Calificar:

7,8

272 votos

Sinopsis de ADIÓS A LAS ARMAS

Una historia de amor entre una enfermera y un joven soldado idealista en la Italia de la I Guerra Mundial. No amaba a Catherine Barkley, ni se le ocurría que pudiera amarla. Aquello era como el bridge, un juego donde te largas a hablar en vez de manejar las cartas. Eso pensaba el teniente americano Frederic Henry, conductor de ambulancias en el frente italiano durante la Primera Guerra Mundial, al poco de conocer a esta bella enfermera británica. Lo que parecía un juego se convirtió en pasión intensa, mientras la guerra lo arrasaba todo y los hombres desfilaban bajo la lluvia, agotados y hambrientos, sin pensar más que en huir de la muerte. Inspirada en las vivencias de Hemingway, Adiós a las armas es ya un clásico de la literatura universal y uno de los mejores retratos de la voluntad humana.

31 reseñas sobre el libro ADIÓS A LAS ARMAS

Una gran decepción. Esperaba más emoción, más sentimiento e ideologías arraigadas a tal punto de traspasar las páginas y erizarme la piel. No sé si se debe a que la edición que tengo está mal editada o si en verdad se escribió así en su momento. Yo creo que es una combinación de ambas cosas. Presenta varios diálogos incongruentes, sin fluidez y hasta cortantes. Los personajes pueden estar hablando de algo y de la nada se van a otro extremo, cortando de repente el hilo de la conversación. Lo puedo dejar pasar, pero esto se repetía casi en cada capítulo. Por otro lado, la historia de amor es simple, sin miramientos. Diría que ambos protagonistas son seres sin personalidad. No llaman la atención ni generan empatía. Estan ahí, se enamoran y, con sus diálogos poco profundos, solo generan disconformidad y hasta exasperación. Así mismo, este libro se presenta como un libro cuyo trasfondo es la guerra y de la cual el protagonista está en contra de la misma. Si te venden una idea, lo mínimo es seguir dichos principios, y no presentar algo tan incompleto. Falta sentimieno en ese resquemor al combate, más sensaciones y el grito de los deseos; contadas son las ocasiones en que se deja entrever esto. En conclusión, libro que promete mucho y poco da. No lo recomiendo, pero a lo mejor a otro pueda llegar a gustarle. ⚠️P/D: SI TE GUSTÓ MI RESEÑA O LA DE CUALQUIER OTRO USUARIO, EL LIKE VA EN EL CORAZÓN DE ARRIBA; AL LADO DE DONDE DICE "¿TE HA GUSTADO ESTA RESEÑA?". O ANTE LA DUDA, EN LOS DOS. GRACIAS.


#sanconocidillo 3'5/5 ⭐ y gracias. Sigo sin encontrar el talento bendecido por la iglesia de los Nobel en este autor. De hecho, en Adiós a las armas parecen coexistir dos Hemingway y ninguno de ellos me termina de convencer. El Ernest de los diálogos es insufrible. Son malos, cortantes, superficiales. Pasan de un tema a otro de manera frívola y con nula profundidad. Parecen una mera conversación de ascensor. Sobran. Ensucian una novela que aun no siendo una maravilla, se deja leer. Reconozco que en la parte descriptiva el estadounidense se maneja mejor. Es directo, sencillo y muy realista. Sin embargo, consigue que dos personajes sumamente interesantes se diluyan en el desierto de un romance que, en su puesta en escena, me resulta idiotizado e infantil. Adiós a las armas no me parece en absoluto la novela antibelicista que me vendieron. Más bien es un decorado, aunque las partes más potentes y mejor escritas de la obra suceden bajo las bombas. Frederic Henry es un voluntario conductor de ambulancias destinado a Italia durante la primera guerra mundial. Su mayor virtud es ser más seco que la mojama. Allí conocerá a Catherine Barkley, enfermera. Al principio nuestro galán no está enamorado de ella y todo parece un juego de cortejo. Una diversión. Pero por aquellos milagros de la vida (si el es seco ella es irrespirable) va y surge el amor. Como del romance solo vamos a sacar perlas semejantes a: - Oh querido cuanto te amo. - Lo sé. - Oh querido, seré tu mujercita ideal. - Pues parece que va a llover. Mejor pasamos a otras cosas más notables, que curiosamente suceden cuando no están juntos. Es cuando Hemingway ficciona sus vivencias más dramáticas donde encontramos lo único que se me antoja digno de reverencia. Discreta, en todo caso, tampoco vamos a besar el suelo que pisan sus pies. El libro es una huida hacia delante y en el camino encontramos balas perdidas, bombas que mutilan o juicios a pie de un río con fusilamientos inmediatos. Todo ello bajo el cansancio y desazón que suponen la miseria de toda guerra frente al idealismo que te condujo a ella. Aquí el autor es tremendamente hábil, y sabe impregnar su texto de esta sensación sin necesidad de mencionarla. La novela alterna momentos sublimes con partes irrelevantes, de hecho, estoy convencido que si te saltas los diálogos el resultado es el mismo. En cuanto al final, que se escribió 40 veces, a mi me gustó. De hecho consigue que la nota no sea catastrófica y que la parejita se comporte, por fin, con algo de madurez. Eso sí, a Ernesto lo meto en la nevera un par de añitos.


