo interno de su protagonista, que mantiene con su ausente mejor amiga en la fluidez de sus pensamientos. El registro coloquial y generacional nos llena de referencias cinéfilas y musicales de los ‘90, la adolescencia que compartieron. Romina Paula me transportó a mi propio pasado que se ve reflejado en el de Emilia de forma conmovedora. Esta historia es una de múltiples duelos que transita la búsqueda de respuestas que quizá no existan. A veces el amor no alcanza.


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