Novela que va claramente de menos a mucho más. Rasca la conciencia con respecto a lo absurdo de la guerra, su crueldad mayoritariamente innecesaria. Sí, es también una novela de amor. Un amor que paso a paso va impregnando todas sus páginas, barnizando todas y cada una de las palabras que configuran el libro. El amor impera sobre todas las cosas, incluso ayuda a impeler al protagonista a tomar decisiones que en su ausencia, la del amor, no se hubiese producido. Es un canto en contra la guerra (llegó a estar censurada en diversos países) uno de ellos la Italia fascista de Mussolini, pero eso no es de extrañar, los regímenes totalitarios son propensos a censurar cuando no favorecen sus intereses violentos y belicistas, de terror y mentiras. Conforme avanza la narración te va atrapando hasta convertirlo en cierta angustiosa impaciencia. Sabes que algo va a suceder. Algo tendrá que suceder, sin embargo, te mantiene en un nervioso vilo hasta el punto final.


Terminado del reto 6. Para iniciar quiero decir que este libro no estaba entre mis lecturas prioritarias, tenía muy dudas cuando inicié su lectura, sin embargo, estas se fueron desvaneciendo con cada página que avanzaba. Es un género que mezcla lo romántico con lo bélico, quizá eso era lo que no me atraía mucho, pues no es de mis géneros favoritos, no obstante, me gustó. Es una historia que se puede leer muy rápidamente, quizá una que otra descripción extensa ralentizaba el ritmo de lectura. Es en efecto una novela con tintes románticos, una historia de amor, que a mi parecer carece un poco de pasión, a diferencia de otras novelas que he leído, pero aun así no es aburrida. Comencé a sentirme atrapado en la lectura a partir del evento de la guerra y las peripecias que soporta el protagonista en su retirada, que lograron que me trasporte a esa época de guerra y a sentir igual que el personaje, su sensación de peligro en su persecución. Me llegué a familiarizar muchos con los protagonistas, a conocerlos mejor y esto fue la razón por la cual el final me impactó. No esperaba de ninguna manera un final como este, y eso es lo que la diferencia de otras novelas de géneros similares. Sin duda la recomiendo, quizá no sea una de las historias mejor tramadas, pero creo que vale la pena darle una oportunidad, mientras escribo esta reseña sigo procesando el cierre de la historia.


Poco puedo agregar que no se haya dicho de "Adiós a las armas" (1929. Título original: "A Farewell to arms") de Ernest Hemingway. Es la historia durante la I Guerra Mundial de Frederick Henry, un norteamericano voluntario en el frente italiano y Catherine Barkley, una enfermera británica. Es una historia de amor en un contexto bélico. La razón de la fama de la obra, creo yo para por varios motivos. La calidad narrativa es excelente, se somete al lector a una experiencia de "inmersión" en la escena. Se puede oler el combustible de los jeeps en el frente, sentir el aroma a hospital, escuchar los gritos de la gente en el hipódromo o el ruido de los bares, etc. pero con un equilibrio en la descripción muy particular. Narra todo pero no se excede, es decir, es efectivo (a diferencia de Flaubert que uno quiere arrancarse los pelos por las interminables e inconducentes descripciones que hace en Madame Bovary). Otra particularidad es que la historia es semi autobiográfica. El propio Hemingway es Henry y Barkley existió, es Agnes Von Kurowsky. Esta obra fue publicada en etapas en mayo de 1929 en la revista Scribner´s Son y fue censurada por lo crudo de su lenguaje. En Italia estuvo prohibida hasta 1948. Es una historia de amor, pero no es sólo eso. Demuestra el sinsentido de la guerra como método de resolución de conflictos y lo absurdo de muertes tontas que son inconducentes. Hemingway era periodista y escribe como tal. Directo, detallado pero al grano, es pragmático en el relato. Pocas veces leí con tal detalle la sensación de fin de una guerra, en una época donde las comunicaciones eran bastante rudimentarias (los soldados en el frente no sabían si debían seguir peleando o no y eso generaba situaciones por lo menos particulares). En síntesis, una gran obra, con múltiples niveles de análisis y de raíz antibélica escrita en una etapa de guerras


Había leído a algún que otro crítico literario y en la misma reseña de ésta edición que es uno de los mejores libros de Hemingway, sino el mejor..., yo he leído alguno que otro de este autor y puedo decir que desde luego no es su mejor obra. Muy buena la parte descriptiva, excelente incluso, pero los diálogos son fríos, secos, con frases cortas y demasiado cortantes. Para ser una historia de amor falta “calor” sobretodo por parte de él, a veces me daba la sensación que estaba leyendo un telegrama con tanto punto y seguido..., bien es cierto que la historia mejora mucho en la última parte del libro y por fin se ve y se nota la tan famosa historia de amor. Me creo perfectamente que el autor cambiara el final más de veinte veces porque se nota que no sabía como cerrar la historia, quizá por no dar demasiados detalles al ser un libro autobiográfico..., pero creo que escogió el desenlace que menos merecía el libro. Esta bien escrito y es fácil de leer, como todas sus obras, pero esta lejos de ser la mejor, se salva sobretodo por las buenas descripciones y por el último tramo, que para mi, es lo mejor del libro.


Adiós a las Armas fue escrito el año 29 y es considerada una de sus grandes novelas. Las razones son muchas: el relato de la guerra. que él conocía bien, impacta por lo realista y la forma de narrar las relaciones humanas que se generan en medio de la incertidumbre y la locura que conlleva todo conflicto bélico. De la amistad y compañerismo que surge en medio de las balas y las bombas. Del hambre, del dolor y de la necesidad de sentirse parte de otra persona. Y la historia de amor, que a muchos conmociona o hace sufrir, contiene todas las contradicciones del alma del protagonista. Sobre el final, dice Hemingway, que no sabía como cerrarla, que escribió 47 finales distintos antes de que se decidiera por él que finalmente se publicó, y que responde a su convicción de que no era posible un final común o convencional.


Una historia de amor en tiempos de guerra, y una narración que surge a partir de la propia experiencia vital del autor. Es una novela escrita con el estilo simple, conciso, de frases cortas y sin florituras, que influiría posteriormente a muchos escritores. No es una historia de grandes pasiones o de hechos trascendentales, sino de tono más bien intimista, humilde y contenido. A lo largo de dicha historia, la crítica a la guerra aparece de forma más bien velada, pero no deja de ser un profundo alegato de repulsa hacia ella y hacia el horror, la miseria y el absurdo que conlleva. En algunos momentos es dura, en otros, sencilla y tierna, y en conjunto, Adiós a las armas es una excelente novela sobre el amor, la guerra, la vida y la muerte.


MÁS LIBROS DEL AUTOR ERNEST HEMINGWAY


TAMBIÉN SE BUSCÓ EN LITERATURA CONTEMPORÁNEA


RELATOS I

JOHN CHEEVER

Calificación General: 9,1Por leer

PLÁSTICO CRUEL

JOSÉ SBARRA

Calificación General: 8,8Por leer

FRASES DEL LIBRO ADIÓS A LAS ARMAS

Al llegar el invierno, una lluvia persistente empezó a caer, y la lluvia trajo el cólera. Finalmente fue contenido y, a fin de cuentas, sólo ocasionó siete mil muertos en el ejército.


"Querida no vivo cuando estoy contigo"


Publicado porDafatota

Si nadie atacara, la guerra terminaría.


Publicado porNines65

- ¿Le da usted valor a la vida? -Sí. -Yo también. Porque es todo lo que poseo y mi mayor deseo es poder ir celebrando mis aniversarios.


Publicado porNines65

El mundo quiebra a los individuos, y, en la mayoría, se les forma cal en el lugar de la fractura; pero a los que no quieren dejarse doblegar entonces, a éstos, el mundo los mata. Mata indistintamente a los muy buenos, y a los muy dulces, y a los muy valientes.


Publicado porOscar.Guerra